Arca / Arca

Por | 13 Abr 17, 15:16

arca-piel Ahora que se reparten créditos de composición hasta por saludar en un estudio, Björk merecería un “writing credit” en el nuevo disco homónimo de su colega y colaborador Arca por haber motivado al músico venezolano a cantar en sus canciones, algo inédito hasta ahora. Claramente es la voz de Arca, no ya tanto sus producciones, la verdadera protagonista de un disco en el que Alejandro Ghersi suena más vulnerable que nunca y, por consecuencia, más libre. “Aquí están mi voz y mis entrañas: sois libres de juzgarlas”, decía Ghersi en la nota de prensa del álbum. ¿Se puede ser más libre que eso?

‘Arca’ es el sucesor natural de ‘Mutant’ en tanto que ese “mutante” se ha convertido al fin en la persona que Alejandro Ghersi es en realidad. “Quítame la piel de ayer”, canta Arca en la primera frase del disco. ¿Y quién es esa «persona»? Ghersi cuenta que “Arca” es el nombre que identifica sus emociones, no su experiencia como ser humano, de modo que puede entenderse ‘Arca’ como un ejercicio de emoción universal, y claramente ha funcionado: hasta el mismísimo Ryuichi Sakamoto ha caído rendido a sus pies.

La voz de Arca es la gran novedad de su disco. Así pues, no ha cambiado tanto la fórmula –tecno deforme, abstracto e híper digital pero conectado al neoclasicismo europeo (esos pianos) y, en menor medida, a la tradición oriental (algunos arreglos de tono imperial)-; sino el ángulo: ya no son las bases de Arca las que lo tienen que contar todo sino su voz y letras, reconocidamente improvisadas a lo largo de la misma a la manera de la tonada venezolana de Simón Díaz, a quien de hecho Arca evoca en una de las canciones del disco, la espectacular ‘Reverie’, que usa frases de ‘Caballo viejo’.

Letras, por cierto, a menudo tan sórdidas como la de ‘Desafío’: «Ámame y átame y dególlame / búscame y penétrame y devórame, yo te siento por dentro, mira que reviento por dentro…» En otros casos, como en ‘Sin rumbo’, la influencia del folclore de su tierra es elemental: «No hubo advertencia esta vez / y qué dolor / qué amargura no saber… no poder sentirte, no poder besarte / Te veo cambiar a lo lejos, vengo a adorarte, pero desde la distancia, desde la distancia te añoraré, camino sin rumbo…» O en ‘Anoche’: «a solas te sané, las heridas de las guerras que has luchado, anoche yo te amé, y tú me dejaste trizas».

Lo que revela ‘Arca’ es emoción pura de principio a fin: la canción más pop del disco, ‘Desafío’, es también la más rara, pero claramente es su obra maestra. En el resto del álbum, las melodías de Arca van adonde su intuición las llevan: en ‘Reverie’ y ‘Fugaces’ son especialmente emotivas, en ‘Sin rumbo’ directamente escalofriantes, en otros temas como ‘Miel’ o ‘Coraje’ el drama puede que se pase de teatral, aunque las redimen unos arreglos brillantes, especialmente en el caso de la segunda, sencillamente preciosos.

De las producciones destaca que los episodios de visceralidad de ‘Mutant’ se suceden casi en un pestañeo, como ocurre en la teatral ’Saunter’, en la inquieta ‘Castration’ o en la volcánica ‘Urchin’; en realidad, ‘Piel’ es la intro perfecta porque su suspense, su tensión sin liberar se da a lo largo de todo el álbum. ‘Child’ cierra el álbum sugiriendo el final de una catarsis, no garantizándola. Quizá, por eso, dan ganas de volver a pulsar “play” y dejarse llevar por las emociones de ‘Arca’. La promesa de la catarsis. Ghersi ha dicho que ‘Arca’ es gore… y va a ser que tiene razón.

Clasificación: 8,3/10
Lo mejor: ‘Desafío’, ‘Anoche’, ‘Reverie’, ‘Sin rumbo’, ‘Urchin’, ‘Fugaces’
Te gustará si te gusta: Aphex Twin, Björk, Autechre
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