Bad Bunny arrasa a base de popurrís, Bad Gyal mejora su propio “soundsystem” y Cecilio G entra a caballo en Sónar

Por | 21 Jul 19, 15:44

La multitud del sábado se hace muy patente en Sónar de Día; llego a Nicola Cruz pasadas las cuatro y cuarto y el SonarHall está a rebosar. Una sesión tribal con audiovisuales rojos o azules, muy intensos. Muy tropical y subyugante, aunque ojalá disfrutarla con menos gente y calor. Mireia Pería

No es tan novedoso el “nuevo” show que Bad Gyal presenta en Sónar, pero sí está un nivel (o varios) por encima de sus anteriores espectáculos, como cabría esperar. Alba Farelo está dispuesta a demostrar que, tras su fichaje por una multinacional, es necesariamente una artista mejor en todos los aspectos, y aunque encima del escenario no es la artista segura de sí misma al 200% que es en sus canciones (se la ve algo insegura en ciertas coreografías o posiblemente ante el feedback del público), la cantante catalana sí puede presumir de haber diseñado un espectáculo de dancehall divertidísimo y que no puede llevar más su marca como insiste esa voz pre grabada que, a lo largo de todo el show, anuncia que estamos presenciando el ”Bad Gyal Soundsystem”.

Cuando aparecen en el escenario las bailarinas de Bad Gyal sujetando varias banderas queda claro que el show no va a ser una sucesión de hits sin orden ni concierto, sino que va a estar atado de principio a fin. Ante el calor sofocante de SonarVillage, Farelo ejecuta sus coreografías con soltura mientras el público perrea con los ritmos de ‘Jacaranda’, ‘Open the Door’ o la reciente ‘Hookah’, para la que Farelo pide “amor” ya que acaba de salir. En un momento emotivo, la artista dedica ‘Yo sigo iual’ a su familia, presente en el concierto, y en varios puntos del show, no duda en encenderse un porro, provocando comentarios entre el público tipo “puta jefa” con los que es difícil no asentir.

Y como este es el nuevo show de Bad Gyal, también se suceden en él varios temas nuevos que permanecen inéditos. Y no suenan nada mal. Hay un tema con rap e instrumentación aflamencada, y otro con un ritmo acelerado próximo a la champeta colombiana. Al menos el segundo tiene pinta de que triunfará en los directos de Bad Gyal cuando la gente se la sepa. En definitiva, un show de “dancehall” clásico, con sus alarmas, sus “dance breakdowns” y su olor a maría, pero que Bad Gyal ha hecho a su imagen y semejanza, resultando tan entretenido y macarra como sus propias canciones. Jordi Bardají

Menos público espera a Actress, al menos de entrada. Darren Cunningham sale, se pone a fumar, dispara un par de ráfagas y… se para. Hay algún problema que le impide empezar, aunque él no parece sufrir. Se repite el mismo riff, se escucha flojo y las luces de la sala permanecen encendidas. Tras unos minutos de incertidumbre, arranca definitivamente. Los audiovisuales son obra de de Young Paint Live, que es otro alias del propio Darren. Son de un 3D bastante tosco y representan la rutina creativa de Darren, aunque no deparan mucho interés. Lo mejor, lo que va generando musicalmente Actress. Un loop repetitivo, al que se suma un fragor bélico que se va viendo tamizado por una bella voz soul. Sin abandonar el fondo de ruido, Actress deja caer leves ráfagas de jazz asoman. Incluso se acerca a los ritmos tropicales. La música se va humanizando; sin abandonar los bpm, va perdiendo el factor estruendo. Incluso llega a recordar a Arthur Russell. Hay un momento en que el ritmo me recuerda tanto a ‘Mi fabrica de baile’ que la acabo cantando por encima. Pero Darren va virando cada vez más hacia un house más canónico y va perdiendo atractivo. En el último tramo hay un potente giro; suena un sampler de batería y se encamina hacia el prog. Pero no puedo quedarme a ver cómo acaba porque he de acercarme a Cecilio G. Mireia Pería

