Mø: «‘No Mythologies to Follow’ va sobre cómo encajar en una sociedad que glorifica la perfección»

Por | 24 Feb 14, 18:28

mo-entrevistaHoy Chess Club/RCA Victor publica finalmente el álbum debut de Mø, ‘No Mythologies to Follow‘, que se edita en España vía Sony un poco más tarde, el 10 de marzo. La joven danesa Karen Marie Ørsted nos habla, entre otras cosas, sobre la afluencia de géneros que presenta su música, lo importante que es para ella que sus directos se traduzcan en experiencias para el público, o el deprimente estado del bienestar con el que se convive actualmente en Dinamarca. El 21 de marzo estará en la Sala Bikini de Barcelona y el 22 de marzo en el Independance de Madrid.

Sorprende tu gusto por los vientos (‘Pilgrim’, ‘XXX 88’, ‘Dark Night’) y las melodías y ritmos tipo años 60 (‘Never Wanna Know’, ‘Don’t Wanna Dance’) ya que entre tus influencias nombras a las Spice Girls, Sonic Youth y Major Lazer. ¿Cuánta música de aquella época has escuchado en realidad?
No escucho mucha música de los sesenta a decir verdad. Lo que más escucho es música de los ochenta y noventa.

Por eso te decía que me sorprendía el sonido de canciones como ‘Never Wanna Know’ o ‘Don’t Wanna Dance’.
¡Ah, ya! Cuando hago canciones las escribo con el piano y después grabo las voces y luego es mi productor quien elabora todo el esqueleto alrededor del tema. Yo estoy más interesada en el hip-hop y en el electro-pop. Si escuchas algo de los sesenta eso es algo que mi productor ha añadido ahí [ríe].

Tu productor es Ronni Vindahl. ¿Cómo ha sido trabajar junto a un productor por primera vez?
Empecé a trabajar con él en 2012 durante mi estancia en Nueva York. Le envié ‘Maiden’ y él la convirtió en algo que realmente me gustó mucho. Así es como empezamos a colaborar y a recibir atención en internet.

Ciertos artistas debutantes van ido probando estilos diferentes antes de encontrar su propio sonido. Sin embargo, escuchando tu música pareciera que siempre has tenido muy claro cómo querías sonar. ¿Es cierto?
Vaya, gracias. No pienso mucho en el estilo o sonido específico que quiero para mi música. Lo más importante para mí es hacer una buena canción. Por supuesto hay un montón de diferentes géneros en los que me he inspirado a lo largo de mi vida, sobre todo hip-hop, punk y pop. Supongo que para mí es importante que haya sonidos diferentes en cada canción que hago, pero la prioridad es escribir una melodía bonita y una letra que sea como realmente quiero que sea. Mi mayor preocupación es hacer una canción que de verdad refleje cómo me siento o qué pienso ya que hacer canciones es mi manera de expresarme.

Hablas mucho de la influencia que ha tenido el hip-hop en tu música. Algunas pistas del álbum como ‘Red In The Grey’, de hecho, tienen un marcado carácter hip-hop. ¿Tan fan eres de este género?
Cuando cumplí 14 años me convertí en una «punkarra» pero fue al llegar a los 20 que empecé a escuchar mucho hip-hop y a moverme por el ambiente, ya que es un estilo que está muy relacionado con la izquierda y con todo el rollo punk del que venía antes. Supongo que simplemente me enamoré del estilo callejero, de las bases pesadas, del «flow» del hip-hop. Cuando hice ‘Red In The Grey’ seguramente buscaba precisamente esa misma sensación, pero en el estudio a veces sale bien y otras no.

Vienes de un grupo punk y ahora has fichado por Sony. Justamente hace un tiempo Azealia Banks pedía por Twitter que Universal la despidiera porque estaba harta y rogaba por que Sony la fichara. ¿Es difícil para un artista debutante empezar en una multinacional? ¿Cuál ha sido tu experiencia? Azealia tenía que haber sacado su disco en 2012…
El caso es que, cuando fichamos con Sony hará poco más de un año, hablamos con un montón de sellos diferentes. Para mi mánager y para mí lo más importante era que quien nos fichara no intentara cambiarnos y precisamente a Sony le gustábamos mucho y estaba muy interesada en nuestra visión e universo. Por eso realmente no tengo nada malo que decir sobre ellos, porque en realidad siempre les he gustado. Nunca me han dicho «¿puedes arreglarte un poco más?» o «¿podrías ser más pop?». Sony siempre ha apoyado mi sonido. En ese aspecto no ha habido presión.

Decías que Sony no ha intentado cambiarte y precisamente quería preguntarte por tu nombre. Sé cómo se pronuncia pero lo veo poco comercial. No toda Europa conoce el fonema «ø». ¿Alguien en tu sello te ha recomendado que lo cambies por otro más accesible?
Salió el tema pero finalmente decidimos seguir con este nombre porque básicamente es el que uso y a ellos les parece que está bastante bien, y es un nombre que al mismo tiempo me diferencia de lo que era yo en 2009.

