Las Mejores Canciones de 2017

Por | 19 Dic 17, 13:07

Más de 350 pistas ha votado la redacción de JENESAISPOP para esta lista de mejores canciones de 2017. Eso significa que más de doscientas composiciones o producciones estupendas han quedado fuera de este listado de 100. Y sin embargo, ¿ha sido un año memorable para las canciones sueltas? Debería haberlo sido cuando hay quien tiene asumido que el disco ha muerto como formato. Pero parece que no hay color. Si entre los mejores discos de 2017 encontramos obras magnas de las que creemos que seguiremos hablando mucho tiempo (de Lorde a Lamar pasando por Rosalía), en cuanto a hits globales nos ha faltado claramente un ‘Get Lucky’, un ‘Blind’, un ‘Nikes’, un ‘Formation’ o un ‘Work’ que aglutine una producción imaginativa, prodigiosa o adelantada a su tiempo, una melodía inolvidable y además un mínimo conocimiento por parte del público que asegure su perdurabilidad en el imaginario colectivo o le dote de un mínimo carácter icónico. Aquí va nuestro listado y playlist con lo que, en todo caso, consideramos 100 temazos. Destacamos, además de la relevancia de la música latina a nivel mundial, el buen estado del pop nacional con varios intentos excitantes -y muy diferentes entre sí- de aglutinar tradición y vanguardia.

100
Las Odio

«Yo no soy la novia, no soy la amiga, no soy la prima, ni la vecina / deja de buscarme, no estoy en la lista, mira mi pulsera, ¡¡yo soy artista!!». Las Odio cierran su disco de debut con una canción que no puede ser más relevante ni estar más penosamente de actualidad en pleno 2017. Definitivamente seguimos igual en cuanto a micromachismos que no tienen nada de micro. La sociedad se lo ha dejado a huevo a Las Odio para tener en este tema su himno más claro, y tanto es por la letra como por ese riff que referencia el folclore de nuestro país.

99
Post Malone

Por más que Post Malone cite a los malogrados Bon Scott (AC/DC) y Jim Morrison (The Doors) y que en su letra busque su propio reflejo, actualizado (pastillas y Uzis), en el rock ‘n roll way of life, ‘rockstar’ es puro pop, una rabiosa representación del pop de nuestros días, que en el plano musical se alimenta tanto de la melodía como del hip hop más oscuro y en el lírico busca la evasión en el consumo –en toda la extensión de la palabra– más extremo. Hasta el punto que su propio sello ha reducido el audio oficial del tema en Youtube a… ¡un loop con tan solo su estribillo! Pero en realidad, hay suficientes cosas interesantes en ‘rockstar’ como para reducirlo a un mero jingle: ese giro a lo The Weeknd de la segunda mitad del primer verso, el drop (que más que eso es una brutal pausa dramática) previo a la entrada vocal del estribillo, la buena base de Tank God, el ágil verso de 21 Savage Habrá quien perciba a Post Malone y ‘rockstar’ como el culmen (anti)estético de una sociedad disfuncional, de acuerdo, pero también puede que en 20 años esto sea todo un clásico de la música popular.

98
Blondie

No han conseguido firmar el nuevo ‘Maria’, uno de los mejores comebacks de la historia, pero ‘Long Time’ es lo más parecido que quizá puedan conseguir. Referenciando veladamente la melodía de ‘Heart of Glass’, Blondie presentaban su fresquísimo, notable e infravalorado nuevo disco. No todas las bandas jóvenes consiguen sonar así de naturales, por lo que doble mérito lograrlo a los 70.

97
Grizzly Bear

Es patente que ‘Painted Ruins’ no ha sido un disco fácil para Grizzly Bear tras coronar una nueva cima con ‘Shields’. Aunque el nuevo disco del combo neoyorquino incluya algún momento algo desangelado, sin duda son más los brillantes, como este tema que está sin duda entre lo más pop, inmediato y magnético que el cuarteto haya publicado nunca, sin descuidar la audacia y capacidad evocadora que acostumbran.

96
Puzzles y dragones

Tras esa intro de batería de apariencia amateur –una especie de guiño a su pasado lo-fi–, irrumpe el cristalino sonido de unas guitarras que se miran en Real Estate y cabalgan sobre un ritmo agitado y una nueva melodía vocal certera de Daniel de la Mancha, que fascina con su frase inicial (“Hay fuerzas absurdas que te obligan a avanzar dando vueltas sin pensar, haciendo cosas que no puedes explicar”) y desemboca en ese “sé que eres triste porque te he visto llorar en la oscuridad” que se torna en el último momento “sé que eres alegre porque te he visto bailar en la oscuridad, convenciendo a tus amigas de que tiene que haber algo más”. La chica se salva, final feliz para una de las más llamativas canciones de Puzzles y Dragones.

95
Saint Etienne

Saint Etienne este año sacrificaban la inmediatez de un single tipo ‘Tonight’ o ‘I’ve Got Your Music’ para decantarse en su lugar por un disco conceptual que hablaba sobre los condados que rodean Londres. Incapaces de firmar álbum malo dejaban de nuevo unas cuantas perlas y esta vez la ganadora ha resultado la bailable y brasileña ‘Dive’. «Wanna dive in the river / Wanna swim in the water (…) Summer sun lasts forever / Only when we’re together».

94
Goldfrapp

Aunque los singles no estaban entre los más imaginativos de su carrera, el último disco de Goldfrapp escondía maravillas como ‘Beast That Never Was’ o ‘Everything Is Never Enough’. Destacamos la canción que lo cerraba, uno de los adelantos promocionales -que no singles principales-, este ‘Ocean’ que entre ambientaciones a lo Depeche Mode circa ‘Music for the Masses’ y la sugerente voz de Alison Goldfrapp resultaba totalmente asfixiante.


Si algo ha hecho especial siempre a los de Britt Daniel es su gusto por adornar sus canciones de los arreglos más estrafalarios e impredecibles que se le pueden ocurrir. El gancho principal de ‘Can I Sit Next to You’, el hitazo central de su último álbum, completamente delirante, son unas cuerdas sintéticas bollywoodianas que el grupo deteriora como si quisiera reproducir el sonido de un cassette estropeado. Tiene mérito, a partir de ello, haber construido una de sus canciones más accesibles y radiables después de tantísimos años en esto.

92
Bicep

No todo fue trap ni urban en 2017. A Matt McBriar y Andy Ferguson el blog que crearon en 2008, Feelmybicep, se les fue claramente de las manos y su querencia por el techno y el house tiene fieles seguidores. Sus canciones no necesitan llamarse cosas como ‘Glue’ para adherirse a tu cabeza, ni como ‘Rain’ para sonar profundas, ni como ‘Aura’ para cerrar el álbum resultando espirituales. Escogemos entre lo mejor del año precisamente ‘Glue‘, cuya base de breakbeat es estupenda. Y sin embargo lo que hace de la pista algo tan recordable es su melancólico desarrollo, tan cinético, incorporando samples vocales.

91

En el disco de la inenarrable Poppy destacaba este tema de bajo machacón muy electro (atentos fans de Vive La Fête), melodía ultra Aqua y ciertos tintes trance bastante divertidos. La temática de la canción, como otras de Poppy, la vincula amorosamente con una máquina (saludos a Kraftwerk y Daft Punk pero también a ‘Me enamoré de un robot’ de La Monja Enana), aunque la cosa es que el cacharro no va: necesita una actualización. De ahí el título. El pre-estribillo es delirante (“te apago, te enciendo, te apago, te enciendo” una y otra vez), mientras el cambio de melodía en el estribillo vuelve a mostrar que aquí hay un poco más de chicha de la que parece. Por si fuera poco, una de las estrofas abre las puertas de la polémica a lo “early Katy Perry“. “Nunca estás de humor, ¿qué te pasa, eres gay?”.

