Peter Gabriel tiene un nuevo disco entre manos, ‘O/I’, cuyo lanzamiento volverá a seguir el calendario lunar y se repartirá a lo largo de varios meses, hasta culminar en el estreno completo del álbum a finales de 2026. ‘O/I’ es la segunda parte de su disco de 2023, ‘I/O‘, en el que Gabriel explora la dualidad entre luz y oscuridad, exterior e interior. De hecho, ‘O/I’ volverá a componerse de dos versiones: una mezclada en el “lado luminoso” y otra en el “lado oscuro”.
«He estado pensando en el futuro y en cómo podríamos responder a él», ha explicado Gabriel sobre este nuevo trabajo. «Estamos entrando en un período de transición, probablemente desencadenado en tres oleadas: la IA, la computación cuántica y la interfaz cerebro-computadora. Los artistas tienen el papel de mirar entre las brumas y, cuando vislumbran algo, sostener un espejo».
‘Been Undone’, primer adelanto de ‘O/I’, es una de esas composiciones progresivas de Peter Gabriel que se mueven entre el art-rock y el pop, sin renunciar a una sutil dosis de electrónica. Lanzada en su versión ‘Dark-Side Mix’ -aunque no especialmente sombría-, la pieza atraviesa distintas fases o hasta rozar los ocho minutos de duración, recreándose en una epicidad serena… no exenta de cierta tensión, también.
La canción transmite una ansiedad latente frente al mundo moderno, la inteligencia artificial y el acceso inmediato a la información. «Necesito saber esta información ahora, para no equivocarme» es una frase que parece retratar a una humanidad cada vez más distanciada de sí misma, empeñada en reflejar una perfección irreal e inalcanzable. De ahí, quizá, que Gabriel enumere todo aquello que lo «deshace» como ser humano en su imperfección, incluida la injusticia. Ahí entran posibles alusiones a Estados Unidos, como la imagen de los «esclavos recurrentes en el hogar de los valientes», una clara referencia al himno nacional.
Las menciones al «conjunto de Mandelbrot», las «máquinas de Turing», las «células mitocondriales» o el «Nazareno» apuntan a un universo en el que ciencia, matemáticas y religión conviven en aparente armonía, aunque eso implique aceptar que la existencia nunca será plenamente comprensible por el ser humano.
El propio Gabriel ha explicado que parte de su nuevo material «formará parte del proyecto sobre el cerebro que he estado explorando durante varios años», mientras que otras canciones simplemente las publica porque, en sus palabras, «me hacen sentir feliz».