Tal y como sospechaba, la entrada al XS está colapsada… ¡un cuarto de hora antes! Tras unos minutos de zozobra, consigo entrar. El XS es un escenario minúsculo para tamaña expectación. Durante la rueda de prensa de cierre del Sónar, Ricard Robles, uno de los directores del festival, nos había explicado que le iban a dar a Cecilio la bienvenida que merecía. ¡Y tanto! Porque Cecilio llega… ¡a caballo! ¡Y se mete con él entre la multitud que abarrota el XS! Después de tan triunfal entrada, la cosa solo puede ir cuesta abajo. El escenario está abarrotado de gente: Lima Beatz a las bases, bailarines y amigos de Cecilio… Suena la música, todos se agitan, pero Cecilio no canta. Es desconcertante. “Empezamos, ¿no?”, nos suelta tras cinco minutos de pantomima. Y con su voz asmática nos lanza ‘Hahahah’ y ‘Tú no’ y el caos del escenario empieza a ordenarse. Hay muchos botes y muchos parlamentos de Cecilio, especialmente contra la gentrificación de Barcelona. Pero cuando parece que la actuación coge buen ritmo, llegan los parones. Hasta que Cecilio echa a todos los colegas que estaba en el escenario un poco con cajas destempladas y se queda solo. Y entonces arranca con la maravillosa ‘Million Dolar Baby’: “a los 16 me colé en el Sónar / ahora el Sónar me paga por cantar”. Concentrado y solo, consigue un momento mágico y emocionante. Auténtico. Pero la magia se rompe cuando regresa su Crew y vuelven las pausas. Estoy al borde del desmayo (una vez más, el calor es horroroso), pienso que quizás ya he vivido el momento cumbre del show y me voy. Craso error. Me chivan mis fuentes que después se sacó una lechuza (?!) para cantarle y que ha aparecido Lil Moss. Mireia Pería

El Sónar de Noche abre con RRUCCULLA, metiendo ruidaco industrial en el SonarLab. ¡Parece que estemos en una factoría soviética! Pero Izaskun González no solo mete tralla con sus aparatos; se sienta a la batería a arrear tremendos redobles. “Un poco de calor para tocar la batería”, comenta irónica. Y vuelve al ruido infernal; a lanzar acordes épicos y ráfagas terroríficas que se convierten en excitantes y muy bailables. Incluso dibuja divertidos raptos tropicales o algún momento de melancolía. Falso espejismo, porque regresa a lo industrial… pero como si las máquinas quisieran ejecutar electrocumbia. Pero también hay momentos de puro gozo happy core y delirio punk acelerado a la batería, para cerrar. Mireia Pería

Caterina Barbieri con sus sintetizadores modulares consigue uno de los conciertos más emocionantes de toda esta edición. Su actuación tiene mucho de experiencia mística, porque exige comunión por parte de los espectadores. Y lo consigue. Su rostro permanece en la penumbra, con lo que destacan los audiovisuales de paisajes aparentemente anodinos que, sin embargo, acaban casando a la perfección con su música, porque reflejan el misterio de lo cotidiano. Como los paisajes electrónicos, pero tremendamente palpitantes que va creando Barbieri. Caterina se ensimisma con sonidos melancólicos y espaciales. Pero los mancha y machaca con ruidos hasta que, de repente, rompen voces celestiales: es Caterina cantando. Y ahora suena a hangar de aviones, ahora recuerda a un órgano de iglesia distorsionado, ruidoso y furibundo. Acongoja un poco. Y todo se va conjuntando, uniendo, subiendo, con un punteado de cuerdas marcando el camino. Y todo es tan magnético y hermoso que quedo atrapada. Mireia Pería

Con Fake Guido haciendo la vez de telonero oficioso, Sónar de Noche se prepara para asistir al concierto más importante de la 26ª edición del Sónar, el de Bad Bunny. Dentro del meollo el calor es sofocante, pero la sensación que reina entre el público es que la espera va a valer la pena. Con media hora de retraso, el artista sale al escenario con una gorra, gafas de sol y la cara completamente cubierta con una tela, un look extraño para el calor que hace pero que termina siendo lo de menos mientras Benito va desgranando sus hits acompañado por unos espectaculares visuales en 3D.

