Cass McCombs / Tip of the Sphere

Por | 14 Feb 19, 12:48

El extraño título –“el extremo de la esfera”– del nuevo álbum de Cass McCombs está inspirado en una obra del artista californiano –como el propio McCombs– Tahiti Pearson, especializado en trabajar con papel troquelado y los volúmenes y sombras que arrojan. Una de ellas, llamada ‘Castillo de la esfera’, se incluye dentro de las distintas ediciones de vinilo de ‘Tip of the Sphere’: una especie de cilindro que, al ser colocado sobre la galleta del vinilo y ponerlo a girar, crea formas en movimiento que se reflejan en el espacio donde lo usemos. Es un homenaje a otra obra, llamada ‘Dream machine’, del extravagante escritor, pintor y músico Brion Gysin, una pieza que con su giro produce, dicen, alucinaciones. El vídeo describiendo la edición, con la voz de nada menos que Robyn Hitchcock, no tiene precio.

Y tiene todo el sentido, porque buena parte de este 9º álbum de McCombs parece transcurrir en un ensueño, tanto musical como lírico. Siempre enraizada en la gran canción norteamericana, la música del autor de ‘Big Wheel and Others’ discurre aquí de una manera más libre y fluida que nunca, a menudo con desarrollos propios del free jazz que llevan a canciones tan intrincadas y sinuosas como las que abren –‘I Followed The River To South To What’– y cierran –‘Rounder’– el álbum, más de 7 y 10 minutos, respectivamente, de exploración de estructuras exiguas estiradas hasta sus límites, hipnotizándonos con su groove de una forma física, como si realmente nos dejáramos llevar por el ‘Castillo de la esfera’.

Esos “viajes” que plantea Cass McCombs no siempre son tan extensos, pero sí más atrevidos. El precioso blues de ‘Absentee’, por ejemplo, está envuelto en quedos soliloquios de saxofón, pedal steel y Hammond, que podríamos equiparar a un estado de embriaguez. Y otro de los momentos más reposados pero también más subyugantes, es ‘Prayer for Another Day’ en la que se sitúa lejos la voz de Cass, como si estuviera en otra habitación o incluso en otro plano de la realidad –lo cual se acerca a dar un sentido a frases como “Quiero vivir en un espejo mágico / en el mundo real lleno de lluvia / lo haré, lo haré”–. Pero, como en los viajes lisérgicos, unos salen bien, y otros no tanto: las percusiones africanistas y la tensión del violín de Joan Wasser –Joan As Police Woman– desasosiegan en la floja ’Real Life’; aunque no es tan indigesta como el presuntuoso experimento beatnik de ‘American Canyon Sutra’.

Por suerte no todo en ‘Tip of the Sphere’ es tan arty como parece y, aparte de ese espíritu audaz que ofrece resultados desiguales, McCombs hace en él lo que mejor sabe: grandes canciones con hechuras de clásico. Lo son, en un sentido muy Grateful Dead, ‘The Great Pixley Train Robbery’ o ‘Sidewalk Bop After Suicide’. O, más cerca de su contemporáneo Bill Callahan, la subyugante ‘Tying Up Loose Ends’, una simple pero demoledora reflexión sobre lo futil de la vida y la muerte. O, incluso, evocando a los primeros R.E.M. en la línea de bajo y los giros melódicos de ‘Sleeping Volcanoes’, una canción que describe a los humanos como contenedores de ira a punto de estallar, como volcanes domidos, que también ofrece una lectura política. O siendo sobre todo él mismo en ‘Estrella’, insospechado homenaje a Juan Gabriel.

Es esta última la única canción del disco que, quizá, podría acercarse a temas de McCombs como ‘Dreams-Come-True-Girl’, ‘County Line’, ‘Love Thine Enemy’, ‘Brighter!’ o ‘Bum Bum Bum’, que ejercían de llave para adentrarse en los mundos que contenía en cada disco. Pero, no alcanzando en carisma a ninguna de ellas, hace evidente que ‘Tip of the Sphere’ es, aunque notable, uno de los trabajos más herméticos de los autores de rock más heterogéneos y personales de las últimas dos décadas, sin discusión.

Cass McCombs presentará ‘Tip of the Sphere’ en la próxima edición del festival madrileño Tomavistas, junto a Beach House, Deerhunter, Cigarettes After Sex o Friendly Fires.

Calificación: 7,6/10
Lo mejor: ‘Absentee’, ‘Estrella’, ‘Sidewalk Bop After Suicide’, ‘Tying Up Loose Ends’, ‘Sleeping Volcanoes’
Te gustará si te gusta: Bill Callahan, Kurt Vile, Bonnie “Prince” Billy
Escúchalo: Spotify

Etiquetas:
  • xabier

    Cass no me dice nada especial en sus discos, muy irregulares, pero verlo en directo merece la pena.

  • Jaime

    Uno de los autores mas hermeticos y aridos de los ultimos años. Interesante pero dificil incluso en sus temas mas “accesibles”, por definirlos de alguna manera.
    Huraño no solo en disco, si no tambien en directo, al menos la vez que lo vi, en el museo Marco de Vigo. Todo muy arty.
    Pero merece la pena el esfuerzo, a veces la belleza esta oculta.
    A su lado los que mencionais en eso de “te gustara si te gusta…” son Village People.
    Mi favorito de entre todos ellos, Bill Calahan, tanto en solitario como con (Smog).
    Es curioso como en esta pagina conviven articulos sobre gente como esta y otra propia de la Superpop. No se si es un acierto o un error. Que al menos sirva para que algun chaval curiosee y amplie sus miras.

  • dsz

    Que pedazo de disco es Red Apple Falls de Smog!!! Bonnie Prince Billy también tiene grandezas pero ninguna comparable a The letting go. Una pena que no estén suficientemente reconocidos. Son grandes igualmente!!!

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