Confeti de Odio: «Hablar de mí es lo que mejor se me da, pero en el disco también hay ficción»

Por | 04 May 20, 8:55

Tragedia Española‘ de Confeti de Odio es nuestro Disco de la Semana. El debut en formato largo de Lucas de Laiglesia consolida la promesa mostrada por el cantautor madrileño -también integrante de Axolotes Mexicanos- en su EP de 2018 ‘Llorar de fiesta‘ y después en singles tan emocionantes como el combo formado por ‘Quiéreme / Si te quiero’, y lo hace a base de letras brutalmente honestas y melodías escritas para perdurar. Hemos hablado con Lucas sobre este trabajo publicado en plena pandemia global y que arranca casualmente con una mención a una «epidemia universal». Fotos: Clara Lozano.

¿Cómo llevas los días de confinamiento?
Ahora estoy más entretenido, con el disco todos los días hay al menos un par de entrevistas y lo agradezco porque me está amenizando bastante todo esto.

¿Qué significa este disco para ti una vez ha visto la luz?
Llevo trabajando el disco unos 8 meses, que es bastante tiempo para lo que estoy acostumbrado. Ha sido un proceso de construcción bastante largo, y ahora que por fin ha salido me parece un poco irreal. Por una parte lo agradezco porque puedo empezar a pensar ya en lo siguiente, pero por otro me da pena porque los nervios y la emoción de las semanas de antes ya se fueron.

Dices que has tardado 8 meses en terminar el disco. ¿Cuál es tu grado de productividad normalmente?
Para componer soy bastante rápido, pero para el tema de grabar y meter arreglos soy más especial, me gusta escuchar las canciones millones de veces y mimar cada arreglo antes de darlas por terminadas. Pero para este disco no pude ser tan rápido como quería porque han sido meses llenos de conciertos y porque estaba trabajando todavía.

Como debutante, ¿cuál es tu sensación al empezar una carrera en plena pandemia? Imagino que te esperaban conciertos, entrevistas…
Ha sido un chasco la parte de los conciertos porque me apetecía un montón. A las tres semanas de sacar el disco iba a haber presentación en Madrid, el WARM UP, varios festivales… Pero yo no quería cambiar la fecha de lanzamiento del disco porque pienso que lo iba a escuchar el mismo número de personas o incluso más estados todos confinados y más aburridos. De hecho me consta que lo está escuchando mucha más gente de lo que yo estoy acostumbrado. Espero que, cuando se pueda volver a tocar, la gente siga teniendo ganas de escuchar las canciones en directo, y que se quede con el recuerdo de que el disco salió en mitad de una cuarentena, que se recuerde como algo bonito.

Has dicho que ‘Todo muere’ es la canción mas ambiciosa que has hecho. Habla de una «epidemia universal», de «hospitales sold-out», dice que «van a morir todos los americanos»… ¿Cuánto tiempo tiene la canción? ¿Qué pensaste al ver que su salida coincidía con la pandemia?
La canción la escribí el verano pasado, y ya tenía claro que iba a ser la que iba a abrir el disco. La gente me ha preguntado si la he escrito en dos semanas y yo digo «¡ojalá pudiera escribir una canción en tan poco tiempo!» Me han llamado Nostradamus y todo. Por la coincidencia tengo sentimientos encontrados: por una parte a nivel márketing, por mal que suene, viene bien porque la gente va a hablar de ello, pero, por el otro, espero que de la canción la gente no se quede solo con el maldito virus, porque estoy especialmente orgulloso de ella, y en concreto de esa analogía tan dramática que hace, esa cosa apocalíptica del «todo se destruye si no estás».

«El disco habla más bien de muertes egocéntricas»

‘Todo muere’ recuerda a las baladas con pianos y guitarras de los años 70. ¿Buscabas reinventar su sonido usando ese sonido tan clásico?
Totalmente. Me gustaría desarrollar ese estilo en el futuro. Yo no sé tocar el piano por veces que lo haya intentado. En el disco todos los pianos son MIDIS. La canción tiene un rollo Father John Misty que me gusta mucho, suena muy grande y sobria y eso es justo lo que quería hacer en este disco, quería hacer una música elevada para lo que es mi estándar.

