La nueva serie producida por los hermanos Duffer para Netflix cumple a rajatabla los mandamientos de la ficción plataformera: un primer capítulo que engancha más que el ‘Golden’ de ‘Las guerreras del K-pop’, un giro en el cuarto que te deja con la mandíbula en el suelo, mucho episodio de relleno entre medias, un capítulo con un largo plano secuencia cuyo único objetivo es molar, una mascletá final tan efectista como disfrutable, un epílogo que deja un hilo argumental colgando por si hay que tirar de él en el futuro y una playlist llena de temazos de ayer (Johnny Cash, Paul Anka, Gloria Gaynor) y hoy (Animal Collective, Alexandra Savior, Geese).
¿Qué distingue ‘Algo terrible está a punto de suceder’ de otras series similares, cortadas por el mismo patrón? Su equipo de directoras y guionistas, que están entre lo más sugestivo del cine de género actual: Haley Z. Boston (‘Nuevo sabor a cereza’, ‘El gabinete de curiosidades’), Lisa Brühlmann (‘Servant’, ‘Killing Eve’), Axelle Carolyn (‘Them’, ‘El club de la medianoche’) y, mi favorita, Weronika Tofilska (‘Mi reno de peluche’, ‘Sangre en los labios’).
A pesar de lo empaquetados que suelen venir estos productos de Netflix, dichas creadoras se las apañan para imprimir un toque de distinción: ligeros y expresivos desvíos en la puesta en escena (el plano circular dentro del coche en el primer episodio es un buen ejemplo), una atmósfera particular (misteriosa y lynchiana al principio; alocada y gore, muy en la línea de Coralie Fargeat
o ‘Noche de bodas’, al final), personajes que se salen ligeramente del molde (no es habitual ver a una protagonista dándole a la lejía durante toda la serie) y cierta voluntad de elaborar un discurso propio, en este caso sobre la institución del matrimonio y el amor romántico.Al igual que el letrero ‘Algo terrible está a punto de suceder’, que irrumpe por sorpresa en cada capítulo, la serie busca impactar y epatar con cada paso que da la protagonista por los pasillos mal iluminados de la inquietante casa de campo de sus suegros. Tanto por la mezcla de géneros -de la comedia romántica al terror sobrenatural, pasando por el drama familiar y el gore- como por su estilo audiovisual, muy llamativo y atractivo (el autor de la banda sonora es Colin Stetson, conocido por ‘Hereditary’ y ‘Color Out of Space’).
‘Algo terrible está a punto de suceder’ es un “sí quiero”, una serie que abraza sin complejos los códigos del algoritmo pero introduce las suficientes rarezas como para que el viaje resulte algo más que un trámite: irregular, a ratos repetitiva, pero lo bastante sugestiva como para que uno no se arrepienta de ponerle el anillo de compromiso.