90
Portugal the Man

Basada sobre todo en un riff de bajo arraigado en el soul clásico –al que también remiten los cálidos arreglos de metales que se incorporan luego a la canción– que es de esos que pasan a la historia, ‘Feel It Still’ tiene el magnetismo de la sencillez y da protagonismo a su estupendo estribillo, con cierta reminiscencia beat, también de película de espías. La pátina contemporánea de su producción no corre a cargo, aunque lo parezca y también esté presente en otros números de ‘Woodstock’, a Danger Mouse sino al veterano John Hill (experimentado productor que ha trabajado con todo tipo de artistas, desde Jay Z, Santigold o M.I.A. a Christina Aguilera, Demi Lovato o Shakira) y a Asa Taccone, conocido por su labor en el grupo músico-cómico The Lonely Island.

89
Cardi B

La irrupción de Belcalis Almanzar en el mundo del rap, ascendiendo al número 1 del Hot 100 de Billboard con su primer single oficial y sin incluir ningún featuring –ninguna rapera lo lograba desde Lauryn Hill con ‘Doo Wop (That Thing)’, poca broma–, ha sido tan explosiva como su flow. Afilada como un cuchillo que corta rápido y sucio, su impronta es ya sumamente reconocible apenas con este ‘Bodak Yellow’ que hace referencia al estilo del MC Kodak Black (en EE UU se conoce como “yellow bones” a los negros con la piel clara), al que ella se pretende equiparar. Desde luego, el chorreo que pega a muchos MCs este tema es histórico, y además lo hace sobre una base que representa el sonido de la calle en 2017 como pocos.

88

La evocación de ‘La chica de rosa’ o ‘El Club de los Cinco’ de Bleachers nos ha ofrecido este año momentos magníficos. A la cabeza, sin duda, esa sobresaliente colaboración con Lorde, Greg Kurstin y, atención, Vince Clarke (Erasure, Depeche Mode) llamada ‘Don’t Take The Money’, que es el epítome de las intenciones de Jack en su disco: la mitad de los oyentes bailarán, y la otra mitad se echarán a llorar sobre la almohada, en sus propias palabras. Una canción sobre lo asfixiante y complicado que puede ser una relación estable, todo un tabú no abordado con frecuencia en el pop.

87
The Killers

La fusión de rock y disco de ‘The Man’ es muy apetecible, pero la canción es un triunfo primero por su acertada sátira de la figura de hombre patriarcal, llena de humor, y segundo porque refleja magistralmente la fase de autoengaño que separa a una persona de creerse su propio papel a darse cuenta de que en realidad es un absoluto fracaso. Casi pueden oírse las lágrimas de Flowers aflorar cuando canta “tengo noticias para ti, cariño, estás ante el HOMBRE” en un intento de autoconvencimiento demasiado fútil, para el que Flowers ya no alberga fuerzas. En ese punto intermedio existe esta canción que no podría ser más patética en el mejor de los sentidos y que supone un gran regreso para The Killers.

86
Luis Brea y El Miedo

Entre los vídeos más divertidos que hemos tenido el placer de estrenar este año, destaca sin duda la búsqueda de la «reina del pop» de Luis Brea. Al margen de etiquetas “indiemainstream”, esta canción nos hacía pensar en los grandes estribillos que han llenado las listas de éxitos españolas durante las últimas décadas, de Los Rebeldes a Lori Meyers. Mikel Izal, Virginia Maestro, Carmen Boza, Aäron Sáez (Varry Brava), Alberto Jiménez (Miss Caffeina) o Luis Rodríguez y Abraham Boba (León Benavente) se disputaban el trono finalmente conseguido por… ¡Ylenia!

85
Father John Misty

Father John Misty ha afilado su pluma como nunca y ha dejado en su último disco una auténtica colección de líneas memorables que, como poco, alimentan la desazón. Era el caso de esta ‘Pure Comedy’ que analiza cómo los mecanismos que el hombre, desde el principio de los tiempos, han situado a la mujer en un plano de inferioridad. «The comedy of man starts like this / Our brains are way too big for our mothers’ hips», comienza ocurrente, antes de rozar también otras cuestiones como la religión o el lenguaje.

84
Zola Jesus

El último notable disco de Zola Jesus se presentaba con un single que es puro suspense, ‘Exhumed’, compuesto en base a un arreglo de cuerdas y ritmos trepidantes que ponen los pelos de punta. Consecuencia de la depresión y la tristeza sufrida por la cantante durante la composición del largo, quería servir según la artista para canalizar su enfado y lo cierto es que lo consiguió con creces…

83
One Path

Uno de los mejores talentos de la música urbana nacional es One Path, que este año ha brillado en el EP de Lowlight, junto a Sandro Jeeawock o con Recycled J. Escogemos una de sus canciones en solitario, un recuerdo del amor marchado lleno de luminosidad, optimismo y la certeza de que volverá más pronto que tarde. Estupendo ese estribillo «Tengo la certeza de que volveremos a vernos las caras / Juntos en la cama / Y no solo las caras, la noche y la mañana, baby».

82
Real Estate

El primer single de ‘In Mind’ aparentaba cierta placidez, cierto acomodo… que en realidad es solo superficial. Su riff de guitarra es tan reconocible y característico como su asíncopa batería, que parece empujar a brotar esos preciosos, casi mágicos «Impatiently, as I wait for you» que conforman el coro de la canción. Una composición en la que los silencios, las pausas de algunos instrumentos antes de volver a irrumpir resultan tan sugerentes como los propios sonidos. Artesanía pop de muchos, muchos quilates.

81
Halsey ft Lauren Jauregui

Si Halsey decepcionaba con un primer single que sonaba demasiado a ‘ANTI’ de Rihanna, su segundo disco ocultaba esta joya electro que aún no ha sido sencillo y aun así podemos alzar como el mejor himno bollo del año. En ‘Strangers’ además quiso rodearse, en lugar de la típica estrella tipo P!nk o Katy Perry como sugería su sello, de una artista realmente lesbiana o bisexual, para lo cual llamó a Lauren Jauregui de Fifth Harmony. Jugada redonda.

80

Uno de los peros más recurrentes a la actual etapa de Beck es que suena a cosas ajenas. Nos van a perdonar esos críticos, pero es que si Beck brilló en sus inicios fue precisamente por su capacidad para amalgamar distintas influencias de una manera totalmente personal, tal y como sucede con ‘Up All Night’, uno de los momentos cumbre –aupado, hay que reconocerlo, por el estupendo vídeo que CANADA produjo para él– de ‘Colors’. Funk pop excitante y audaz, exquisitamente arreglado y vibrante, presto para bailárselo sin control.


La temática “estaba inmóvil y ahora puedo andar, estaba sordo y ya puedo escuchar”… pero “esto es peor” lleva la marca de la casa del que fuera único autor de las canciones de Klaus&Kinski. Lo mismo que el pequeño plot twist de “qué daría yo para poder verte… en mi situación”, muy acorde con el cambio de acordes que se produce justo en ese momento. El fondo ético que cuestiona la resurrección desde el desamor es todo un hallazgo, pero lo mejor es ese puente instrumental de más de un minuto y medio y querencia kraut que aparte de a Stereolab o a Portishead (los de ‘The Rip’) podemos vincular con la angustia que transmitía sin salirse de los parámetros del pop ‘Me estoy volviendo loco’ de Azul y Negro.

78

Gran órgano saltarín el que sirve para arrancar ‘Spent The Day In Bed’, recordando ligeramente a ‘Golden Brown’ de The Stranglers, muestra de su acertada producción queda y retro –ese bajo funky– que hace pensar un poquito en ‘Viva Hate’. También por supuesto son destacables su letra, con una sencilla filosofía que invita a salir a la calle y vivir –aunque parezca lo contrario– y su estribillo que, sin ser explosivo, tiene fuerza y es un verdadero grower que suena al mejor Mozz.