En cuanto suena la primera canción del concierto, Bad Bunny tiene al público a sus pies, cantando cada frase a pleno pulmón. Su energía encima del escenario es desbordante, sobre todo teniendo en cuenta que va literalmente tapado de la cabeza a los pies. ‘Ni bien ni mal’, ‘Soy peor’ o ‘Caro’ provocan el furor general y Bad Bunny interactúa con su público en varias ocasiones. No deja de agradecer a sus fans el apoyo, aunque a veces sus palabra suenan a falsa modestia (“gracias por hacerme exitoso”… ¿de nada?) mientras en varias ocasiones anima a su público a sentirse orgulloso de sus raíces. El cantante, un gran animador, también busca entre el público a sus fans latinas y a las “chicas solteras”, pero también a los “chicos solteros” (buen gesto; toma nota, J Balvin).

Sin embargo, y pese a la cantidad de hits que se suceden, el ritmo del concierto es extraño: Bad Bunny claramente abusa del formato “popurrí” y no interpreta de principio a fin casi ninguna canción. Puede haber sonado tan solo 1 minuto de muchas de ellas perfectamente. A menudo la idea funciona, como cuando Bad Bunny canta temas menos conocidos como ‘Una noche en Miami’, pero otras veces no. Seguro que Benito puede dar con una manera mejor de integrar sus partes de ‘Te boté’ y ‘I Like It’ en el concierto que la actual, porque en este caso suenan totalmente metidas con calzador.

De manera fascinante, solo al final de concierto Bad Bunny destapa su rostro y lo hace para hablar de Puerto Rico. El cantante explica que ha viajado al estado boricua esta semana para manifestarse contra su presidente Ricky Rosselló y anima a su público a que se una a él en protesta. Él grita “Ricky” y pide que su público responda “renuncia” (la petición queda satisfecha). No es el final del concierto, que termina con más música y fervor fan. Un concierto lleno de energía, pero que habría agradecido una estructura un poco mejor. Jordi Bardají

Neo soul, reza la pantalla, cuando se inicia la sesión de Kaytranada. Y neo soul es lo que suena, en una sesión deliciosa, que hubiera sido perfecta en el SonarVillage al atardecer. Bellas proyecciones en blanco y negro, música elegante, el ‘Kiss of life’ de Sade y el SonarPub repleto de cuerpos sudorosos, moviéndose acompasados. Mireia Pería

  • muy mal

    Lo del Caballo y la lechuza es de vergüenza. Barcelona intentando suprimir zoos y circos con animales y sale este cateto, que en dos años nadie se acordará de él, con un caballo y una lechuza.. patéticos él y la organización…

  • bart_os

    Pero qué coño hago yo entrando en una noticia que pone “Bad Bunny” en su título?!.

  • GodHelpTheNerd

    Lo del caballo y la lechuza es una puta verguenza. Y encima le reis la gracia.

  • Ganso

    “El cantante, un gran animador, también busca entre el público a sus fans latinas y a las “chicas solteras”, pero también a los “chicos solteros” (buen gesto, toma nota J Balvin).”

    ¿Ahora hay que ir de bisexual por la vida, o que?

  • Eclectic

    Pues si el show de Bad Gyal es mejor ahora que al principio, imaginate…

    Es como el meme de “No eres feo si no pobre”, pues esto igual. No eres mas buena, si no mas rica.

    Si en tres años no le ha dado tiempo a coger confianza en un escenario creo que estamos ante un timo; pero adornado con maquillaje, ropa y avalorios mas caros.

    Sus letras son de una simpleza y vulgaridad que sonroja. Y tiene la cara dura de decir que es una pionera ¿En que? Si le falta el canto de un duro para ser la Minaj…

  • Random Guy

    Ceci ganando como siempre #LESKERE

  • Random Guy

    que panda de amargados sois

  • mardebering

    Por cierto es ilegal manipular Aves de Presa sin los permisos necesarios al aire libre, hay bastantes permisos, El permiso de tenencia, Para placearlo, Carnet de Cetrero etc,etc dudo que este señor tenga alguno.

  • Warp

    Yo he visto en el Sonar a Roxy Music, a Chemical Brothers, a Duran Duran, coño, hasta me aburrí con Animal Collective, y no reconozco estos saldos de baratillo.

    20.000 espectadores menos en esta edición. Por algo será.