El disco no es conceptual, pero en él hay motivos recurrentes relacionados con la muerte: guillotinas, hospitales, un funeral… ¿No llegó un punto durante la composición que dijiste: aquí hay mucha muerte?
Es algo que surgió espontáneamente, pero sí llegó un punto que me piqué y lo hice más recurrente a propósito. Al final el disco no habla tanto de muertes reales, a excepción de ‘Última visita al hospital’, sino más bien de muertes figuradas, egocéntricas… ‘Mi funeral’ es una canción totalmente narcisista en la que me imagino cómo sería mi propio funeral y cuánta gente lloraría por mí. En ella hablo de mi muerte y a la vez de la relación que los demás tienen conmigo. Todos estos motivos recurrentes encajaban al final con el concepto de «tragedia española», algo dramático y exagerado.

Has dejado varias canciones en el tintero. ¿Son parecidas a las que han llegado al disco?
Las canciones del disco son bastante diferentes entre sí a pesar de sus motivos recurrentes, pero las que se han quedado fuera eran demasiado diferentes. Había una demasiado tonta que rompía el flow del álbum. Al final yo no quería hacer simplemente una colección de canciones sino un disco más coherente, y eso implicó que subiera mi nivel de autoexigencia y que haya tenido que descartar canciones.

La melodía de ‘Triste de verdad’ me recuerda a la de ‘Tears On My Pillow’. La canción está abiertamente inspirada en el doo-wop, ¿verdad?
Esa canción en concreto no la he escuchado, pero me gusta mucho ese estilo. Me encantan los Mills Brothers, los Ink Spots, los Penguins… Con ‘Triste de verdad’ sabía que quería hacer una canción que tuviera esos coritos y ese sonido. Al final la canción tira a lo moderno, pero a la vez me apetecía hacer una canción que fuera totalmente vintage. Además creo que en los conciertos va a quedar muy bien y va a darles una dinámica diferente entre tanta locura de guitarras y tantas baladas, porque está a medio camino de ambos sonidos.

«Para mí cada canción es una cápsula. Tiene que ser muy completa. Si no hay ningún tipo de evolución en la propia canción, me resulta una cosa muy plana que no me va aportar nada»

‘Todas las guillotinas van al cielo’ es muy Weezer, pero a la vez es súper popera, casi podría ser de La Casa Azul con otro arreglo.
Esa canción la escribí al darme cuenta que el disco estaba quedando demasiado baladero, fue una solución a eso. Pero la melodía viene más de mi afición al rollo emo 2010, a grupos como My Chemical Romance. Ese rollo hortera punk-pop me encanta. En ‘Todas las guillotinas van al cielo’ y ‘Dale una oportunidad al amor’ he buscado ese rollo ‘The Black Parade’.

Tus letras tienden a hacer declaraciones grandes y catastrofistas para después dar paso al amor o a la esperanza. Pasa en ‘Ansiedad (has vuelto a mí)’, por ejemplo. ¿Es importante para ti añadir siempre ese punto positivo a tus canciones? Me pregunto si, como compositor, tienes intención de redondear de diferentes maneras la historia que estás contando, de hacer ese plot twist. Narrativamente es un truco muy efectivo.
Para mí cada canción es una cápsula y tiene que ser muy completa. Cada canción la enfoco como si fuese la última que voy a hacer. Si todo el rato expresa un mismo sentimiento, si no hay ningún tipo de evolución en la propia canción, me resulta una cosa muy plana que no me va aportar nada. Por eso muchas de mis canciones tienen ese tono mayoritariamente pesimista pero que siempre encuentra un rayo de luz o incluso de duda, como sería el caso de ‘Ansiedad (has vuelto a mí)’. En el disco no hay ninguna canción que sea puramente una cosa, sino que se explotan bastantes cosas en todas, pero esto es algo que hago instintivamente, no es que tenga estudios de literatura creativa ni nada parecido.