77

Mientras ‘Right Now’ dividía, ‘Want You Back’ se parecía mucho más a un single de regreso en condiciones de Haim. Se trataba de una composición típicamente pegadiza de las autoras de ‘Days Are Gone’ y contiene una buena dosis de melodías juguetonas y audaces en la línea de ‘Falling’ o ‘The Wire’. Puede incluso pecar de continuista, pero su producción parece presentar un fondo ligeramente más funk y R&B de lo que el grupo ha solido hacer en el pasado. Bienvenidas de vuelta digan lo que digan.

76

El primer adelanto de ‘Torres blancas’, el tercer largo de Guillermo Farré, no podía ser más seductor. Una cadencia bossa nova engalanada con los suntuosos arreglos de Sean O’Hagan constituyen la base de una evocadora canción que aglutina referentes tan dispares a priori como Beach Bous, The Carpenters o Stereolab. Un encanto que se articula especialmente en una sentencia, ese memorable “tan pálida que parecías muerta” que se queda grabado a fuego inmediatamente.

75
Cosmen Adelaida

‘Hermanos Wright’, de preciosa letra sobre la valentía de afrontar los sinsabores de hacer algo solo por pasión, es otra enérgica e inmediata nueva canción de Cosmen Adelaida que el grupo dedica «a todos los que siguen intentando despegar y dándose el cacharrazo» como ellos. «Al final lo conseguiremos. Vais a ver qué flote». Nos contaba Javi Cosmen cuando la estrenábamos que una noche se desveló con el estribillo «de noche y volando sin motor». «Lo repetía mentalmente y actuaba como un bálsamo ante determinadas frustraciones que tenía en ese momento y que también se citan en la canción. El imaginario que me sugería ese estribillo me recordaba al vintage de belle époque de canciones como ‘Tonight We Fly’ (The Divine Comedy) y así fue cómo me fui acercando a la metáfora de los Hermanos Wright».

74
Riton, MNEK, House Gospel Choir

No han faltado los hitazos de house este año y entre todos destacamos el de Riston, de gran estribillo “let’s get down, let’s get down, let’s get deeper” que tiene ese punch llenapistas que ‘Living for Love‘ de Madonna (featuring MNEK) parecía evitar, y del que su co-productor Diplo se desquitó en la fantástica y divertidísima ‘Be Right There’. Por su parte, el londinense House Gospel Choir, que ha colaborado con The Kooks o Labrinth, pone, aparte de por supuesto los coros y el obligado puente, un “pride (a deeper love)” que referencia claramente el tema de 1991 así llamado de C+C Music Factory.


Con un título tan sugerente como ‘Crying on the Bathroom Floor’, MUNA terminaban de convencernos evocando al post-adolescente que todos llevamos dentro. Sabíamos que podíamos definirlas como unas Haim con pasado emo y “darks”, pero gracias a este corte también aprendíamos que nos pueden llevar a la pista de baile de forma similar a como lo hacía la Robyn de ‘With Every Heartbeat’. Aunque, melódicamente, también encontraréis aquí sorprendentes y agradables reminiscencias de la mejor Alizée.

72

No debe dejar de ser desconcertante incluso para el propio Hugo Sierra, experimentado músico de la escena madrileña, que su momento haya tardado tanto en llegar. A veces las cosas del pop son así de caprichosas. Claro que todo debe resultar más fácil cuando reúnes una colección de canciones tan inapelables como las de ‘A ninguna parte’, con esta ‘Me destrozaré’ a la cabeza. Este primer single posee esa vibración concreta que logra que el underground madrileño de mediados de los 10s se enrosque y toque con la punta de los dedos al underground madrileño de mediados de los 80, en un feliz bucle infinito entre la nostalgia y la frescura.

71
Ibeyi ft Kamasi Washington

En ‘Deathless’, Ibeyi colaboran con el saxofonista Kamashi Washington para crear un himno por la igualdad y que denuncia el racismo a través de un incidente real que vivió una de sus integrantes, Lisa-Kaindé, a los 16 años. La artista cuenta que a esa edad un hombre policía la paró por la calle, le preguntó si fumaba, cogió su bolso y tiró los objetos de su interior al suelo. Lisa iba a su clase de música y lo que cayó al suelo fue una partitura de Chopin. “El hombre se quedó de piedra”, cuenta. Con ‘Deathless’, Ibeyi pretenden transmitir que a pesar de estas ocurrencias, ellas son “inmortales”.

70
Danny L Harle

El sonido PC Music ha continuado dándonos alegrías este año, y no solo a través de su fan número 1, Charli XCX. ‘Happy All the Time’ es, ni más ni menos, que la mejor canción que ha hecho de momento Danny L Harle, con un alucinante poso trance que debería haber convertido este tema co-escrito por Carly Rae Jepsen en el nuevo ‘You’re Not Alone’ de Olive o en el nuevo ‘Better Off Alone’ de Alice DeeJay.

69
The Gift

Hemos perdido a Stereolab pero su espíritu más popero sobrevive gracias a canciones como este single de los portugueses The Gift, con el que presentaban su último disco. Hasta que llega su irresistible final festivo como de feria, disfrutamos de un indiscutible pepinazo dedicado a una chica que se compara con una «brisa de verano» y que convierte «nuestro cuerpo» en una pista de baile para «su alma y dedos de los pies».

68
Papa Topo ft Zaida Carmona

‘La llamada’ está “llamada” (perdón) a convertirse en un nuevo clásico de Papa Topo gracias a una melodía instantánea y preciosa llena de nostalgia. Una composición que gustará a fans del pop español e italiano de los 60 y 70 y que canta no Adrià sino Zaida Carmona, quien interpreta en el videoclip a la sufridora enamorada de la letra, que aguarda, desamparada, la llamada que nunca llega.


Aún bajo el paraguas de su clásico sonido garaje y también con un punto de punk anglosajón y canallismo patrio -es decir, donde la Velvet puede encontrarse con los Ramones y estos a su vez con Los Brincos, todo ello muy retro-, ‘Un sentimiento importante’ es un medio tiempo que explota gracias a su inolvidable estribillo. Y si “Un sentimiento importante para los dos, para los dos, para los dos” ya era una clarísima cumbre de sus futuros conciertos desde el momento en que la tocaran por primera vez en su local de ensayo, hay que esperar al espléndido puente instrumental que precede a la estupenda coda “tú eres, tú eres” hecha también para el delirio colectivo para comprender del todo el alcance de la composición.


‘Don’t Delete the Kisses’ de Wolf Alice sorprendía por su fondo mucho más ambiental, con una parte de la letra realmente susurrada y recitada y otra gritada por Ellie Rowsell en plan “riot-grrrl” épica, realzando el in-crescendo de la canción. El propio Matt Wilkinson de Wolf Alice aseguraba que el tema era el que más ha usado los sintetizadores de toda su carrera, pero era Ellie quien nos conquistaba con su propia descripción: «Siempre he querido intentar hacer una de esas canciones para sacar la cabeza por la ventana en un viaje largo». No podía definirse mejor.


La fusión de punk y góspel de Algiers sonaba tan bien en papel como luego en su notable álbum debut homónimo, pero era este año cuando nos dejaba helados mostrándose en plenísima forma en este nuevo single, ‘The Underside of Power’, que se describía como una mezcla entre Suicide y The Temptations. Nosotros lo describíamos como un tema sencillamente espectacular. ¿Y el más pegadizo de Algiers hasta el momento?

