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‘Yo, Tonya’, patinando hacia el Oscar

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‘Yo, Tonya’, patinando hacia el Oscar

El tiempo pone a cada uno en su lugar. Esta «frase de 0,60» me viene muy bien para introducir el siguiente argumento. ‘El lobo de Wall Street‘ fue la gran perdedora de los Oscar de 2013, pero su influencia en lo que llevamos de década está siendo enorme. La narración hiperbólica y exuberancia estilística que exhibió Martin Scorsese en esa película ha creado escuela. Este año se han estrenado dos notables ejemplos de esta tendencia: la ya reseñada ‘Molly’s Game‘ y, la que nos ocupa, ‘Yo, Tonya’.

Craig Gillespie (‘Lars y una chica de verdad’, ‘El chico del millón de dólares’) comienza su biopic sobre la vilipendiada patinadora Tonya Harding con un aviso que es toda una declaración de intenciones. En vez del típico “Basada en hechos reales”, ‘Yo, Tonya’ está basada en los testimonios “extremadamente contradictorios” de la patinadora y su marido. Sobre esa capa de fina ironía, el director se calza los patines y comienza a deslizarse haciendo “axel triples” uno tras otro: pasos en forma de falso documental, giros llenos de humor negro, saltos y caídas típicos de dramón familiar, codazos de sátira social, pausas para dirigirse al público y virtuosas piruetas de película deportiva.

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‘Yo, Tonya’ es un biopic que funciona como si fuera la actuación de una patinadora en unos Juegos Olímpicos. La competición deportiva, como el género biográfico, tiene reglas fijas. Los márgenes de innovación son muy estrechos. Sin embargo, los competidores con más talento son capaces de saltar por encima de ellos. Y eso hace Gillespie en esta película. El número es el de siempre: ascenso, caída y redención. Pero está ejecutado con un gran sentido del ritmo (el montaje es fabuloso), una enorme inventiva estilística y un buen equilibrio entre la ponderación del personaje y su reprobación.

Pero no hay actuación de patinaje artístico sin música ni patinadoras. La playlist que acompaña a la narración de ‘Yo, Tonya’ es muy eficaz: ‘The Chain’ (Fleetwood Mac), ‘Gone Daddy Gone’ (Violent Femmes), ‘The Passenger’ (Siouxsie and the Banshees) o el ‘Gloria’ versionado por Laura Branigan (la canción de Sufjan Stevens no pertenece a la banda sonora). Y las patinadoras no pueden ser mejores. Por un lado, Allison Janney, una actriz fabulosa (‘Juno’, ‘Margaret’) que parte como favorita para llevarse el Oscar tras ganar el Bafta. Su papel de madre excéntrica, frustrada y despiadada es de los que no se olvidan. Y, por otro, Margot Robbie. La actriz australiana, quien se dio a conocer casualmente con ‘El lobo de Wall Street’, ha sorprendido a todos con una interpretación de medalla de oro. Si no fuera por Frances McDormand, Robbie (que también produce la película) iba a llegar este año patinando hacia el Oscar. 8.

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