‘Muñeca rusa’: por qué Amy Poehler, Natasha Lyonne, Leslye Headland y Netflix nos la han colado (para bien)

Por | 17 Feb 19, 12:34

Cada capítulo de ‘A dos metros bajo tierra’ empezaba con una muerte, pero la muerte no era el tema central de la serie. Lo era la vida. ‘The Good Place’ empezaba con la muerte de su protagonista, y tampoco la muerte es su temática. Y no, aunque la premisa de ‘Muñeca Rusa’ nos presente a Nadia muriendo tras la fiesta de su 36ª cumpleaños para volver atrás, volver a morir y volver a revivir, esta serie tampoco va de la muerte. Podíamos pensar que sí, o que simplemente era una comedia de humor negro, con un alocado punto de partida que no podía dar mucho de sí -eso era lo que pensaba yo-, pero ‘Muñeca Rusa’ es mucho más… y realmente no se puede decir que haya escondido sus intenciones. Ya las avisaba desde el eslogan de su póster: “morir es fácil, lo complicado es vivir”. Hay que tener paciencia con ella y con sus primeros episodios, pero, como le leí a Alberto Rey, “pocas series recuerdo que premien más el compromiso de sus espectadores que ésta” (bueno, quizás esa tercera temporada de ‘Fringe’ para los que no nos rendimos con su comienzo). También de acuerdo en su apreciación sobre la protagonista: “es insoportable… hasta que deja de serlo”. Y ahí está una de las grandes bazas de la serie.

Más allá de sus roles en la saga ‘American Pie’ y en pelis LGBT de culto como ‘But I Am a Cheerleader’, lo que ha lanzado a Natasha Lyonne a la fama ha sido ‘Orange Is the New Black’. Y, si te parecía que su Nicky estaba cada vez más desaprovechada en la serie de Jenji Kohan, estás de enhorabuena. Aquí, la pelirroja es sencillamente perfecta como Nadia. Es perfecta en ese sarcasmo perpetuo, esa máscara bajo la que es capaz de soltar frases que, de otra boca, nos parecerían mucho más heavies (algo clave en el desarrollo de la serie), y también es perfecta en algo que hasta ahora no le habíamos visto: llevar todo el peso de la carga dramática, una carga que la aleja de Nicky y la acerca más a Camille, el personaje de Amy Adams en ‘Sharp Objects’, o incluso a momentos de la Nora de Carrie Coon en ‘The Leftovers’.

Lyonne está acompañada además por dos pesos pesados como Elizabeth Ashley y Chloë Sevigny, cuyas apariciones son breves pero intensas. Y todo esto se relaciona con otro aspecto diferencial de la serie: creada por Lyonne, Amy Poehler y Leslye Headland, con la participación también de Jamie Babbit (precisamente la directora de ‘But I Am a Cheerleader’, y de episodios de ‘Girls’, ‘United States of Tara’ o ‘Las chicas Gilmore’), ‘Russian Doll’ tiene en su equipo de dirección y en su equipo de guionistas a exactamente CERO hombres… y es especialmente llamativo que esto se dé en una serie cómica, cuando las cómicas y las guionistas de humor están tan invisibilizadas (“1, 2, 3, responda otra vez: monologuistas conocidas por el gran público que no sean Eva Hache”). La periodista Maddie Holden fue una de las primeras en darse cuenta de esta particularidad que en solo una semana se ha analizado bastante; por ejemplo, a la hora de cómo los personajes masculinos de la serie representan un arquetipo que estamos muy acostumbrados a ver… pero en mujeres.

Hay que tener mucha paciencia con la serie. Porque lo que comienza como una historia de pijos egoístas puestos hasta las cejas acaba siendo algo cercano a la novela gráfica, o incluso a lo que los King hicieron en ‘Braindead’ (otra pequeña joya tan rara como reivindicable), su experimento post-‘The Good Wife’. Durante ocho episodios, acompañamos a Nadia en una aventura a la que ponen banda sonora Ariel Pink, John Maus, Light Asylum o la psicotrópica versión de ‘I Go to Sleep’ de Anika (y, por supuesto, ese tema de Harry Nilsson). Y durante ocho episodios la vemos buscando la manera de dejar de morir, pero nunca nos preguntamos si ella quiere vivir. Probablemente es una pregunta que ella tampoco quiere hacerse, una pregunta que evita a toda costa con la ironía como arma… pero quien le ayudará a hacérsela, y a darse una respuesta, será el personaje de Alan, obsesionado con la perfección, con seguir el camino y con ese concepto vacío que es “la felicidad” -maravilloso el diálogo entre ambos sobre esto y sobre las promesas, que no desvelaremos para que podáis disfrutarlo en su naturalidad.

