Mikal Cronin / MCIII

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Mikal Cronin / MCIII

mciiiCon su anterior álbum ‘MCII‘, el californiano Mikal Cronin, colega y cómplice habitual de Ty Segall y Thee Oh Sees, explotó como nuevo adalid del power pop (siempre con Big Star como máximo exponente) que en los 90 perpetuaron artistas y bandas como Teenage Fanclub, The Posies o Matthew Sweet. Canciones de melodías perfectas y soleadas pero no exentas de distorsión y cierta agresividad, como ‘Weight’, ‘Shout It Out’ o ‘Peace Of Mind’, contribuyeron a hacernos un poco más felices en el verano de 2013. Ahora, con su continuación, ‘MCIII’, parece decidido a hacer lo propio en el inminente estío de 2015, incluso aunque se trate de un álbum conceptual en el que rememora una etapa de depresión que padeció cuando hace 10 años, a causa de una hernia de disco de la que tuvo que ser operado, se vio obligado a dejar los estudios universitarios. Para él, cuenta, fue un duro golpe que le obligó a madurar y que, además, le sirvió para centrarse en la creación de canciones como asidero, por lo que lo considera, años después, un aprendizaje hacia su propia felicidad.

Toda esta sesuda coartada se desarrolla de forma curiosa: imitando de forma confesa el ‘Hounds Of Love’ de Kate Bush, Cronin ha dividido el álbum en una cara A en la que separa los cortes en principio más luminosos y potentes comercialmente (ahí quedan enmarcados los grandiosos adelantos ‘Turn Around‘ y ‘Made My Mind Up‘), y una cara B con una suite en seis movimientos llamada ‘Circle’, en los que lleva un paso más allá los ocasionales arreglos de violín de su anterior obra, empleando un cuarteto de cuerda y algunos vientos. Todo esto resulta en algunos momentos tan melodramático como uno podría esperar: lo es la introducción de ‘i) Alone’ (hasta que estalla en su recta final), y lo es, sobre todo, la preciosa ‘v) Different’, que justifica las comparaciones con los Big Star más preciosistas, con la sensibilidad extrema de Chris Bell como guía. Pero por lo demás (sus letras caen con frecuencia en lugares comunes sobre autocontrol, sentirse morir y cierto tufillo a libro de autoayuda), todo este rollo del disco conceptual termina por mostrarse como algo accesorio que, de no haberse explicado y eliminando las cifras al inicio de cada corte, nos daría exactamente igual.

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Y es que «cara A» y «cara B» conforman en realidad una unidad tan sólida como la de ‘MCII’. De hecho, ‘ii) Gold’ (el corte en el que emplea una tzoura, instrumento de cuerda tradicional griego), ‘iii) Control’ o ‘iv) Ready’ suenan tan potentes, candorosos y melódicamente certeros como ‘Say’, ‘Feel Like’ o los dos singles que abren el disco, con vientos y cuerdas empleados también para enfatizar el ruidismo si es menester. Del mismo modo, la bonita ‘I’ve Been Loved’, último corte de la supuesta primera parte, evoca tan digna y maravillosamente al autor de ‘I Am The Cosmos’ y ‘You And Your Sister’ como la final ‘vi) Circle’. Así las cosas, queda demostrado que sobreinformarse respecto a un lanzamiento, leyendo todas las entrevistas y notas de prensa al alcance, puede llegar a ser engañoso y que al final lo que de verdad importa son, pura y llanamente, las canciones. Algo de lo que ‘MCIII’ va muy sobrado y que confirma a Mikal Cronin como un autor quizá no especialmente original, pero sí muy dotado para crear melodías emocionantes e interpretarlas con fuerza y pasión.

Calificación: 7,6/10
Lo mejor: ‘Turn Around’, ‘I’ve Been Loved’, ‘Made My Mind Up’, ‘vi) Circle’, ‘ii) Gold’
Te gustará si te gusta: Teenage Fanclub, Big Star, The Posies
Escúchalo: Spotify

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