¿Como letrista recurres mayormente a tus propias experiencias o también a la ficción aunque sea para redondear la canción, que sería el objetivo último?
El disco surge de una mezcla de muchísima experiencias personales. Me parece ultrapersonal. Hablar de mí es lo que mejor se me da, pero el disco también incluye experiencias de gente cercana y también ficción. Es difícil, cuando hablas sobre ti mismo, no añadir alguna floritura. Al final es arte, tiene que ser exagerado y loco, pero a la vez sincero. En el disco hay canciones mucho más bajadas a la tierra, como ‘Última visita al hospital’ o ‘Minuto de ruido’, y otras que están más adornadas como ‘Todo muere’ o ‘Muchísimo’. La clave es hacer una mezcla perfecta entre tus experiencias personales y esa parte de ficción que aporte algo a la historia. No creo que haya que ser siempre 100% sincero. Si vas a hacer una película vas a meter buenos, malos, superhéroes… y en una canción es lo mismo.

¿Por qué ‘Quiéreme / Si me quiero’ no te han cuadrado en el disco? ¿Buscabas un disco corto y conciso?
Quedaron muy bien juntas, sin yo pensarlo. Y con el vídeo me parecían una cápsula muy maja de esa época entre la salida del EP y el disco. Además, ya llevaban seis meses fuera, y si las hubiera metido el disco, este se habría diluido bastante. Si ya me parece demasiado haber sacado el single en enero y el disco en abril… Que luego lo piensas y no es tanto tiempo, pero yo lo he pasado realmente mal pensando que la gente iba a estar aburrida del single cuando saliera el álbum (ríe) Consideré meterlas, incluso solo una, pero me parece que no se pueden separar. Tampoco tenía ambiciones de hacer un disco largo, simplemente quería hacer un disco que fuese bueno.

¿En el vinilo cómo están separadas las canciones? Es el dilema que te plantea sacar un disco de 9 pistas en lugar de 10.
Creo que son 5 canciones en la cara A y 4 en la cara B. No lo tengo muy claro, pero supongo que lo más normal es que en la cara A haya la mayoría de canciones.

«Para el siguiente disco me voy a ahorrar el estrés y voy a tenerlo todo 100% acabado en mi casa antes de grabar y lo voy a tener todo grabado, masterizado y subido a Spotify antes de sacar los singles»

¿Va a salir algún vídeo nuevo?
Con todo lo que ha venido imposible. Yo quería hacer un vídeo muy chulo para ‘Dale una oportunidad al amor’. La idea era imitar esa escena de Tom Cruise en el programa de Oprah donde salía muy feliz. El vídeo iba a ser un «talk show» muy «happy» con las cosas del amor donde al final me iba a desmoronar porque el mensaje de la canción es que el amor es lo más importante que hay y a la vez lo peor. Al final hemos hecho una cosa bastante chula con vídeos que nos han mandado desde casa. Pero tengo la espina clavada de hacer un vídeo nuevo para alguna canción del disco y, cuando esto acabe y si el disco no se ha quedado como una cosa vieja del pasado, espero poder hacerlo.

¿Tienes pensada la canción?
Seguramente ‘Todo muere’ o ‘Mi funeral’.

¿Ha sido consensuado que ‘Mi funeral’ sea el single que represente al disco en la playlist de novedades de Spotify?
Estaba claro que el single no iba a ser ninguno de los tres que ya habían salido. Lo hablé con el equipo y ‘Mi funeral’ estaba gustando mucho entre la gente que ya había escuchado el disco. Es más hit. Estábamos entre esa y «Guillotinas». Pero no es una preferencia personal, yo estoy igualmente orgulloso de todas las canciones del disco.

¿Cuál es la mayor lección que has aprendido durante la composición de ‘Tragedia Española’?
He aprendido que es interesante acabar las canciones antes de empezar a grabar. La salida del disco ha sido un proceso lento por mi parte porque empecé a grabarlo con 4 canciones completas, dos ideas y medio una letra, y eso lo ha demorado bastante. Para el siguiente voy a tenerlo todo primero en mi casa perfecto y voy a intentar grabarlo todo en un mes en lugar de 6. Voy a tenerlo todo 100% acabado en mi casa, todo grabado, masterizado y subido a Spotify antes de sacar los singles porque, cuando salió ‘Muchísimo’ en enero, aún quedaban canciones por grabar. Para el siguiente voy a hacerlo con más calma y filosofía.

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