‘Minari’ no es la ‘Parásitos’ de este año, pero podría llevarse el Oscar

Después de lo ocurrido en 2020 con ‘Parásitos’ (premios a la Mejor película y la Mejor película extranjera), este año podría darse otra curiosa carambola en los Oscar: ‘Minari’ podría ser el primer filme estadounidense en ganar el Oscar a la Mejor película sin estar hablado mayoritariamente en inglés. Esta particularidad ya ha causado una primera paradoja (o contradicción con tufo racista, como queramos): ‘Minari’ se ha convertido en la primera película estadounidense en ganar el Globo de Oro a la Mejor película de habla no inglesa.

Y es que ‘Minari’ es 100% estadounidense. La produce Plan B, la oscarizada productora de Brad Pitt (‘Infiltrados’, ‘12 años de esclavitud’, ‘Moonlight’). La dirige Lee Isaac Chung, nacido en Denver. Y está rodada y ambientada en Arkansas. Y, además, trata de un tema muy estadounidense (aunque a algunos se les olvide y crean que llevan siglos allí): la inmigración. En este caso, la coreana. El director, quien se dio a conocer con una película también bastante singular (la ruandesa ‘Munyurangabo’), ha contado en este filme su propia historia familiar, la de su infancia durante los 80 en una granja de Arkansas donde su padre intentó vivir cultivando hortalizas.

‘Minari’ (título que hace referencia a un tipo de vegetal asiático parecido al berro) es la clásica historia sobre el “sueño americano”. No es muy original, ni tiene una gran fuerza dramática ni un estilo especialmente llamativo. Pero funciona bastante bien. Es un relato sencillo y delicado sobre la familia, articulado a través de una eficaz tensión argumental: las dificultades para mantener un equilibrio entre la búsqueda de la prosperidad material y el cultivo de la armonía familiar, entre la obsesión y la razón, entre la persecución de los sueños y el peligro de desatender la realidad hasta el punto de convertirla en una pesadilla.

La gran virtud de esta película es su sutileza. A pesar del tipo de drama, la combinación inmigración-choque cultural-América profunda no da lugar a grandes tragedias personales, explosivos conflictos raciales, enormes catástrofes emocionales o gigantescos exabruptos demagogos. La película fluye como el río donde la abuela siembra los minari: de forma sosegada, sorteando con elegancia las piedras que van apareciendo en el camino.

Algo parecido a como está siendo su carrera en los premios. ‘Minari’ no está salpicando mucho, pero lo mismo acaba mojando la oreja a otras que se han tirado a bomba, como ‘Mank’ o ‘El juicio de los 7 de Chicago’. Si no fuera por la excelente ‘Nomadland’, una película de espíritu y tono algo similar a ‘Minari’, podría incluso dar la sorpresa.

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Publicado por
Joric