Björk, en su Nit del Foc

Por | 25 Jul 15, 12:42

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Por un momento, cupo la sensación de que el espectáculo de pirotecnia que acompañó parte de la actuación de Björk de anoche en el singular Poble Espanyol de Barcelona, con el escenario situado en aquella plaza castellana de la que guardamos tan buenos recuerdos los que asistimos a la primera expansión del festival Primavera Sound, parecía un homenaje a las fiestas mayores que en muchas plazas de Catalunya y España se celebraban anoche. También como en esos correfuegos, se vivieron emociones que, cuando se desvanecieron, ya sabían a poco.

Lo mejor de la gira de presentación del notable ‘Vulnicura‘ es que la islandesa cambia el repertorio (también sus siempre excéntricos atuendos) cada dos o tres shows, agregando el factor sorpresa (raro en artistas de su estatus) a una visita siempre imprescindible. La única constante es que su último álbum copa más de la mitad del set (en este caso, ¡sólo se quedó fuera ‘Atom Dance’!), dejando claro que es su obra más sólida en años. De hecho, al margen del buen arranque con ‘Stonemilker’ y ‘Lionsong’, el primer momento culminante de la velada lo sirvió una ‘Black Lake‘ descomunal, tan precisa como emotiva, moviéndose de lo minimalista a lo barroco, y con unos visuales alucinantes que representaban los sonidos con luz, formas y colores. También ‘Family’ y ‘Notget’, la primera canción en la que empleó fuegos artificiales como efecto visual y, a la vez, rítmico, se mostraron fascinantes y poderosas en su versión en vivo.

Björk, ataviada con una especie de versión libre del judogi, dos moños laterales y una máscara, se mostró más contenida en su gestualidad de lo que dice la leyenda, con algunos bailes puntuales que propiciaban la ovación del público, y agradeciendo en castellano los aplausos cada dos por tres. En el plano vocal se mostró intachable, aunque parecía medir mucho los esfuerzos, sabedora de que sus largas giras pueden pasar factura. Se acompañaba en primer plano por una orquesta de cuerdas de 15 féminas (si la vista no me falló desde la distancia) y, al fondo, el tándem formado por Arca y el percusionista Manu Delago proporcionaban el sostén rítmico y ambiental. La mixtura de la orquesta de cámara, moviéndose entre lo clásico y lo abstracto, el venezolano Alejandro Ghersi jugando con bases y ambientes tendentes a lo oscuro y lo gótico y los variados recursos de Delago (de la batería electrónica a instrumentos folclóricos), sirvieron de perfecta definición de la particular concepción artística de Björk.

Cabe achacar de excesiva sencillez a su puesta en escena, con una sencilla pantalla trasera en la que se podían ver proyecciones de sus videoclips y otras imágenes, que empleaban animales invertebrados (babosas, insectos, serpientes) en metafóricas y oníricas actitudes. Solo en la citada ‘Notget’ y, casi al final, en ‘Mouth Mantra’, en la que la pirotecnia se combina con unos espectaculares cañones de fuego traseros (los pobres Arca y Delago deben sufrir esos momentos a base de bien), el show abandona su minimalismo, puesto al servicio de los pizpiretos paseos y gestos de la Guðmundsdóttir y, sobre todo, de las canciones. En ese plano, rompió esquemas con una selección que reivindicó momentos inesperados. Fueron fantásticas las recuperaciones de ‘Come To Me’, transformado en un número dramático y oscuro, una mágica ‘All Neon Like’, una ‘Wanderlust’ que sonó crepitante y atronadora (quizá el gran highlight de la noche) y una ‘Mutual Core’ en la que la potente base y unas increíbles cuerdas pugnaban por gobernar. Menos afortunadas resultaron ‘Harm Of Will’, tan intimista y delicada que parecía desconectada del set, y ‘I See Who You Are’, justificada apenas por la pericia percusiva de Manu Delago.