Hay una secuencia menor y aparentemente inconexa que realmente es clave para entender lo que nos quieren contar sus tres creadoras: aquella en la que Nadia se choca con el vecino mayor. En ese choque vemos la agresividad y la velocidad con que pasan las cosas en un mundo gris neoliberal, como dirían los Dorian… pero el choque es entre todo eso y la empatía, el detenerse un segundo a pensar qué hay detrás de la otra persona, el intento de ser un poco menos individualista. Varios nos hemos dado cuenta ya de esta similitud con ‘The Good Place’: ambas series parece que quieren hacernos más humanos en un mundo a ratos bastante deshumanizado -y sin usar moralinas fáciles. Total, que Natasha, Amy y Leslye nos la han colado con lo que parecía ser simplemente una comedia negra. Pero oye, nosotros encantados. 7,5.

  • Carvey

    Una vuelta de tuerca al día de la marmota breve y sin relleno, lo cual es poco común recientemente. El personaje de la psicóloga es maravilloso. Cuando en los dos últimos capítulos se dejan de cinismo y todo se vuelve más dramático, todavía mejora más.

  • bocachancla

    por un momento pensé que la cosa se les iba de las manos, como suele ocurrir en tantas series con un inicio prometedor, pero los dos últimos capítulos redondean la serie y haces las paces con todos los personajes

  • David Fernández Núñez

    Perplejo con la comparación con las protagonistas de Heridas Abiertas y The Leftovers. Hola??. Pues a mí lo que menos me gusta es que al final se ponga tan grave y afectada. Hasta el capítulo 6 muy bien.

  • Williamreid

    El argumento da mucha pereza, pero habrá que darle una oportunidad.
    Las dos series que mas me han gustado últimamente son las dos italianas: La amiga estupenda y El milagro.

    Sex Education, me pareció una chorrada, no pude acabar el primer capitulo.

  • Raskolnikov

    Yo creo que Sex Education es una chorrada pero bien hecha.

    Situaciones muy forzadas siempre, pero bien hilado y bien interpretado.

  • Calico FPC

    *excepto el prota que actúa de pena

  • aBsol

    La verdad es que la vi justo el fin de semana de su estreno y me sorprendió para bien. Solamente quería una serie narcotizante que me ayudara a quedarme frita en el sofá y, nada, hasta las 03h de la madrugada enganchadísima a la serie.
    La review es muy buena, muy fidedigna.

  • funambulista

    El formato de la serie, con capitulos cortos de entre 25/30 min se hace más fácil de ver.
    Las comparaciones con Camille de Sharp Objectcs están pilladas por los pelos y son de no haber visto mucho la serie. Más bien no haber visto que en la serie hay dos personajes que comparten la carga dramática. Wtf! Ambas son buenas

  • funambulista

    Si te gusta el humor negro existencialista te va a encantar. A mi me aburría la premisa temporal del bucle y tal, pero acaba enganchando.

  • funambulista

    El cine de humor negro tiene la maravillosa cualidad de darte una hostia de realidad de vez en cuanto sin verlas venir. Para mi el final de la serie es de los mejores que he visto en mucho tiempo.

  • Neira

    “1, 2, 3, responda otra vez: monologuistas conocidas por el gran público que no sean Eva Hache”. Vale, mejor cómicas (es una serie de humor no de stand up): amy poehler, tina fey, maya rudolph, kristen wiig, aubrey plaza, kate mckinnon, Phoebe Waller-Bridge, sarah silverman, amy schumer, mindy kaling, melissa mccarthy, ellie kemper… muchas de ellas creadoras/productoras de sus propias series y todas protagonistas que alguna serie/película. Hablo en el mundo anglosajón, que para eso la serie es americana.
    Después, “los personajes masculinos de la serie representan un arquetipo que estamos muy acostumbrados a ver… pero en mujeres.”, ¿esto es bueno?
    La serie está muy bien, por cierto.



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