Sophie Ellis-Bextor / Familia

Por | 07 Sep 16, 13:53

sophie ellis-bextor«Con cada ola, me alejo más y más de la orilla», canta Sophie Ellis-Bextor en una de las canciones de su sexto disco, matizando que sienta «bien sentirse parte de otra cosa». Esta canción, ‘Here Comes the Rapture’, habla sobre la sensación de cautividad de estar enamorado, pero en ese «middle eight» la cantante parece haber capturado el curso de su carrera. Aunque la conocimos como sucesora de Kylie Minogue, en los últimos tiempos ha virado hacia la canción de autor, concretándose sus intenciones en el anterior ‘Wanderlust‘, con el que recuperó público tras el fracaso de ‘Make a Scene‘ y consiguió un par de éxitos en Radio 2, la emisora de adultos de la BBC.

Fans de su faceta electro, ni lo intentéis. Sophie Ellis-Bextor confiesa ahora haber terminado harta de verse obligada a componer con 10 autores de moda por tema, que una discográfica posteriormente juzgaba, y asegura que se encuentra mucho más cómoda escribiendo tan sólo junto a Ed Harcourt, que produjera el largo anterior y ahora repite en este ‘Familia’, que la cantante define como «la hermana extrovertida de ‘Wanderlust'».

Tan convencida está de su nuevo camino, y tan buenos resultados le dio en la preciosa ‘Young Blood’, seguramente la mejor composición de su carrera, que no se entiende que este disco venga presentado por un pseudo-disco llamado ‘Come With Us‘, que aparte de una engañifa, pues no tiene nada que ver con el resto de ‘Familia’, no hay quien baile con esa letra malrollera, posiblemente sectaria. Esa sección más bailable deja también resultados cuestionables en las iniciales ‘Wild Forever’ y ‘Death Of Love’, cuyos sencillos arreglos electrónicos no son retro, ni vintage, ni atemporales. Simplemente suenan totalmente fuera de lugar, metidos con calzador.

De nuevo, es la vertiente más orgánica donde mejor se desenvuelve ahora Sophie. Si hace un par de años se inspiraba en la Europa del este, ahora un viaje a Sudamérica y «su clima de vodka y tequila» han dado algunas ideas para completar las canciones, grabadas en tan sólo 10 días. Hay un «speech» en castellano en ‘The Saddest Happiness’, ‘Don’t Shy Away’ parece la típica producción latina de Pharrell (la armónica final en cambio parece un homenaje a Bowie) y ‘Hush Little Babies’, un tema sobre adormecer nuestros miedos para ahuyentarlos, tiene arreglos mariachis.

Aunque si dos canciones logran que este disco merezca la pena son la ya mencionada ‘Here Comes the Rapture’, excelente en su baño de cuerdas, y la balada ‘Unrequited’, una composición clásica sobre lo que duele el rechazo en el amor a la que se ha incorporado nada menos que Matthew Caws de Nada Surf. En esos momentos sí agradecemos que Ellis-Bextor haya pasado de reunirse con 10 autores de moda para sacar lo mejor de sí misma. En ‘Cassandra’, en cambio, no logra que nos metamos en su propuesta de alianza con el mito griego al que nadie creía las verdades que gritaba a los cuatro vientos; ni en ‘My Puppet Heart’ sonar más que como un descarte de ‘Supernature’ de Goldfrapp.

Calificación: 6/10
Lo mejor: ‘Here Comes the Rapture’, ‘Unrequited’, ‘Hush Little Voices’
Te gustará si: esperabas de Sophie una mezcla rara de ‘Wanderlust’ y disco
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