64
La plata

‘Un atasco’ es como la versión oscura de ‘La fuerza’ de Kokoshca. Si esta canción era un himno sobre salir de noche, ‘Un atasco’ también lo parece en frases como “¿qué hay abierto? / son las mil millones / volver no se te da muy bien”, aunque añadiendo un punto más surrealista y decadente (“son graciosas tus idas de olla / tu tumba está en la pared”). El tiro definitivo de La Plata.

63

Comenzando reproduciendo lo que parece un código binario, ‘In Cold Blood’ alterna teclados de lo que podríamos llamar synth-kraut, vientos jazzies y, finalmente, arreglos electrónicos. Hay cierta intención popera también en esos “la-la-las”, pero -cómo no- alt-J continuaron dividiendo a fans y detractores durante una temporada más. Curiosamente, el grupo revelaba en Instagram que los teclados que suenan en la canción provienen de un Casiotone que les costó 1,05 libras en eBay.

62
Ms Nina

Probando que lo de «chic para ti, chic para mí» no era flor de un día, Ms Nina, una de las principales exponentes del reggaetón femenino, se sacaba de la manga este pepinazo llenapistas, cuyo «sacude, papi, sacude» se pegaba al cerebro cosa mala desde el segundo uno. Redondeando, el colorido vídeo en la frutería por el que tuvo a bien presentarse King Jedet.

61
Allie X, Vérité

‘Casanova’ es una canción pop perfecta. La fórmula es marcadamente house –el pulso es robusto y oscuro, la producción limpia y moderna- pero el mejor elemento de la canción es el vocoder tipo “french house” o tipo Uffie, que acompaña a Allie X cada vez que se repite el estribillo, y que tras el puente básicamente traslada el final de la canción a la categoría de épico. Es pop hecho con naturalidad, una canción sexy y elegante para escuchar en bucle.


Tras el taciturno ‘I Know What Love Isn’t’, Jens Lekman retomaba la senda exuberante y exótica de ‘Night Falls Over Kortedala’ en este tema delicioso, que se debate entre la melancolía de su letra, un canto a ese espacio de la memoria que guarda los aromas importantes de nuestra vida, y el ritmo agitado de su estribillo.

59
Ed Sheeran

Por más pestes que echara en su día parte de la redacción sobre el single de ‘÷’, es evidente que muchos hemos acabado rendidos a ese simplón pero ya imborrable riff que identifica a una de las canciones que sin duda han marcado el pop de 2017. Los meses nos han hecho darnos cuenta de lo seductor que puede ser un buen gancho melódico y lo trepidante que es esta canción de estructura más compleja de lo que parece. Curiosamente y pese a su artificiosidad, Ed Sheeran es capaz de reproducirla fielmente en directo con el único acompañamiento de un pedal de loop. No hay tanta magia de estudio y sí mucho de artesanal.

58
Harry Styles

El ex One Direction Harry Styles despertaba toda nuestra desconfianza cuando afirmaba que su disco estaba influido por David Bowie, pero lo cierto es que, como se había anunciado, ‘Sign of the Times’ es una potente balada glam-rock en la línea de, -sí- David Bowie, pero también Elton John o Billy Joel. En torno a los 6 minutos de duración, Styles ofrecía una canción épica, bonita y bastante inolvidable.

57

Ocho años después, Fever Ray no iba a volver con lo mismo de su debut. Así que ha dado el paso más inteligente, que es publicar una canción rabiosamente pop, un dardo directo, inmediato, que, a través de una producción experimental, compuesta por una espaciada densidad de elementos que remite al disco anterior de The Knife, esconde una canción que se prestaría sin problemas a una revisión 80s como las que hemos oído recientemente de Rihanna o Justin Bieber. Ese teclado del estribillo… ¿alguien ha dicho A-Ha?

56
Amateur

Feliz regreso de tres miembros de La Buena Vida que además de publicar un disco notable en el que seguían fieles a sí mismos, sabían ofrecer cosas nuevas como sucedía en el single ‘El golpe’. Un tema de corte ligeramente más electrónico merced a esos teclados synth-pop, bellísimo puente instrumental, letra revitalizante y final a capas conformando todo un clímax.

55
Gata Cattana

Es complicado elegir frases que citar de esta canción, porque aquí la cosa va de principio a fin, en una sucesión de one-liners, de chulería (“no me la busques, no me tires de la lengua pare / que nos vamo a pique porque / ¿quies que nos matemos aquí o qué?”) y de ganchos con mayúsculas (cómo se pega el “pero me sale mu caro”). Y, por supuesto, con un título que aparece en el momento cumbre del tema, funcionando además como un grito generacional: “tos lo pensáis pero nadie lo hacéis / yo soy un misterio / el nuevo milenio ma pillao en medio / ¡gritando Banzai!”.

54
MueveloReina

Mueveloreina han tocado palos como el reggaetón (‘Vivas’), el trap (‘Cheapqueen’), el sonido Die Antwoord (‘I Want It All‘) o el electro urban (‘Paradiso‘). ‘Voy’ es su muestra definitiva de versatilidad, pues si el carácter nómada de su letra podríamos vincularlo al Manu Chao de ‘Desaparecido’ (este naturalmente con connotaciones políticas), la melodía es tan efectiva e inmediata como la de ‘Salta’ de Tequila.

53
Vetusta Morla

‘Golpe maestro‘ no será la canción más popular de la carrera de Vetusta Morla, pero desde el punto de vista compositivo sí mostraba a un grupo más ambicioso e inquieto, tanto en lo musical como en lo lírico de lo que dejaba suponer ‘Un día en el mundo’. ‘Te lo digo a ti’ sigue ese camino, logrando un golpe de efecto parecido al logrado por M.I.A. en ‘Born Free’ al samplear a Suicide. Una alegría que algo sonando de esta manera haya llevado al disco que presenta a ser número 1 en álbumes en nuestro país.

52
Pimp Flaco

El barcelonés Pimp Flaco despega definitivamente de la sombra de sus beefs con Pxxr Gvng y el innegable talento de su hermano Kinder Malo con este anti-himno rap-trap al amor. Felizmente, y en contra de lo que se suele presumir, nuevas generaciones como la suya tienen una visión de ese sentimiento (y del sexo) mucho más amplia, diversa y tolerante que sus predecesoras. Y eso, de manera un poco gruesa pero también muy divertida, es lo que expresa en esta producción de KUOR LXRRXZ, con un gancho incuestionable y en la que Flaco, además, demuestra un flow brutal.

51
London Grammar

Justo cuando nos habíamos convencido de que London Grammar eran unos The xx de segunda fila, el grupo se sacaba de la manga una composición sobrecogedora que recuerda a la Christine McVie de ‘Songbird’, pero como producida por alguien del entorno de los inicios de 4AD (Cocteau Twins, Dead Can Dance), sobre todo en su versión a capella. Aunque lo fácil sea considerar las tres comparaciones un sacrilegio, es loable que se hayan mirado en ese espejo en lugar de en el de la última Florence o los últimos The xx.

50
The War On Drugs

Adam Granduciel ha publicado este año un disco exquisito, la banda sonora perfecta para conducir por una carretera, cualquier carretera, en el crespúsculo. Y aunque los momentos más pausados permiten recrearse en cierta melancolía, el arrebato de ‘Holding On’ resulta especialmente euforizante, una muestra de que el espíritu del Springsteen de ‘Born To Run’ sigue teniendo la mayor de las vigencias en las manos apropiadas.

49

Mucho pepinazo y single de éxito en el esperado y nada decepcionante último disco de Stormzy, entre ellos ‘Big for Your Boots’, que habla sobre la “grandeza” del artista al tiempo que cuenta que nunca ha tenido ni un Tom Ford ni cierta arma de fuego, aun con tiempo para lanzar un mensaje a su fan y admirada Adele. Espectacular flow rapeando el del artista y espectacular también el fondo musical, tan apto para seguidores del grime como de Depeche Mode.

