5 discos imprescindibles en 40 años de carrera de OMD, “el grupo olvidado”

Por | 16 Oct 19, 23:59

En 1981, cuando estaban en la cúspide de su popularidad, Andy McCluskey ofreció una sentencia a Mike West, autor de la primera biografía de Orchestral Manoeuvres In The Dark, una sentencia que sería profética para el grupo: “pronto nos olvidarán”, dijo. En 2010, en una columna escrita por él mismo para el diario Athens Voice, confirmó que, efectivamente, tal y como predijo la gente se olvida a menudo de citar a OMD cuando echan la vista atrás a la música de los 80. Pero ellos se rebelaron contra eso cuando en 2006 se reunió la formación original, con Paul Humphreys de nuevo formando tándem junto a Andy, para recuperar la importancia que siempre tuvieron.

En este 2019 se han cumplido 40 años de la publicación de su single debut, ‘Electricity’, con el que OMD iniciaron una carrera que, si bien les ha llevado a saborear de manera un tanto caprichosa tanto la gloria como el semi-olvido, es claramente fundamental para entender la música pop (así, en términos absolutos) de nuestra era. Hay incluso quien aseveró que, si Kraftwerk eran una suerte de Elvis Presley de la electrónica, Orchestral Manoeuvres In The Dark eran algo así como The Beatles, con Humphreys y McCluskey como sus Lennon y McCartney.

Tras una pseudo-disolución, la formación original se reunió en 2006 con la intención de reivindicarse y no volver a ser “olvidados” nunca más. De hecho, su nombre se ha visto revitalizado gracias a nuevas obras que han ido de lo digno a lo notable en esta segunda década del siglo XXI. Y hace unos días publicaban una antología para celebrar estas 4 décadas bajo el nombre de ‘Souvenir‘: en ella que recopilan singles, inéditos (incluido uno reciente, ‘Don’t Go‘, lanzado como single), directos y vídeos. Y que, además, presentan en una gira que esta semana recala en Madrid (sábado 19 de octubre, La Riviera, ya agotado) y Barcelona (lunes 21 de octubre, Sala Apolo) –con los interesantes K!ngdom como teloneros–. Por todo ello dedicamos este especial a repasar los avatares de su carrera a través de 5 discos-hito, imprescindibles para entender lo que significan.

‘Organisation’ (1980)

Originarios de un pueblo de Wirran, la península próxima a Liverpool, Paul y Andy son amigos desde el colegio. En su adolescencia compartieron su interés por la música y, tras militar juntos en diferentes proyectos de rock, formaron The Id hacia 1977. Este grupo de new wave ya presentaba en sus canciones trazas de synth-pop, si bien diferencias entre sus siete (!) miembros, acabaron con el grupo y decidieron a Humphreys y McCluskey a indagar en su fascinación por la entonces primitiva música electrónica, con Kraftwerk como máximos exponentes. Primero como VCL XI –nombre tomado de una portada de los alemanes, que luego daría lugar a una canción con ese nombre– y luego como Orchestral Manoeuvres In The Dark, el dúo llamó la atención del mítico sello Factory Records, que publicó en 1979 su primera canción, ‘Electricity’, y les llevó a abrir conciertos para Joy Division. Aquel single, con su furioso y memorable riff de sintetizador combinado con ambientes post-punk, es epítome del camino del synth-pop que comenzarían a labrar a partir de entonces. Y sigue sonando irresistible a día de hoy.

Poco después llegaba su primer álbum, homónimo, que básicamente recogía las interpretaciones que hacían de sus canciones en directo, en formato de dúo –con McCluskey al bajo y Humphreys a los teclados– con una serie de pregrabados. En la grabación producida por Mike Howlett (bajista de los héroes del rock progresivo Gong), sin embargo, introdujeron algunas baterías reales que tocaba Malcolm Holmes de The Id, que pasó a convertirse en miembro regular del grupo. A ellos también se sumó Dave Hughes, miembro de otro emergente grupo de synthpop de Wirran, Dalek I Love You. Y así, en formato de cuarteto, grabaron la primera gran obra importante de OMD, ‘Organisation‘. Un disco que quizá no está entre sus obras más celebradas, por momentos algo árida, pero que daba cuenta de que OMD no eran solo un grupo de singles. Gélido y sofocante por momentos, este disco también contenía alma, como mostraba la versión de un viejo éxito de Chris Montez, ‘The More I See You’. En todo caso, este álbum ya forma parte de la historia del pop por la sencilla razón de abrirse con ‘Enola Gay’, uno de los mayores himnos de la música contemporánea.

