DELLAFUENTE ha dejado claro en X que su nuevo disco no es una despedida de ningún tipo: “Los que decís que ‘BRIGADO,’ es una despedida, que buya tenéis??”. Desde luego, no es toda la culpa de quien lo dice. El último disco del misterioso artista granaíno comparte la vibra melancólica del ‘Hurry Up Tomorrow’ de The Weeknd, sin llegar a ser un funeral; está lleno de menciones al agotamiento y la reconstrucción, y termina con una carta de agradecimientos. En el contexto de su carrera, viniendo de hacer historia tras vender casi 120.000 entradas para sus dos fechas en el Metropolitano, también tendría sentido que esto fuese un final. La nota de prensa dice que se trata de un comienzo. En realidad, es un punto de inflexión.
Este cambio de rumbo viene representado por varios elementos, siendo el más notable la única colaboración que incluye el proyecto, 3NOC, un álter ego del propio DELLAFUENTE (Pablo Enoc Bayo Ruiz). Su equipo describe a 3NOC como “una nueva identidad dentro del universo sonoro” del artista, concretamente su “visión musical más orgánica”. Efectivamente, ‘La vida te da sorpr3sas’ y en especial ‘Mi modo de vida’ muestran una faceta del granaíno nunca vista. Ambos temas coinciden en la influencia de los ritmos caribeños y en su intersección con las melodías flamencas, con lo que el artista ya había experimentado sutilmente en el pasado e indaga de forma más incisiva en este LP. ‘BRIGADO,’, siendo un proyecto muy variado y casi un compendio de todas las caras del andaluz, se parece más a ‘Lágrimas pa otro día’ que a cualquier otro disco anterior.
Sin embargo, lo que no tenía ese LP eran las grandes instrumentaciones y arreglos de vientos y teclas que sí se presentan en esta ocasión. ‘Mi modo de vida’, en concreto, es el clímax absoluto del disco y la culminación de la faceta más salsera de DELLAFUENTE. En la letra, Enoc rinde homenaje a su esposa e hijos, además de declararse en paz con la vida: “No me preocupa el dinero, pa mí es un medio, no un fin”. Es la invitación al baile y la celebración después de un tracklist que va de menos a más, tanto en calidad como en BPMs.
La primera mitad de ‘BRIGADO,’ no tiene nada que ver con las secuencias más desenfadadas del artista. Es justo lo contrario. ‘Vida en PNG’ da comienzo con un dramático bolero en el que el granaíno canta sobre volver “a caer” y no poder ver “el fondo de esto”. La mayoría de canciones que le siguen también muestra esta cara más reflexiva, íntima y, en definitiva, más lenta del artista, pero no todas resultan tan interesantes como esta intro. ‘Na me sabe a na’ y ‘Modo avión’ se asemejan al DELLAFUENTE clásico en su producción y funcionan bien dentro de que no presentan nada nuevo. ‘2:3 Filipenses’ sigue con las revoluciones bajadas, pero los arreglos de cuerdas lo dan todo para que sea una de las baladas más bonitas del disco.
Son justamente las canciones más movidas de esta sección las que no acaban de encajar. Un merengue del Xino es una sorpresa, pero que tenga tan poca sustancia como ‘Me olvido’ es una decepción. Por otro lado, el problema de ‘Sin explicacion3s’ tiene que ver con su posición en el tracklist. Este reggaetón tenía que ir en segundo lugar para mantener atenta a la gente, pero está lejos de ser una de las mejores canciones. También contiene alguna frase que no parece que haya venido de DELLAFUENTE, sino de Pol Granch: “Sin darme cuenta todo cambió / Saqué de la playlist nuestra canción”.
Eso sí, la segunda mitad de ‘BRIGADO,’ es todo un banquete. ‘Espíritu Santo’ es uno de los tracks que más luz arrojan sobre el lugar mental del artista en este disco: “Me gusta imaginar que soy desconocido y la única intención de conocerme es que te hizo gracia lo que dije”, canta en la primera línea. Este continúa queriendo “matar esa versión de mí que tú estás alabando” o jurando que le da “seguridad esta inseguridad”, además de dejar frases tan icónicas e hilarantes como “Me dicen no es pa’ tanto, yo les digo no es pa’ tontos”. Es la mejor versión del DELLAFUENTE que ya conocemos, capaz de mantenernos pegados a los cascos solo por lo que dice. El efecto es el mismo en ‘Caravaggio’, el hit indiscutible del disco en el que el granaíno se declara no humano de una forma fascinante: “A veces quisiera sentirme humano y supongo hacer cosas que hacen los humanos / Como criticar a la espalda, ser individualista, querer ser famoso y buscarlo siendo artista”. ‘El baile del agua’, por otro lado, es capaz de hacer olvidar los instantes más flojos del álbum por su mezcla de emoción y producción maximalista, casi rozando el EDM.
‘Agradecío’ son los títulos de crédito de un álbum que va y viene en su primera parte y que es capaz de crear escuela con lo que sigue, pero que resulta emocionante en casi todo momento. Así debería tomarse esta canción, que no por casualidad también fue el primer adelanto. DELLAFUENTE dice estar “agradecío de lo que me está pasando, de ser padre, hijo y espíritu santo”, muy en su línea, pero también da las gracias por todo lo malo, por “cada llanto” y “cada muerte”. Está totalmente listo para la próxima etapa de su carrera: “Estoy agradecido y lleno”. De todo lo que ha perdido, lleno.