48
Rocío Márquez

‘Firmamento’ no es un disco flamenco ad-hoc, sino un disco de música folclórica, popular. Todo él tiene el espíritu entrañable de los cantes de las abuelas y abuelos en los pueblos, aquel que cautivó a García Lorca y le llevó a crear obras de teatro musical para popularizarlos. Pero, a la vez, la cantaora onubense y el ensemble Proyecto Lorca dotan a estas canciones de una audacia tan poco común como fascinante. Estos fandangos de Huelva son un buen ejemplo, con arreglos que se transforman y mutan de manera antinatural, como la flora y la fauna en torno al Polo Químico de Huelva. Una mutación que la letra de la poeta María Salgado evoca en esos ojos de flúor, «pobre de quien nade en ellos, si no se tienen branquias».

47
Susanne Sundfor

Entre las numerosas maravillas que nos depara el prodigioso regreso a los modos clásicos de la artista noruega nos quedamos con esta canción, precisamente porque representa a la perfección su manera de revestir el folk y la música clásica de una manera excitante y rotundamente emocionante. En este caso, además, Sundfør verbaliza su desencanto con las relaciones amorosas, cuando ella solo desea un amante que sea capaz de quererla de una manera discreta y generosa. Pidiéndolo con semejante coda final, no merece menos que que alguien la ame así.

46
Bedouine

‘Nice and Quiet’ es la mejor canción del debut de Bedouine, proyecto tras el cual se esconde la cantautora armenia -aunque nacida en Siria y criada en Arabia Saudí- Azniv Korkejian. Un álbum plagado de notas del pop-folk de otras décadas que, junto al envolvente grave de su voz, parece guiarnos por los mundos que la cantautora trae consigo.

45
Julia Michaels

De manera improbable, “I’ve got issues, and one of them is how bad I need you” se ha convertido en uno de los estribillos de 2017. Y no por lo bueno que es, sino por la sorpresa que ha supuesto el éxito de esta canción minimalista, tímida, que apenas cuenta con un ritmillo ligero para moverse y que se impulsa sobre todo a través de las ufanas cuerdas orquestadas que vertebran la canción. Una canción que solo podía haber sido un hit este año y que Michaels ya se merecía, viniendo de escribir varios éxitos influyentes para otros, como son ‘Sorry’ de Bieber y ‘Good for You’ de Selena.

44
Renaldo & Clara

Dentro de un disco tan colorido y cálido como ‘Les afores’, cuesta elegir una sola canción, pero ‘Sense voler’ se ha ganado nuestro corazón para siempre. Esta historia de enamoramientos inesperados y fortuitos –hermosamente plasmada en su vídeo– está tan llena de elegancia como de encanto, con una melodía sencilla pero milagrosa, tanto que uno podría quedarse a vivir por siempre en ese crescendo final que repite la línea melódica de manera casi obsesiva.

43
Björk

Justo el año en que el MP3 ha muerto, Björk canta en ‘Blissing Me’ sobre intercambiar canciones en este formato con un misterioso hombre del que se ha enamorado, y con el que no para de enviarse mensajes de texto cual “dos empollones de la música”. Una canción romántica hasta las trancas con la presencia prominente de un arpa (¿hay un instrumento más amoroso?) que seguramente no vaya, pero para nada, sobre Arca.

42
Camila Cabello

Camila Cabello dedica el telenovelero vídeo de ‘Havana’, en el que también aparece el artista invitado, el rapero Young Thug, a “todos los empollones, los románticos empedernidos, las drama queens, las señoritas independientes y las abuelas intensas”. La canción, producida por Frank Dukes, habla por sí misma y es toda una oda -además de a los emigrantes en Estados Unidos- a Cuba, país de origen de Cabello, como se desprende de sus ritmos de son que tanto pueden recordar a las canciones de Ernest “Chico” Álvarez o Buena Vista Social Club.

41
Vitalic ft La Bien Querida

En un mundo lleno de remezclas aburridas y predecibles, hacen falta más artistas como Vitalic que se toma la molestia y la osadía de, en su lugar, rehacer completamente un tema suyo y convertirlo en una canción pop memorable. En este caso, ofreciéndoselo a una artista como La Bien Querida, que con su siempre particular punto de vista sobre el amor abraza el papel de una Cecilia del Siglo XXI en este feliz encuentro de aires retrofuturistas.

40
Luis Fonsi ft Daddy Yankee

El reggaetón puede tener una fama pésima y con razón (su machismo es más que demostrable), pero ‘Despacito’ es otra cosa: la melodía es muy buena, la letra es sexy sin resultar vulgar y sobre todo su estructura es interesante. La canción no presenta segunda estrofa exactamente, como una canción pop clásica, sino que tras el primer estribillo (“des…pa…cito”) y el segundo estribillo, que es superior (“quiero ver bailar tu pelo, quiero ser tu ritmo”), aparece el rap de Daddy Yankee, quien a su vez lo enlaza con una segunda parte mejor que la anterior (“pasito a pasito, suave-suavecito”), tras lo cual el estribillo y el segundo estribillo de Fonsi se reincorporan. Parece que la canción termina en la parte de la “playa en Puerto Rico” (ya no hay base rítmica), pero esta solo da lugar al verdadero clímax de la canción, donde convergen el post-estribillo de Fonsi y la segunda parte de Daddy Yankee, es decir, que al final los mejores ganchos de la canción suenan a la vez. Hook tras hook tras hook. Así describe C. Tangana ‘Despacito’ y tiene toda la razón.


La canción menos representativa del disco de Sampha es también la más popular. Lejos de las exploraciones electrónicas de sus otros singles, ’(No One Knows Me) Like the Piano’ es una balada clásica, pura, para la que Sampha se sienta al piano y nos cuenta su recuerdo de infancia tocando este instrumento en casa de su fallecida madre. Una composición conmovedora que confirma el talento de Sampha más allá de la producción.

38
Novedades Carminha

Una de las grandes canciones alternativas del verano era ‘Te quiero igual’ de Novedades Carminha. Un gran acierto del grupo gracias a su ritmo funk ultra bailable, sus frescos arpegios de guitarra y su melodía clara y pegadiza. No se podía pasar por alto esa letra en la que enseguida llama la atención ese “aunque te gusten Los Planetas, como a todos los puretas”, que marca sus diferencias con una persona a la quieren igualmente.


El interés de Four Tet por Oriente, manifestado durante los últimos años en algunos de sus discos y producciones, alcanzan un nuevo cénit en esta maravilla contemplativa que, aunque no se corresponda con lo que imaginabas como el sonido de «2017» (este es su título), te recordará que otras muchas músicas merecen la pena al margen de modas, streamings y visitas en Youtube.

36
Miley Cyrus

Aunque ‘Younger Now’ presenta una involución que no termina de convencer –básicamente porque no es ni la mitad de divertida que la era ‘Bangerz’–, es de ley reconocer que ‘Malibu’ es una muy buena canción, una de las que no se olvidan ya desde la primera escucha, con esa tensión contenida que resiste todo el tema sin terminar de explotar –como gotas que asoman por los lacrimales pero no llegan a rodar por las mejillas– y una emotividad desbordante, puede que incluso un poco cursi, pero también genuina y creíble.

35
Cigarettes After Sex

No esperábamos que un proyecto como como el de Greg Gonzalez, dream pop con hechuras clásicas y gran peso ambiental consiguiera triunfar a estas alturas de la vida, pero el pop a veces depara estas (felices) sorpresas. El gran secreto de Cigarettes After Sex, quizá, está en el romanticismo de sus letras, que en el caso de ‘Apocalypse’, imagina una relación imposible entre dos personas que ya tienen otra pareja, como una película de catástrofes. Si ese “Your lips, my lips, apocalypse” no te hace caer por una enorme grieta en el suelo, lo hará la outro con su “when you’re all alone, I will reach for you”.