‘Architecture & Morality’ (1981)

Tan solo unos meses después de aquel segundo disco, llegaba la que para muchos es la obra cumbre no ya de OMD sino también –junto a ‘Dare’ de Human League y ‘Upstairs at Eric’s’ de Yazoo– del pop sintético: ‘Architecture & Morality‘ –título al parecer sugerido por la propia Martha de Martha and the Muffins–. En este álbum, OMD equilibraban pasajes experimentales –como los de ‘The New Stone Age’ o ‘Sealand’– con la comercialidad de singles como ‘Souvenir‘, ‘Joan of Arc’ y su secuela ‘Maid of Orleans’, que les llevaron tanto a vender millones de copias como a obtener el beneplácito de la crítica. Y no solo eso, sino que su fusión de la electrónica y la emoción comenzó a mostrar que aquella no era una moda estética pasajera, como ahora sabemos. Mención especial para la maravillosa e icónica portada que, como en la mayor parte de sus trabajos, les brindó el célebre Peter Saville.

‘Dazzle Ships’ (1983)

Tras situarse en la cúspide del nuevo pop británico, OMD decidieron poco menos que pegarse un tiro en el pie –perfectamente novelado en esta imperdible columna de Bob Stanley de Saint Etienne al respecto– con ‘Dazzle Ships‘. El cuarto álbum del grupo en 3 años era un disco más abstracto y oscuro que sus precedentes, inspirado en buena medida en la música concreta de Pierre Schaeffer (una suerte de precedente al sampling, por así decirlo) y con letras políticas que no parecieron interesar demasiado al público. Para este no fueron suficientes canciones luminosas como ‘Genetic Engineering’ o ‘Telegraph’ y sus ventas cayeron en picado en Reino Unido, y se cumplió en parte aquel temprano vaticinio de McCluskey. Sin embargo, está ampliamente consensuado entre la crítica como uno de sus mejores álbumes, un referente para artistas tan dispares como los propios Saint Etienne, Death Cab For Cutie o Mark Ronson. La demoledora vigencia que conserva aún hoy en día no engaña: es una obra maestra, pese a su carácter poco complaciente.

‘Sugar Tax’ (1991)

Sin embargo, el deterioro de su popularidad no fue tan voluntario como cabía suponer por sus declaraciones. Y, al año siguiente, ‘Junk Culture‘ no escondía una voluntad de regresar con singles como ‘Locomotion‘ o ‘Tesla Girls‘ al synth-pop más clásico y reconocible. Para su sorpresa, la acogida no fue demasiado buena en su país… pero sí recibió una mejor acogida en Norteamérica. Así que con ‘Crush‘ (1985) se lanzaron de cabeza a por aquel mercado. Y en buena medida lo lograron, ya que ‘So In Love’ –aun hoy en día protagonista en sus conciertos– supuso su primera entrada en el top 40 de Billboard, posiblemente gracias a una producción más dócil, con la inclusión de saxos y estructuras que hasta podrían compararse con el Springsteen de la época.

Pero a la vez su popularidad continuaba en declive en Reino Unido y, tras un poco valorado ‘The Pacific Age‘ (1986), comenzaron a surgir tensiones en el grupo que culminaron en 1988 con la marcha de Humphreys a su propio proyecto, The Listening Pool, atrayendo a él a la mitad del grupo. Así, McCluskey se quedó solo y, lejos de abandonar, continuó enarbolando el nombre de Orchestral Manoeuvres In The Dark. Reclutó para el grupo a los miembros de Raw Unlimited (un grupo de Liverpool entre los que se contaba Stuart Kershaw, aun hoy miembro de la banda) y con ellos compuso y publicó en 1991 ‘Sugar Tax‘ que, lejos de derivar en la decadencia del proyecto, supuso una inusitada resurrección. Gracias, sobre todo, a un buen equilibrio entre la fidelidad a su espíritu clásico –’Pandora’s Box‘, ‘Speed of Light’– y una hábil relectura de sus códigos al sonido de la época en temas como el hit ‘Sailing On The Seven Seas’, ‘Call My Name’ o ‘Then You Turn Away’, no muy alejadas de Pet Shop Boys. Un disco muy completo y ameno, que ni mucho menos terminó con OMD… en aquel momento. En cambio, tras los sucesivos fracasos de ‘Liberator‘ (1993) y ‘Universal‘ (1996) –de esos discos que te hartabas de ver, una y otra vez, en las cubetas de las tiendas de segunda mano–, McCluskey decidió que era momento de dar por cerrado el proyecto.