Es un nombre distintivo.
[ríe] Sí.

En las redes sociales te haces llamar MOMOMOYOUTH. Además, llevas un tatuaje con el símbolo de «infinito» y en temas como ‘Glass’ cantas cosas como “why had everyone to grow up? / I wanna be free”. ¿Cuán importante es para ti que la juventud actual se sienta identificada con tu música?
No estoy muy segura de haber entendido tu pregunta, pero para mí es muy importante ser honesta en mis letras y decir lo que pienso, ya esté triste o enfadada.

He leído que tu grupo de punk era muy «anti-sociedad» y «a la mierda todo». ¿Cómo es la política en Dinamarca? En España no nos va muy bien y algunas personas tenemos la sensación de que los países escandinavos son el paraíso.
Supongo que en Dinamarca y, en general, en Escandinavia, somos bastante privilegiados. El gobierno te da dinero para estudiar, si has tenido un accidente, si no encuentras trabajo… Todo el mundo está protegido y, por eso, algunas personas realmente no tienen nada por lo que luchar ya que, pase lo que pase, estarán bien. Por este motivo la gente se aburre o se deprime. En mi opinión, es muy importante tener pasión por algo, pero si recibes dinero pase lo que pase de algún modo te vuelves perezoso. Ese es uno de los problemas diría yo. Por supuesto es bueno recibir ayudas pero a veces puede ser demasiado.

Hablando de Dinamarca, has titulado tu disco ‘No Mythologies to Follow’, entiendo que en referencia a la tradición mitológica escandinava. ¿Pero hay alguna razón más aparte?
El título del álbum es una referencia al modo en que los medios de comunicación actuales te dicen cómo tienes que vivir tu vida, cómo te convencen de que existe la eterna juventud, de que la belleza dura para siempre y que lo importante de verdad es la fama y el dinero. La gente se hace perfiles en internet intentando lucir perfectos y creyéndose algo especial. ‘No Mythologies to Follow’ trata sobre esta sociedad moderna en la que uno debe apañárselas solo, lo cual a veces es muy difícil ya que hoy en día todo parece girar en torno a lucir radiante y a tener todas esas cosas. Nadie es perfecto y ‘No Mythologies to Follow’ va sobre establecer tu propio camino y tratar de encajar en esta sociedad que glorifica la búsqueda de la perfección.

Tu disco apenas tiene baladas (‘Never Wanna Know’ o ‘Dust Is Gone’) así que tus directos deben de ser bastante enérgicos…
Cuando toco en directo simplemente intento dejarme llevar y sentir la música porque, cuando voy a un concierto, no me gusta ver cómo el artista o grupo intenta que todo salga perfecto o cantar maravillosamente bien cada nota. Es ser muy constructivo. Prefiero que el grupo toque su música, sin más, y se vuelva loco en el escenario. Por lo menos es lo que yo intento hacer. Sentir la letra también es muy importante porque lo que realmente amo es poder expresar mis sentimientos a través de las historias que cuento en mis canciones.

Precisamente creo que el disco tiene una producción cuidadísima. Las armonías que dan inicio a ‘Fire Rides’, por ejemplo, parecen difícil de trasladar al directo y que queden igual de bien. Pero luego un estribillo como el de ‘Walk This Way’ está pidiendo a gritos ser vociferado por el público. ¿Cómo afrontas llevar este disco a tus directos?
Es imposible sonar en un directo exactamente como en el disco. Por supuesto para mí es importante que el directo suene bien y que al público le guste y reconozca las canciones pero yo prefiero ofrecerle a la gente una experiencia real, quiero que sientan que encima del escenario hay personas, porque al fin y al cabo los artistas también somos vulnerables. No quiero ceñirme mucho al sonido del disco cuando toco en vivo porque todos somos humanos.

¿Cómo surgió tu colaboración con Avicii?
Recibí la base hará un año y medio, y luego grabé las voces. Entonces no sabía lo famoso que era Avicii y cuando de repente un día me dijeron «vale, Avicii es enorme ahora mismo, este tema irá en su disco», no me lo podía creer.

Debió de ser una gran sorpresa.
Ya te digo, fue muy raro.

¿Sabes si ‘Dear Boy’ será single en algún momento?
No tengo ni idea, la verdad. Creo que mi mánager está intentando que así sea [ríe].


Imagino que te encantaría que fuera sencillo.
Sería tan extraño…

Tus vídeos son bastante divertidos y alocados. ¿Son idea tuya?
La mayoría sí. Normalmente escribo un guión con todas mis ideas, un documento en el que anoto cómo me gustaría que fuera el vídeo. Lo que quiero es que sea un reflejo de lo que dice la canción pero, por supuesto, de una manera artística, claro que, si contratas a un director, este también tendrá sus ideas propias sobre la estética del vídeo, pero para mí es muy importante ocuparme yo misma de todo lo que sale de este proyecto, tanto de la parte visual como de la musical.

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