34
Tove Lo

Si te parece que ‘Lady Wood’ es un disco infravalorado que debió haber vendido mucho más, ‘Disco Tits‘ te va a parecer un temazo. Y si no, también. Porque el single de Tove Lo es, como ella misma dice, good shit, lo mires por donde lo mires, y su simple, directa y efectiva letra no se hace repetitiva durante los casi cuatro minutos que dura. La primera vez que la oyes te quedas sobre todo con el “I’m fully charged / nipples are hard” y piensas que el ritmillo funky de The Struts en la producción no le sienta nada mal, pero es que con cada escucha (es un grower en toda regla) te descubres cantando el pegajoso “I say hi, you say hi, we stay high, you look so pretty yeah”, bailando al ritmo del estribillo… y no te culpes si además acabas subiéndote por las paredes: la carga sexual en la nueva canción de la sueca es evidente.


‘Something to Remember Me By’ no es tan trance como habían prometido, pero lo que sí es es “algo por lo que recordar” a The Horrors. Un tema que se suma a sus grandes clásicos con un registro más luminoso y sintético pero sin renunciar a sí mismos, y que cuenta con un estribillo y una sección de cuerdas -sintetizadas o no- totalmente gloriosos.

32
Future Islands

“Lo vemos en nuestra cabeza nítidamente: se termina ‘A Dream of You and Me’, la fantástica canción que cerraba ‘Singles’ y, tras unos pocos segundos de silencio… arranca ‘Ran’, poderosa (de sonido incluso más apabullante y compacto), como si no hubieran transcurrido tres años entre ambas canciones. Todo lo bueno que nos dejó aquel disco imborrable parece subvertir en este ‘Ran’, cuya letra no podía ser más emotiva: “And what’s a song without you? When every song I write is about you, When I can’t hold myself without you, And I can’t change the day I found you”. Lágrimas”.

31
Bad Gyal prod. Dubbel Dutch

Si 2017 ha sido el año del despegue definitivo del nuevo pop urbano español, buena parte del mérito podemos adjudicárselo a Bad Gyal. Quién iba a decirnos que apenas una temporada después de aquella cándida versión de ‘Work’, veríamos a la joven artista del Maresme girando por toda Europa y ocupando la portada de Pitchfork con ‘Jacaranda’. Este tema supone también su despegue internacional en lo puramente artístico, pues brilla más que nunca sobre el trabajo del reconocido productor de Los Ángeles Dubbel Dutch, con el que no es posible resistirse a “rebotar el culo”.


Aparentemente sencillas pero deliciosas e inteligentes son las canciones de los debutantes Tronco, que este año han brillado desde el prestigioso sello Elefant. Un canto -con influencias del pop de los 50- que enfrenta feminismo y romanticismo en ese “yo no quiero novios ni novias, ni nada susceptible de ser mentida, ser convencida, ser abducida por una pareja”. El miedo a la decepción, el deseo de ser independiente y el derecho a ser feliz simplemente con una misma topan con el encanto de un chico que puede hacer temblar pilares (o no). ¿O era el de un gato?

29
Taylor Swift ft Ed Sheeran

Algo hace clic más o menos desde la 10ª escucha de ‘End Game’ y desde entonces la canción se instala en tu cerebro para no salir nunca jamás. La clave parece su particular estructura y su gran número de ganchos escondidos, que van saliendo a la luz poco a poco, como ese pre-estribillo tan tristón. El tema comienza directamente con el estribillo, añadiendo un post-estribillo ultra contagioso salpicado de unos zigzagueantes “ooohs” y “aaaahs”, conteniendo además la repetición del nombre del disco en la forma de “big reputation”. Plantea además, como también hace ‘Delicate’, la dificultad de la búsqueda del amor en medio de la “reputación que te precede”.

28
Joe Crepúsculo

Cual “crooner” desaliñado y pegado a un vocoder, Joe Crepúsculo canta “música para adultos” que “no puedes comprender”, pero que para cualquier fan del synth-pop de Franco Battiato es perfectamente comprensible, sobre todo en manos de una personalidad tan carismática como la del autor de ‘Disco duro’. Mención especial merece su vídeo plagado de imágenes y préstamos, de los más originales y elaborados del año. Un juego “descubre qué es publicidad y qué no” con todo un concepto “meta” detrás, pues no te queda otra que ver el vídeo en Youtube. Una crítica o como mínimo una parodia de hasta dónde ha llegado la revolución audiovisual que ya se prometía en las facultades de comunicación hace unos años. Dirige Alberto González Vázquez, autor del cómic recomendado ‘Todos los hijos de puta del mundo‘ y guionista de ‘El Intermedio’.

27
Perfume Genius

El single de presentación de ‘No Shape’ era una oda al amor prohibido (“cógeme la mano, si no les ves, no tienes que esconderte”), que conjugaba momentos de fragilidad en las estrofas con un estribillo brutal que irrumpe impetuosamente sin que prácticamente lo esperes. ‘Slip Away’ es el exorcismo y la liberación de un alma que solo quiere amar, y transmite una euforia y una libertad del tamaño de su estribillo.

26

La segunda canción que sirvió para adelantar el sobresaliente comeback de los británicos Slowdive marcó sin duda un punto de inflexión para el grupo. Acostumbrados a regresos intrascendentes y a medio gas, la amargura nostálgica que desprende esta canción sobre una relación que apenas se sustenta sobre el conformismo demostraba que el grupo no se conformaba con repetir viejos ticks, que venían ofreciendo nueva gloria.

25
Rita Ora

Una de las canciones más divertidas del año es la que entregaba Rita Ora cuando nadie hace unos meses daba un duro por su comeback. Podías estar hasta la coronilla de tropical house, voces tratadas, estribillos instrumentales y trucos similares prestos para sonar en la radiofórmula, pero ‘Anywhere’ además de una melodía evocadora cuenta con un punto autoparódico que termina de hacerla totalmente irresistible. Sonará mucho el verano que viene.

24
Drake

Este año el canadiense se tomó su tiempo para publicar su cacareada mixtape ‘More Life’, que prometió que sería la banda sonora de nuestras vidas. No fue para tanto, pero estuvo bien, por momentos muy bien. Uno de esos momentos es esta canción producida por Nana Rogues que sin duda es definitoria de cómo el pop de 2017 se caracteriza por su género fluido: en él, las etiquetas “rap”, “dancehall”, “pop”, “electrónica” y “dembow” se funden en piezas tan memorables como ‘Passionfruit’.

23
Tove Styrke

El mejor ‘Say My Name’ desde el éxito de Destiny’s Child ha sido el de la sueca Tove Styrke. Una canción “cool” a rabiar construida en base a un infeccioso riff de guitarra eléctrica y a un beat limpio que da rienda suelta al carisma interpretativo de Styrke, en un estribillo hablado y sobre todo en unas estrofas llenas de “pa pa pas” y en las que la sueca es todo frialdad y seducción (ese “I like the interaction, you got my attention, I am not in love but am loving the situation”).

22
Arca

La electrónica amorfa y viscosa de Arca volvía a presentar en ‘Desafío’ referencias al mundo S&M, ahora a través de una letra en español compuesta por súplicas como “ámame, átame y dególlame” o “búscame, penétrame y devórame” para las que se realizaba un videoclip a la altura. Pero ‘Desafío’ lograba además ser la canción más inmediata -y la mejor- del disco de Arca, en el que el venezolano se reinventaba cantando por primera vez en su carrera.