‘English Electric’ (2013)

La verdad es que, de no haber sido por el azar –y porque ni a McCluskey le fue especialmente bien como a productor, ni a Humphreys, que llegó a actuar usando el nombre de su antiguo grupo–, lo cierto es que a día de hoy quizá podríamos aun decir que aquel fue el fin del grupo. Sin embargo, la casualidad quiso que una televisión alemana contactara en 2005 con Andy para intentar que el grupo actuara de nuevo para un programa nostálgico, justo cuando este acababa de divorciarse. Era el momento propicio para pedirle aquello, y este decidió que también lo era para hablar de nuevo con Humphreys y reactivar a OMD. Así, recuperaron la formación clásica del grupo para embarcarse en una gira que celebraba ‘Architecture & Morality’ –fue la que les trajo por el Summercase 2007, festival hoy tristemente recordado por su implicación en la trama Gürtel– junto con los temas más conocidos de su primera época.

Pero aquello no resultaba suficiente para Humphreys y McCluskey, que se pusieron a escribir canciones con el reto de tratar de lanzar un disco a la altura de su leyenda. Y lo lograron en buena medida con ‘History of Modern‘ (2010), y aún más con ‘English Electric‘, su segundo trabajo en esta década. Un disco notable que no solo muestra la atemporalidad de su sonido sino que además está coronado por canciones memorables como ‘Metroland’, Dresden’ o ‘Night Café’, que no desmerecen al lado de sus viejos temas. Aunque más discreto, ‘The Punishment of Luxury‘ (2017) confirmaba que su reunión no ha sido solo pecuniaria, sino también uno de los episodios musicales más felices de esta década. Sobre todo porque OMD nunca más serán “el grupo olvidado”.

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  • david

    Gran y merecido especial. Gracias Jenes. Uno de los grupos infravalorados y padres de la electrónica influenciados por los abuelos de Kraftwerk, Tangerine Dream y la música sintética y minimalista alemana.
    Comparto los discos aunque no sé si Sugar Tax lo cambiaría por el primero, aún así, son discazos y bien que se podría resumir nombrándolos para hablar de un grupo clave en la historia de la música. Con uno de los retornos más destacados y esperados. Volvieron a lo grande con 3 buenísimos discos, se les ven con ganas y frescos. Este sábado será la tercera vez que les veo. Y cada vez me sorprenden más.
    Grandes y larga vida a OMD.

  • Toño Palacián

    Gran artículo. Sólo 2 anotaciones: Si Kraftwerk eran los Elvis de la electrónica, serían Pet shop Boys los Beatles de la electrónica ( opinión mía). En 1988 la separación fue amistosa pero era resultado de su débil carácter en negociar contratos. De hecho,con Factory debieron comprometerse a X discos pero con un porcentaje bajísimo y unos adelantos o retribuciones malísimas en costes de producción y fabricación de sus lanzamientos llegando a la paradoja que cuanto más vendían,más perdían y el grupo se disolvió porque el único que se atrevió a seguir adelante con el nombre fue Andy (ya en Sugar tax Paul escribìa canciones con èl). Y el otro punto fue que gracias a ser productor de canciones pop facilona, saldó muchas deudas (Andy), sobre todo con Atomic Kitten. Olvidables pero que le dieron MUCHA pasta en su momento.

  • ThePhantom

    Yo no pienso que la gente se haya olvidado de OMD.
    Se agradece el reportaje para recordarles aún más, pero no nos hemos olvidado de ellos.
    Yo estuve en el último concierto que dieron en La Riviera y fue absolutamente espectacular, que por cierto estaba completamente llena de público.

  • Warp

    No se ha calculado el alcance de la influencia de OMD en la música electrónica, el synth pop y el pop a secas.

    OMD, Depeche Mode y Pet Shop Boys son los tres grupos que marcaron mi juventud. Hubo muchos más, pero estos me encauzaron definitivamente hacia mi gusto por el lado electrónico de la música -sin desdeñar el eléctrico, pero lo disfruté más tarde-. Cada uno siguió derroteros muy diferentes. OMD se “separó” tras The Pacific Age, Depeche Mode sufrió una crisis creativa tras la cumbre Violator -que no es mi disco preferido de ellos- y PSB siguieron explorando y puliendo su sonido.

    Siempre los eché de menos: el sonido más experimental de Dazzle Ships u Organisation nunca estuvo reñido con el lado más pop y bailable de Junk Culture o Crush. 40 años han cumplido y me acabo de dar cuenta que tenía 11 años cuando publicaron Electricity. Sin embargo, no los escucho hoy acartonados ni anticuados, como me pasa con otras cosas.

    Deduzco que ya son eternos y aunque no han triunfado con sus nuevos discos -que, siendo “menores” los he difrutado mucho-, siempre llenarán salas de conciertos, como pasó en el mítico retorno en el Summercase de Barcelona, donde estuve en primerísima fila, el mejor sitio para adorar a los dioses.

  • david

    Para este sábado, agotado también.

