El festival Wireless de Londres ha sido finalmente cancelado tras la polémica inclusión de Kanye West en su programación, después de que el gobierno del Reino Unido vetara la entrada al país al rapero, citando sus declaraciones antisemitas pasadas. Keir Starmer, Primer Ministro del Reino Unido, ha defendido su decisión argumentando que se trata de una medida para combatir el “veneno del antisemitismo”, declarando que West “nunca debería haber sido invitado” a participar en el festival. Starmer subraya que Reino Unido “apoya firmemente” a la comunidad judía.
Wireless se celebraba en julio, pero tras perder a su principal cabeza de cartel, ya no se realizará, y ha comunicado que devolverá el importe de las entradas a los compradores.
El éxito de ‘Bully’ es tanto un hecho probado como una realidad sorprendente, después de las numerosas y graves polémicas que ha protagonizado Kanye West durante los últimos años. Sobre todo, en relación a sus declaraciones antisemitas y blanqueamiento del nazismo. Tras la confirmación de tres noches encabezando el festival Wireless, está claro que no todo el mundo se ha olvidado del pasado de Ye.
Tras las críticas de algunas de las figuras más importantes del gobierno británico, entre estas el primer ministro, a la presencia de Kanye West en el festival Wireless, el director del evento ha abordado la polémica. Melvin Benn describe las declaraciones antisemitas del artista estadounidense como «aberrantes», pero ha pedido al público «ofrecer algo de perdón».
«Soy un antifascista profundamente comprometido y lo he sido durante toda mi vida adulta», comienza el comunicado, con Benn explicando que también se considera «pro-judío», a la vez que «igualmente comprometido con el estado palestino». Este continúa explicando que está familiarizado con las enfermedades mentales, «habiendo tenido una persona en mi vida durante los últimos 15 años» con este tipo de problemas.
«He sido testigo de muchos episodios de horrible comportamiento que he tenido que perdonar y seguir adelante. Si antes no lo era, me he convertido en una persona de perdón y esperanza en todos los aspectos de mi vida, incluido el trabajo», ha declarado Benn. Tras mencionar que la música de Ye está disponible en todas las radios comerciales del país, este deja claro que la única intención de que el artista esté en el festival es que interprete todas estas canciones.
«El perdón y dar segundas oportunidades a la gente se están convirtiendo una virtud perdida en este mundo cada vez más dividido y le pediría a la gente reflexionar sobre sus comentarios de repulsión a la probabilidad de que Kanye actúe», concluye Benn.
Por otro lado, el propio Kanye West también ha abordado lo ocurrido con Wireless en una nueva actualización de la carta que publicó el pasado enero en el Wall Street Journal, titulada «A aquellos que he herido»: «Mi único objetivo es ir a Londres y presentar un espectáculo de cambio, aportando unidad, paz y amor a través de la música. Estaría agradecido por la oportunidad de reunirme en persona con miembros de la comunidad judía del Reino Unido, para escuchar. Sé que las palabras no son suficientes, y que debo mostrar cambio a través de mis acciones».
Wireless perdió su mayor patrocinador, Pepsi, después de que Keir Starmer, primer ministro británico, criticase la presencia de Kanye en el festival. La marca de bebidas llevaba más de una décadas actuando como principal patrocinador del evento, llegando incluso a ser catalogado como ‘Pepsi MAX presenta Wireless’. Diageo, multinacional detrás de marcas como Johnnie Walker o Guinness, tomó la misma decisión. Le han seguido Paypal y Rockstar Energy.
Las críticas de Keir Starmer, primer ministro del Reino Unido, llegaron horas antes de la decisión de Pepsi y Diageo de abandonar el festival: «Es profundamente preocupante que Kanye West haya sido contratado para actuar en Wireless a pesar de sus declaraciones antisemitas y celebración del nazismo», ha expresado Starmer. «El antisemitismo, en cualquier forma, es aberrante y debe ser enfrentado clara y firmemente siempre que aparezca», sentencia.
Este no ha sido el único político británico en pronunciarse. Sadiq Khan, alcalde de Londres, se ha desmarcado de la decisión de Wireless: «Esta ha sido una decisión tomada por los organizadores del festival y no una en la que hayamos estado involucrados», ha asegurado. Otros como Ed Davey, líder del partido Liberal Demócrata, ha pedido al gobierno que prohíba la entrada de West en el Reino Unido, describiendo la situación como «extremadamente seria».