21
Calvin Harris ft Migos & Frank Ocean

Calvin Harris ha dado este año a Frank Ocean el primer gran éxito comercial de su carrera. ‘Slide’ es una canción seductora, maravillosa, que se construye en base a un sencillo acorde de piano y transcurre con naturalidad primero hacia el memorable rap de Migos y finalmente hacia un sutil clímax, compuesto por unos auto-coros de Ocean que, en cuanto revelan su belleza, es imposible no escuchar en bucle.

20
St Vincent

La colaboración de St. Vincent y Jack Antonoff ha desembocado este año en un gran disco, ‘MASSEDUCTION’, cuyo single más potente ha sido este ‘Los Ageless’ que, a través de unos ritmos marcadamente electrónicos y semi-industriales, y de las jugosas distorsiones guitarreras de Annie Clark, critica con acierto la tiranía de los roles estéticos y de género.

19
Rosalía

De acuerdo que, atendiendo a los códigos del pop y del rock, lo de Rosalía en ‘Los Ángeles’ son versiones. Algo que, en el ámbito flamenco, se entiende más como homenaje, el «cantar por», para llevarlo al terreno de cada artista. Es lo que hacen la cantaora barcelonesa y Refree, que con su toque marcial, casi litúrgico: dejar irreconocible esta seguiriya que contiene fragmentos popularizados por Manolo Caracol y Porrina de Badajoz para que Rosalía deje constancia de su personal quejío, su manera de propulsar este cante sobre la muerte y llenarlo de vida y pasión.

18
J Balvin, Willy William

Que J Balvin es una de las estrellas del pop más influyentes de la actualidad –y no solo en la música de origen latino– es un hecho más que constatado. Y ‘Mi gente’ es una prueba de que, pese a las frecuentes –fundadas en ocasiones, ojo– acusaciones de sexismo hacia sus letras, también es capaz de entregar un himno a la integración, animando a festejar en comunidad, sin distinción de razas, orígenes o condición. Pero, evidentemente, el gran poder de ‘Mi gente’ está en la adictiva base y producción del francés de origen mauritano Willy William, una auténtica maravilla que funde dembow, afrotrap y urban, si es que hoy es posible distinguirlos en la rica amalgama que marca el pop de nuestros días.

17
Paramore

Paramore han sorprendido este año con una de sus canciones más pegadizas y directas. ‘Hard Times’ ha sido una de las pistas claves del mundo popero este verano, gracias sobre todo a su curioso estribillo y a una melodía que, desde la positividad, aborda los “malos momentos” de la depresión de Hayley Williams. Si en su disco anterior ya daban muestras de otro espíritu, el primer single de este, ’Hard Times’, va incluso más allá, resultando menos rock y más funk y pop que nunca, no tan lejano para bien a Maroon 5, Two Door Cinema Club y hasta a The Ting-Tings.

16
Charli XCX

Hay canciones que se lanzan a la vez que sus vídeos, de manera que son indisociables de ellos. Es el caso de ‘Boys’ de Charli XCX, en el que la cantante retrata a chicos con los que ha trabajado en distintas poses. Es una manera de sexualizarlos como se sexualiza a las mujeres, pero también de reírse de sí misma y de su dependencia de los “chicos”. Una idea quizá controvertida por las contradicciones que puede conllevar pero que aquí se desarrolla de manera tranquila, sexy, divertida, desprejuiciada, y desde luego irresistible si te gustan los “chicos”.


SZA se inspira en la actriz Drew Barrymore -sin mencionarla explícitamente- en el mejor single de su disco, un retrato crudo -también en su sencillo arreglo de batería y guitarra eléctrica- pero a la vez luminoso de la inseguridad que ha sufrido en el pasado, de cara a sí misma y a los hombres, en frases tan directas como “me siento tan sola, me olvido de lo que valgo, me avergüenzo tanto de mí misma que creo que necesito terapia” o “siento no ser más atractiva, siento no ser más femenina, siento no depilarme las piernas por la noche”. Frases que son pura humanidad, pero que en la canción no desembocan en un final triste, sino que llevan a un final -a un presente- feliz, parecido precisamente al de Drew Barrymore.

14
Dua Lipa

No le cojas el teléfono, no le dejes pasar y no seas su amigo: estas tres reglas han motivado una de las canciones del verano, una ‘New Rules’ que entre el dance de los 90 y el pop tropical ha dado a Dua Lipa el mayor éxito de su carrera, sobre todo gracias a un videoclip lleno de sororidad que ya es icónico. Además de convertirse en uno de los hits más inesperados e identificativos de 2017, no podemos evitar mencionar la «versión de Trump» con sus marcadísimos «my love»: de lo más divertido que hemos visto recientemente.


13
Los Punsetes

El que fuera el buzz-single de ‘¡Viva!’ se ha convertido en el tema más destacado del notable quinto largo de Los Punsetes, gracias tanto a su ritmo trepidante desde el segundo 0 como a esa letra tan cargada de rabia como de melancolía, que nos pone en perspectiva sobre lo que queda de nosotros en esta vida, tan espurio que no queda más que sonreír ante la previsible llegada del final.

12
Kendrick Lamar

En ‘HUMBLE.’ y su (pedazo de) vídeo, Lamar parodia el egocentrismo y la opulencia a la que llegan muchos de sus compañeros cuando tienen éxito, y les empuja a tener los pies en el suelo sin dejar de luchar por sus derechos, aprovechando también para lanzar críticas a la sociedad de consumo rápido y de postureo. Su “sit down, be humble” se pega que da gusto y con razón se ha convertido en el mayor éxito comercial de Lamar.

11
The xx

The xx finalmente se decidían a hacer single esta maravilla de su último disco, presentando en verano un bonito vídeo en el que aparecían Millie Bobby Brown, Ashton Sanders y Paris Jackson, entre otros. La canción más pop de su disco y también una de las más abiertamente románticas en sus referencias al amor en tanto que droga capaz de colocarte y “llevarte a los cielos”, y de la que sus intérpretes nunca “tienen suficiente”.

10
Kesha

Pocos esperaban un comeback para Kesha como este ‘Praying’. Un espectacular baladón al piano que la hacía ascender como un Ave Fénix renacida del oscuro infierno en el que se vio sumida tras su pleito con Dr. Luke, al que dirige sin ningún rubor esta letra, tan cándida como rotunda: «Casi me engañas, [cuando] me decías que no era nada sin ti. Pero después de todo lo que has hecho, te doy las gracias por lo fuerte que me he vuelto», dice apenas en la primera estrofa. Una canción de minuto final espectacular que destila honestidad, desgarro y dolor, pero también paz y compasión sincera.

9
El Último Vecino

La canción más hipnotizante del año no tiene estribillo ni una base machacona como la de ‘Mi gente’ sino otra mucho mejor: la canción que La Zowi publicaba el año pasado. Una letra de perla tras perla como recién salida de ‘Spring Breakers’ en la que el lujo se encuentra con la violencia, y la chulería con el mayor de los desasosiegos. Aquí hay lugar para una suerte de romanticismo en medio del poliamor (“llamamos a un par de putas / seguimos siendo dos”), la vulnerabilidad moderna (“sorry, no caben más hijos de puta en mi corazón / ni más zapatos en mi habitación”) y también para el humor (“si tú eres Zara yo soy Donna Karan / como te pases te rajo la cara”). Todo esto, que ya estaba en la original, se ve perfeccionado por un riff de indie pop ochentero que da a la canción un punto mucho más melódico, y El Último Vecino encaja además indistintamente una de sus canciones y otra de los Smiths. Una locura de cover/mash-up que Gerard ha tenido a bien no cambiar de género, dejando que el femenino fluya una vez más como el nuevo neutro, y demostrando que el trap y el indie para nada estaban reñidos.