Tras un breve descanso después de algo más de hora y media de concierto, Bjork y el músico austriaco regresaron a escena en solitario, interpretaron una inédita y esquelética versión de ‘One Day’, con ella cantando sobre el maravilloso fondo que él disponía tocando el curioso hang. Cuando todos esperábamos un largo bis pero Björk respondió con una tímida reverencia para desaparecer ya de forma definitiva, la decepción fue inevitable. Pero horas después, pese a puntuales defectillos, aún saboreamos muchos instantes de la pasada noche, probando que el espectáculo de Björk no solo valió la pena sino que además, por sus características y entorno, volvió a ser memorable. 8

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  • Vyvyan

    Un gran concierto, pero quizás un tanto árido. Aunque Vulnicura me parece cada vez más enorme, confieso que me dolió un poco que nos escamoteara tanto su etapa más gloriosa. Coincido plenamente en Black Lake; un tema monumental cuya traslación en directo fue abrumadora.

  • La versión de One Day no es inédita, la tocó en la gira Biophilia y hasta se puede ver en Biophilia: the film. El concierto fue maravilloso <3

  • J.E.

    ‘Black Lake’, por los siglos de los siglos.

  • Ricardo Babooshka

    En la orquesta había tanto chicos como chicas, aunque la mayoría fuesen chicas

    Y el concierto fue glorioso. Una maravilla

  • Marcos Martínez

    Valdría la pena ver a Björk sobre el escenario aunque saliera bailando el Asejeré, pero el concierto de anoche supuso un voto de castigo para aquellos que le dimos la espalda cuando empezó a ponerse raruna (más raruna quiero decir). Traidores o no, después de 12 años sin pisar Barcelona, no nos merecíamos ese set list de caras B.

  • Fer72

    Creo que nunca mas se volver a ver un concierto de Bjork con “Greatest Hits”,… ella busca lo inconvencional!

  • Marcos Martínez

    No pedía un Greatest Hits tampoco, con que cerrara con Hyperballad como ha hecho en varios conciertos de esta gira me conformaba.

  • De todas formas no es verdad que ya nunca haga un Greatest Hits en un concierto… en Colours of Ostrava tocó 4 de Homogenic, Hyperballad, Army of Me, Possibly Maybe y Where is the Line (para mí muy infravalorada y que me hubiera gustado oír en Poble).

    Eso son bastantes hits comparados con Harm of Will, Come to Me, One Day, Pleasure o I See Who You Are…

  • Esteban Martínez

    No se, si Bjork compusiese, se vistiese o armase sus shows pensando en el espectador creo que dejaría de ser ella. Con sus pro y contras es el como ha construido su carrera, en base a cagazos enormes o maravillas de igual magnitud. La mujer hace lo que le da la gana, lo que le nace de sus ovarios por ende, va a cantar en vivo lo que le provoque ganas de cantar, lo cual lamentablemente no siempre coincidirá con lo que sus admiradores queremos escuchar.

  • Miquel Gil

    Maravilloso concierto y bjork muyyy entregada, incluso me acepto una rosa amarilla!!!

  • un/do

    casi de acuerdo con todo, exceptuando la versión de “i see who you are”, que para mi fue un descomunal, casi casi con tonos tropicales. fue un setlist arriesgado, y como comentan por aquí, en otros conciertos de la misma gira ha hecho setlists mucho más, digamos, “amables”. esperaba “hyperballad” al final a la desesperada, pero qué se le va a hacer. con todo, un conicertazo. eso sí, la actitud de [email protected] asistentes, como para prohibirles la entrada…

  • Marcos Martínez

    Coincido con la opinión de que el artista debe cantar lo que le salga de la entrepierna, pero desde el momento en que cobras una entrada digo yo que en algo debes complacer al que paga. Por otra parte no creo que Björk le tenga especial aversión a esos temas que todos esperábamos porque de hecho los está cantando en otros conciertos; simplemente nos tocó la noche raruna.

  • Miquel Gil

    I see who you are es enorme, ademas las cuerdas le dan un toque dramatico a volta muy interesante y los gritos que ahora en lugar de alegria son mas de desgarro.

  • P_

    EXTRAORDINARIA!
    la unica y gran estrella relevante del 2015!
    simplicidad pero talento,lo dice todo!
    ya entiendo el desespero de ciertas abuelitas que no saben que hacer con flops que no venden…..
    Bjork,sin duda lo mejor del 2015!
    y sin desnudos,ni tirada en el ṕiso,ni pagar a tipos para que la besen…
    esto si es un a noticia! :)

  • sobrevalorado

    Correfuegos????

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