Gran Hermano 14 mete a un hipster en la casa

Por | 12 Feb 13, 1:51

Vestida con un traje naranja reciclado, abría Mercedes Milá esta edición de Gran Hermano, la decimocuarta de su historia y que comentaban como siempre nuestros usuarios a través de nuestros foros. La Gala cero, pese a sus esfuerzos por innovar tiñendo la entrada de los concursantes con distintas vertientes del vértigo, el leit motiv de este año, ha adolecido de una casi inevitable falta de ritmo, haciéndose eterna de nuevo. Tampoco han faltado los clásicos fallos de directo, sempiternos hasta que los engranajes de la gran máquina de hacer dinero que es GH empiecen a girar normalmente.

Os presentamos el perfil de las personas que acaban de entrar en la casa, aunque todas las semanas seguirán entrando concursantes nuevos hasta la eternidad:

El primer concursante, el madrileño Cristian, nos descubría la casa portando una cámara subjetiva. Cristian dibuja cómics, toca la guitarra, tatúa y es entrenador de fútbol, pero su característica fundamental es tener unos pelos que dejan las pelucas de Navidad de la Plaza Mayor de Madrid a la altura del betún. Vaticinamos que va a hacer publicidad como el 8 del 11811.

Susana, la murciana, es la buenaza que hace voluntariado. Susana odia la mentira y ella misma provoca el vértigo, según sus propias palabras. Apareció encerrada en una bola de plástico tipo Flaming Lips que le daba miedo. Es mona, pero no parece tener otra característica reseñable.

Noe tiene una voz con la asombrosa capacidad de provocar ganas de matar con tan solo decir «holaaaaa». Es una princesa de 22 años y pija a reventar. Lo tiene todo rosa y también tiene un «pichu» desde hace 8 meses. Aunque el género Fresita ya lo tenemos de sobra conocido, suponemos que va a ser una de las concursantes favoritas, ya que parece que tiene problemas de ansiedad, y todo ese cóctel promete ofrecernos grandes escenas.

Giules. Es una personita hippy nacida en Ginebra pero residente en Ibiza. Le encanta la vida y ser feliz. Se define luchadora, pero básicamente lo que tiene es un buen par de bofetones.

Juan Carlos, futbolista de Madrid. Con sus 26 años se postula como uno de los guapos de este año que podría llevar a las nenas de calle. Tartamudea como casi todos los varones de su familia y peca de sosainas.

Argi es vasca, audaz y tiene una preocupante verborrea. Estudia arquitectura y no admite grises; solo blanco y negro. Debe de ser la única vasca que se infla a comida rápida en vez de pintxos gourmet. Quiere perder el control y sentir el vértigo en GH. El proceso de su entrada en el programa por medio de una cesta elevadora sobrepasó el límite de lo soporífero.

Dani, DJ almeriense de 31 años. Tiene 70 singles publicados en las mejores discográficas que nunca jamás nadie ha oído. También tiene una novia esclavizada que para verle tiene que llevarle el desayuno. Su novia, por cierto, habla igual que la maravillosa Inma de GH7. Hubiéramos preferido, por tanto, que entrase ella. Dani tiene pinta de entrar a todas las chicas de la casa y llevarse las calabazas en camiones.

Raky de Manresa es una chica de barrio que considera que tiene un desparpajo que no es normal. Quiere ser actriz pero creemos que tendría mucho más futuro haciendo malabares con los pies, porque capacidad interpretativa tiene la justita. Es celosa y «sus amigas son suyas». Vamos, que va a ser un bicho de agárrate y no te menees y va a estar en el centro de todas las grescas de la casa.

Iván, de Alicante, dice que no es Tony Manero. No nos cabe duda. Se supone que es bailarín pero tiene cuerpo de oficinista contable. Es miguelbosista, está anclado en los 70 y, en resumen, no hay por donde cogerlo. Eso sí, ha dado uno de los mejores momentos preguntando a la concursante Susana, mientras le ayudaba a salir de la burbuja de plástico, si trabajaba allí.

Igor es vasco pero vive en Francia porque juega en la primera división de la liga de hockey francesa y por sus mujeres (sic). Tiene un hijo de dos años y se gusta tela marinera. Tiene altas probabilidades de ser el rompebragas oficial de este año.

Lorena, estilista de uñas y fan fatal del programa. Prácticamente no cabe en el confesionario, dicho sin sorna y con una visión objetiva. Ha entrado después de aguantar una broma con dos actores, uno gótico hasta arriba de anfetaminas y otra embarazada de 8 meses que ha simulado pornerse de parto.

Sonia, odontóloga de Las Palmas, con consulta propia a los 24 años. Podríamos decir que conforma la cuota canaria del programa, pero lo cierto es que no se ajusta nada al perfil cliché habitual que nos suele venir de las Islas, lo que nos sorprende muy gratamente.

Álvaro, hipster, gafapasta y presumiblemente gay. Se ha tirado de cabeza en plan salto del ángel a una red en vez de tirarse por la tirolina y se ha hecho polvo, protagonizando el mejor momento de la noche con diferencia. Ir a GH de excéntrica y de moderna para hacer el ridículo delante de toda España es muy de postureo indie. Moraleja: menos estampado navajo y más dedos de frente.

Comienza GH14. Vence el sopor. Siente el vértigo.

Gif animado por GrangerP.

Etiquetas:

La Tienda JNSP