8
La Bien Querida ft Joan Miquel Oliver

Esta canción y el vídeo de Juanma Carrillo, dignos de un segundo a segundo, conjugan algunos de los rasgos más identificativos de La Bien Querida (su tono aparentemente indiferente, sus características letras costumbristas, a estas alturas también los teclados) con un atractivo nuevo sonido entre la cumbia -por ritmo- y el dub -por ese bajo juguetón y hundidísimo-, aunque aquí lo mejor es el desarrollo de la historia, casi una película. La de la frustración de que “alguien que no te deja de mirar” pase al cabo de unos días de ti, hasta que años después se produce un encuentro casual, en el que él (Joan Miquel Oliver casi a modo de sample como en las superproducciones americanas, un actor mucho más atractivo en el vídeo) no deja de mostrarse conquistador, esquivo, sexy, subido en un “avión de papel” que, tras golpearte varias veces en toda la cara, 4 veces para ser exactos, no para de volar, libre, inasible, entre Burundi, Marruecos, Norteamérica, largo etcétera. “Siempre serás, o no serás, serás mi estrella”, vacila él, indeciso. “Creo que te deseo desde que te vi”, sigue siendo el lema de ella”.

7
Katy Perry ft Nicki Minaj

Si a ella le apetece, es decir, si decide no volver al aburrido público familiar y generalista a que se ha dedicado anteriormente, ‘Swish Swish’ será recordada, pese a su fracaso en listas, como una de las canciones más importantes que ha grabado Katy Perry. Más centrada en el dance y en concreto en el público gay (esas presentaciones con deportistas masculinos orgullosos de sus pluma y tacones), esta producción ultra 90’s se revelaba como todo un grower en el que, por encima de su beef con Taylor Swift -tratado en la letra-, brillan el irresistible beat y el rap de Nicki Minaj, uno de los mejores entre los 300 que ha sacado este año. «Don’t be tryna double back / I already despise you!».

6
Lana del Rey

El forzado estreno de ‘Love’ nos dejaba dos claras intenciones de Lana del Rey de cara a su nuevo álbum: la primera, reconciliarse con los fans que añoraban el sonido medio vintage, medio inspirado en el hip hop del disco con el que comenzó a ser reconocida, ‘Born To Die’; y la segunda, dedicar el disco a ellos, precisamente, a sus seguidores. Ellos son esos “chicos con vuestra música vintage”, ellos son “el futuro”, y pese a que el mundo les conduzca a la locura, lo que importa y les debe motivar es “ser jóvenes y estar enamorados”. Un bonito regalo hacia ellos, hacia nosotros, envuelta en el clásico sonido LDR que nos encandiló allá por 2012. Gracias, Lizzy”

5
Islamabad

En ‘Islamabad’, Los Planetas reconvierten ‘Ready pa morir’ de Yung Beef en uno de sus clásicos psicodélicos (entre ‘Ya no me asomo a la reja’ y los tótems de ‘Una semana en el motor de un autobús’). Se nota la cadencia trap, pero aquí sabiamente llevada a terreno planetero, con J recuperando el acento granaíno del Grupo de Expertos Solynieve. Su entonación monótona, la dulzura que parece desprender la melodía, su crescendo suave, encubren una letra que es también otro clásico de Los Planetas: el ajuste de cuentas, esta vez no contra una examante o un examigo, sino contra el fanatismo, personificado en el antagonista al que J escupe sus diatribas. Aunque les podamos reprochar que ‘Islamabad’ remita a canciones anteriores, Los Planetas demuestran que siguen emocionando y sobre todo que los prejuicios del rock no son para ellos.

4
Arcade Fire

Oyendo su primer disco, algunos nunca pensamos que Arcade Fire se renovaran tanto y tan bien. Sus tics siguen estando por ahí, emergiendo de vez en cuando (“lololololoooo-loroló”), pero desde su gran obra maestra ‘The Suburbs‘, con cada primer single de cada uno de sus álbumes nos han dado una gran sorpresa. Si ‘Reflektor’ era un disco inyectado de retrofuturismo a lo DFA con coros de David Bowie, este agridulce ‘Everything Now’, pensado para bailar con lágrimas en los ojos, retoma el sonido Abba pero sobre todo su filosofía: que la canción sea recordada desde la primera escucha. “Si no, no vale” era la máxima de los suecos, aquí muy bien aplicada. ¿De verdad que Los 40 Principales no ha comprado esto? Demasiadas ganas de escuchar… el primer single de su siguiente álbum.

3
Maria Arnal i Marcel Bagés

‘Tú que vienes a rondarme’ era la espectacular presentación del disco inspirado en el descubrimiento de una fosa de la Guerra Civil de Maria Arnal y Marcel Bagés. Es el mejor exponente de su sensibilidad folclórica en contraposición con las guitarras eléctricas, sutiles pero decisivas, y las cálidas texturas electrónicas del productor norteamericano Grey Filastine, que aportan un toque ligeramente vanguardista a esta composición que no puede sonar más clásica. Tremendos desarrollos e interpretación vocal que cortan el hipo entre imágenes como de otro tiempo que refuerzan su atemporalidad (“magia negra entre tus manos / altos jazmines se enzarzan / amarran nuestras caderas / vuelan hacia las esferas”). Una canción que sin duda nos sobrevivirá y permanecerá mientras dure «nuestro diminuto mundo».

2
Lorde

‘Green Light’ es un terremoto pop a caballo de uno de esos pianos infalibles sobre los que se edificó la música house, y que se suma a esa saga de canciones que empujan a la euforia desde el pozo emocional, como ‘Dancing On My Own’, como ‘Habits’, como ‘Chandelier’. El regreso de Lorde, además, era una producción cuidadísima junto a Jack Antonoff, repleta de detalles estimulantes que se revelan a cada escucha, como si la canción fueran dos: la que contagia y excita, con ese coro pseudo-gospel tan directo y brutal, y la que subyace y sugiere de forma subliminal. Una maravilla que, diga lo de diga Max Martin, ha aguantado hasta el final en la carrera a canción del año.

1
C. Tangana

En el que ha sido sin duda un año de auge para la música latina incluso en Estados Unidos y Reino Unido, ninguna canción lograba aglutinar tal cantidad de géneros como ‘Mala mujer’. En ella se encontraban tradición (el bolero en esa letra llena de admiración/odio, la salsa en ese exquisito piano que pensamos podía ser sugerencia de Rosalía pero ella nos desmintió) y siglo XXI (el tratamiento de las voces y autocoros, el flow en las estrofas o la referencia a Dellafuente), sobre una base un tanto reggaetón pero también apta para los fans de la música urbana que domina C. Tangana.

Fuera la base que fuera, el temazo que había aquí escondido era de órdago. Todo funciona a un nivel de 10 sobre 10: las percusiones reggaetoneras que forman el ritmo, las que tipo metalófono aportan un toque sensual, esas notas de piano tan sudamericanas y melancólicas, y sobre todo la estructura, digna de un “segundo a segundo”: ese repetir del título de la canción, el empezar cada estrofa principal encabezada por un “vámonos”, ese pequeño estribillo inesperado como es el de “bailo borracho perdío y desesperao”, los autocoros estratégicos -tan pasionales como cómicos- en “¡ladrona!” y “¡a la ruina!”, los pequeños samples de voces casi, casi acid house, etcétera. Una canción brillante en la producción de Alizzz que ha trascendido géneros y estratos sociales, como adivinamos.

Porque ’Mala mujer’, en su perfecta combinación de presente y pasado, también ha sido una canción que podría haber cambiado el mainstream español para siempre. Certificada como triple platino en España por su cantidad salvaje de streamings en Spotify (más que muchas canciones internacionales de esta lista), debería servir también para abrir la radiofórmula a artistas jóvenes, nacionales, con ideas nuevas y a la música que se escucha en la calle, sea o no underground.

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