Eli «Paperboy» Reed conquista a los veteranos del soul

Por | 01 Jun 12, 12:09

La jornada de clausura de la primera edición del Black is Back estuvo marcada por las actuaciones de Eli «Paperboy» Reed y James Hunter. Soul y R&B en estado puro que sirvió para constatar cómo las pautas fijadas por figuras como Sam Cooke o Jackie Wilson continúan vigentes a día de hoy. El colofón final a un fin de semana de esencia negra en el que veteranos y renovadores del soul se vieron las caras.

La propuesta de soul funk de The Faith Keepers prendió fuego a la velada con su directo salvaje, sudoroso y colmado de pasión. De ello tuvo buena culpa el vocalista, un joven a medio camino entre James Brown y un imberbe Mick Jagger.

La fama le llegó casi por sorpresa a James Hunter. En 2008 lanzó su debut en solitario (‘The Hard Way’) y, desde entonces, su futuro ha sido arrollador. Su concierto, sin embargo, nos dejó con un amargo sabor de boca. A pesar de que el británico comenzó fuerte -en la tercera canción ya había interpretado ‘People Gonna Talk’-, los problemas de sonido ensombrecieron una de las actuaciones más esperadas. Según avanzaba el setlist, que acabó conquistándonos con pinceladas de R&B como ‘Riot In My Heart’ o la atemporal ‘Carina’, logró salvar los obstáculos gracias a su encanto y el respaldo de los saxofones y el contrabajo.

The Pepper Pots reavivó el espíritu de la Motown con sus melodías de carácter atemporal, músicos trajeados y coreografías perfectamente ensayadas por tres vocalistas sacadas de otra época. El conjunto de Girona amenizó la noche al ritmo de ‘You Hurt Me Really Bad’ o ‘Train To Your Lover’. Por su parte, Eli “Paperboy” Reed apenas echó mano de su repertorio. Una vez quemado el primer cartucho (‘The Satisfier’) y tras hacernos sentir vivos con sus intensos alaridos, el nortemericano aprovechó la cita para sacar brillo a su reciente EP colaborativo ‘Time And Place’. En él, Eli se alía con The Pepper Pots para desempolvar clásicos del soul y del R&B que la historia ha relegado a un segundo plano. Si su revisión del ‘Take It Like a Man’ demostró la buena sintonía con los gerundeses, ‘Don’t Mess A Good Thing’ –con ese dúo chico-chica tan bien avenido-, dejó claro que aún podemos soñar con segundas partes. Eli, algo parco en palabras, no escatimó en halagos y el buen hacer de los de Girona. The Impressions no fallaron a la cita y observaban con detenimento desde el lateral mientras el nortemericano se marcaba una versión muy personal del ‘How Can I Forget?’ de The Temptations, convertida en éxito por Marvin Gaye. Al final, y a juzgar por sus caras, el joven aprobó con nota.

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