  • bart_os

    De los grupos que se separaron y años después volvieron, es el que ha hecho los discos más dignos. Yo personalmente los escucho mucho.

    Y el sábado kilometrada en coche para verlos en Madrid (a no ser que ciertos “demócratas” vaya a la capital a quemar contenedores…).

  • trianon

    Maid of Orleans (Joan Of Arc) mi canción favorita, para mi contiene una de las mejores “intros” de todos los tiempos.La primera década de los 80 para el grupo fue soberbia.La influencia del grupo ha sido enorme y el mundo de la música no se ha dado cuenta

  • mardebering

    La Intro a volumen alto es puro arte.

  • mardebering

    Dazzle Ship es el mayor tiro en el pie (como dice muy acertadamente el redactor) de la historia de la música contemporánea, casi a la altura del cartuchazo también en el pie de Talk Talk y su eterno “Spirit of Eden“, dos grandes trabajos de la historia de la música moderna, de los 5 de la revisión sustituiría alguno por “Crush” o “Junk Culture” 2 discos que reinvindico y que no han envejecido nada, como New Order grandes “Influencers” sino que se lo pregunten a James Murphy.
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  • Júpiter

    Es que son geniales so in LOVE la mejor canción del mundo mundial

  • nachob

    OMD consiguieron ser nº 1 en España con “Souvenir” y con “Maid of Orleans”. Entonces me pareció increíble, porque para los oídos de 1982 no eran canciones a priori comerciales , pero sonaban en todas partes. Creo que aquí, en comparación, fue donde más éxito tuvo “Architecture & Morality” .
    Y tenía mérito, porque ninguno de ellos tenía una imagen muy allá, en una época en la que eso cotizaba al alza como nunca ha pasado. Y el paso del tiempo, en mi opinión, les ha sentado de maravilla, incluso a los discos menos apreciados en su día: nivel muy alto y con un regreso ejemplar, aunque nunca veamos sus discos en las listas de lo mejor del año (lo que demuestra que no basta con hacer excelentes canciones para algo tan banal como estar en esas listas).

  • ray manta

    No recuerdo qué disco me regalaron y como ya lo tenía, fui con el recibo a la tienda a cambiarlo por otro. El elegido fue uno con sus grandes éxitos de 1978: OMD the singles. Una gozada de recopilatorio que disfruté mucho. Nunca me he sumergido en su discografía, pero sé que debería.

  • Jaime

    Me sumo a los elogios y sí creo que muchos gañanes despreciaron a OMD en su día como grupo ñoño y epítome de lo comercial (entre los que me incluyo, si bien he de disculparme diciendo que como preadolescente si a tu padre le gustan Joan of Arc y Enola Gay, lo normal es que tú huyas despavorido; además no parecían nada peligrosos y los rizos del cantante, que parecía salido de la peluquería de la esquina, tampoco ayudaban y además en mi calle en el 82-83 a todo dios le molaban Barón Rojo y Iron Maiden, así que hasta te jugabas unas hostias o como poco unos buenos puteos; en fin, las hormonas y la tontería; 5 minutos después llegan los Smiths, explota The Cure en España, Depeche Mode con sus cuerazos, luego los Pixies, el grunge…, como para acordarte de OMD, que te suena a sesión de M80). Así que reconozco que mi atracción es más o menos reciente, iniciada con la compra conjunta de saldo hace unos años de Arquitecture & Morality y el homónimo, grandes discos, gran descubrimiento. Nunca es tarde.

  • Jaime

    Que bueno Nachob, acabo de escribir mi comentario y leo en el tuyo que coincidimos en que aquélla imagen no era lo más atractivo que se había visto y que no ayudaba.

  • nachob

    Es que el año antes, con “Enola Gay” , aquí les metieron en el saco de los nuevos románticos y, claro, al lado de Spandau Ballet, Duran Duran o Visage parecían , pues eso, salidos de la peluquería de la esquina , como tú dices, y vestidos en la sección caballero de El Corte Inglés. Por eso fue más sorprendente el éxito de “Souvenir” y “Maid of Orleans” (el de “Enola Gay” era mucho más previsible: se bailaba )

  • david

    Te perdonamos. 😂😂
    Eso sí que son argumentos, por tanto no habrá juicio ni guillotina. 😜😂

  • Fernando

    Yo no creo que estén tan olvidados, la verdad.
    Como dato curioso, en España fuimos de los pocos que no les dimos la espalda con Dazzle Ships. El disco fue nº 3 en la lista de ventas, y Genetic Engineering nº 5.

  • ThePhantom

    No esperaba menos 😊

  • bart_os

    Pues la idea que tenía ellos era titular las 2 canciones igual. Al final la compañía de discos los convenció para que pusieran lo de Maid of Orleans.

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