
Pues eso, que viendo el tamaño de los atributos de David en una publicidad de Armani, no se puede pensar en otra cosa que en aquel famoso juego infantil con el que muchos empezamos a darnos morreos y tocar anatomía de la gente que nos gustaba refugiados en una buena excusa y sin enfados de la parte sobada. Porque, teniendo delante esta versión photoshop del calcetín en el paquete…. ¿Qué otra cosa podríamos hacer? ¿Reírnos? No sé….