  • muy mal

    No amiga, que estamos en 2019 y ya no son necesarias esas cosas para impresionar… Impresiona un buen concierto, no una lechuza en el escenario…

  • mardebering

    El Sonar está sonado, this is the end.

  • Risingson

    También os digo que me flipa la cobertura del Sonar de este año, donde no han visto NADA de lo que considero yo lo más interesante del cartel (la mención a Underworld como acid ya demuestra lo mucho que les interesa – y bueno, excepto a Actress). En cuanto JNSP ponga a redactores en el Sonar a quienes les guste la cosa y no a los que echan de menos la carpa pop en el FIB, mejorará.

  • Puedes hacer un comentario de ese estilo sin ser bisexual, salvo que tu ego masculino sea muy frágil, claro…

  • Àlex

    LOL

  • Àlex

    Oh, que habrá sido de Animal Collective

  • Warp

    Creo que yacen en el cementerio de juguetes rotos. Les di una oportunidad con Merryweather Post Pavilion y la perdieron justo en el plúmbeo concierto del Sonar, semejante ladrillo de hormigón armado ahuyentó incluso a sus más acérrimos fans. Destrozaron sus hits y no por hacer versiones raras, es que sencillamente parecían no saber cómo tocarlos. Imagínate el resto del temario, no pegaba ni con cola en aquel escenario.

  • Warp

    Las tres líneas sobre Underworld fueron de traca.

    La deriva poligonera de JNSP solo se entiende porque en otros medios también diversificaron la oferta, saliendo del indie para meterse en berenjenales pop. Aquí ya estamos en la tercera fase: las discusiones sobre si Madonna es mejor que Britney dieron paso a si Cardi B está sucediendo a Nicki Minaj, ahora se van a encumbrar a Ms Nina, a Yung Beef y a Bad Bunny y debatir si J Balvin es mejor que C. Tangana.

    Á todo ello añado que esta dilución del Sonar en el reggaeton ya pasa de castaño oscuro. Pero, en fin, ellos sabrán.

  • Àlex

    A mi Merriweather me gustó, aunque era intensísimo, muy rollo pitchfork. De esos ladrillos que te empiezan a gustar a la 30 escucha, con dolor y sufrimiento. Pero ya a lo siguiente me dio demasiada pereza entrar. “Ladrillo de hormigón armado”, ahaha total

  • Warp

    Entonces yo seguí el mismo camino que tú, Brother Sport me encantó, y al final el disco me parecía gracioso -o era síndrome de Estocolmo, no sé-. Pero el concierto fue tan divertido como una novena a San Plomazo.

  • Àlex

    Yo creo que en ambos casos era síndrome de estocolmo ahaha

  • Warp

    Si lo pienso, solo puedo llorar. Este Cecilioggggg va a hacer bueno hasta a Yung Beef…

  • mardebering

    Todo degenera y más un festival, pero tanto, es impactante, lo mejor es que toda estas mierdas no van perdurar en el tiempo quedará en algo local con alguna cancioncilla curiosa pero nada más, muy poco recorrido, vendrán otros parecidos que los sustituirán.

  • mardebering

    Bueno, bueno los Animal Vomitive sabeis de sobra que el globo iba explorar el asunto no daba para más, no te puedes pasar toda la vida retorciendo botones eso sí el globo fue hinchado con crónicas periodísticas míticas como las de RDL que eran un delirio total con una cantidad de adjetivos rimbombantes infantiloides de vergüenza ajena, en el fondo era visto que se quedarían en nada y más aún con esas producciones tan infames de sus discos.

  • Àlex

    Pues esperate a ver como se queda el trap. Menos Tanagana (y quizás el también) van a pillar todos la del pulpo.

  • Fernando

    Menuda catetada entrar a en un concierto a caballo. Ni Bertín Osborne, oiga.

  • Random Guy

    A M A R G A D A

  • Puertourraco

    No estuve este año, pero parece que la fórmula trapera regetonera les funciona, al menos de este artículo se desprende esto. Lo poco que he visto de alguna actuación me ha parecido lamentable pero supongo que es lo que tiene que ser. Hay otros festivales cuya oferta se acerca más a lo que me gusta así que no cuesta nada pasar página del Sonar y dejarlo a los que vienen detrás y se entusiasman con mover el cucu al son del vocoder.

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