Neil Young & Crazy Horse / Americana

Por | 06 Jun 12, 18:01

Un disco de Neil Young es siempre un acontecimiento para la música, y más aun si se acompaña por primera vez en nueve años de Crazy Horse, una alianza que ha brindado muchos de los mejores momentos del rock en las últimas cuatro décadas. En este caso, tras el notable y ruidoso ‘Le Noise‘, el canadiense se ha reunido con Poncho Sampedro, Billy Talbot y Ralph Molina para unas curiosas sesiones en las que han adaptado y grabado diez temas del cancionero popular norteamericano, más el himno británico, un ‘God Save The Queen’ que quizá solo pueda encajarse como un guiño a la nación que dio origen a los estados de Norteamérica. ¿Una puyita antipatriota? Nah

Aunque el planteamiento pudiera generar dudas de entrada, los avances que habíamos conocido del álbum, ‘Jesus Chariot‘ y, especialmente, ‘Oh Susanna‘, no eran ninguna broma. Los autores de ‘Ragged Glory’ se apropian de estos clásicos, muchos de ellos canciones infantiles, y los transforman en esos huracanes eléctricos que tan bien manejan. En este caso, hay dos elementos que dan a estas canciones una singularidad y un ambiente especial: en primer lugar, unas grabaciones realizadas en una sola toma (aparentemente) con aires de jam y un sonido ambiente muy natural que aportan frescura a unas melodías mil veces oídas; y en segundo lugar, el trabajo de unos arreglos corales que realzan el carácter popular de las canciones, invitando a unirse a las voces.

Y así consiguen hacer que vuelvan a funcionar composiciones tan reconocibles (y con decenas de interpretaciones diferentes a cargo de mitos como Leadbelly, Johnny Cash, Pete Seeger o Bob Dylan) como ‘Gallow’s Pole’, ‘This Land Is Your Land’ (también adaptada recientemente por Nacho Vegas para la Fundación Robo), las mencionadas ‘Jesus’ Chariot’ y ‘Oh Susanna’ y ‘Clementine‘, ejemplo de cómo reconvertir una canción de niños en rock de altura. Sin embargo, precisamente ese estilo deslavazado de improvisación, acaba jugando un poco en contra de ‘Americana’ en conjunto. Sobre todo porque algunos temas terminan por convertirse en una verdadera jam session que se alarga sin un motivo muy justificado, como ocurre en los casi siete minutos de ‘Travel On’ y, sobre todo, los más de ocho de ‘Tom Dula’, que restan bastante gracia a un disco que hubiera sido mucho más jugoso de haber ido más al grano. Y, la verdad, el ya indicado ‘God Save The Queen’ final deja una sensación un poco de chiste que se podían haber ahorrado. ‘Americana’ comenzó pareciendo un pasatiempo y después se tornó en algo más interesante, para terminar siendo un poco las dos cosas a la vez. Aunque uno se queda con los grandes momentos, también tiene altibajos.

Calificación: 7/10
Lo mejor: ‘Oh Susanna’, ‘Jesus’ Chariot’, ‘Clementine’, ‘Gallows Pole’
Te gustará si: Pete Seeger, Johnny Cash y Bob Dylan, con sobredosis de electricidad
Escúchalo: The Guardian, Spotify

Etiquetas: ,
  • matmo

    Con todo el respeto a las distintas facetas del indómito canadiense, no hay nada como cuando desata la tormenta eléctrica definitiva mano a mano con Frank “Poncho” Sampedro, mientras que Ralph Molina y Bill Talbot esculpen una base rítmica tozuda y obstinada como un caballo loco. “Americana” es un feliz reencuentro de una panda de viejos colegas que suena como una estampida de bisontes colina abajo. Mi reflexión más profunda del disco, aquí: http://elcadillacnegro.com/2012/06/01/americana-las-raices-profundas-de-neil-young-crazy-horse/

  • Pol

    NO beo ni tengo ningún problema en canciones seis o de ocho minutos, ¿improvisaciones? Ni de coña. Aquí no hay improvisaciones, todo está pensado y bien pensado. Y mejor, pues las improvisaciones suelen ser unas turradas de mucho cuidado y, en la mayoría de los casos, falsas, pues hay demasiadas reglas y bases prefijadas…

  • Pol

    Disculpas: No veo. La v al lado de la b.



Playlist del mes

Send this to a friend