Música

beabadoobee / Pylon

Ni Miley Cyrus, ni Beck, ni Tove Lo, ni mucho menos Carly Rae Jepsen. El próximo número 1 de álbumes en Reino Unido va para beabadoobee. Son varias las canciones las que le han funcionado de manera masiva en los últimos años: la bossa de ‘the perfect pair’, su colaboración apitufada con Powfu ‘death bed’, la delicada ‘Glue Song’ y en general varias composiciones de sus 2º y 3º álbumes, que han sido Disco de Plata en UK.

‘Pylon’ es su cuarto álbum, refugiado en su estilo más favorito: los sonidos post-grunge. Ya ha demostrado muchas veces su admiración por Pavement, Elliott Smith o Avril Lavigne, y ha elogiado numerosas veces proyectos como My Bloody Valentine, algo muy notorio en algunas distorsiones aquí, como las de ‘In Motion’. Por supuesto adaptadas al mundo del pop.

Esta «torre de alta tensión» contiene himnos de indie-rock noventero como el single ‘Sun Has Set’, aunque su principal cometido es tratar las decepciones del corazón. «Bésame como se besa a alguien con quien nunca habías estado», dice ‘It’s Alright’. «Sé que no soy tu tipo pero no me importa», dice ‘Memories’. O «me pregunto si piensas en mí como antes», se plantea ‘Satellites’.

Es especialmente llamativo lo que de anacrónico tienen algunas imágenes. Como huyendo de ese mundo de «pantallas» que critica en la titular ‘Pylon’, una de las canciones se llama «Escríbeme una carta», como si tal cosa fuera una opción en 2026. Y otro tema se titula ‘Radio’, como si tal cosa siguiera siendo tan relevante como en los tiempos de R.E.M. (‘Radio Song’), Cranberries (‘Copycat’) y The Corrs (‘Radio’).

Lo que nos lleva al nutrido grupo de colaboradores del álbum. Casi todos aparecen en segundo plano, pero no podemos dejar de observar que Beatrice Kristi Ilejay Laus haya querido colaborar con Hayley Williams, Brendan Yates de Turnstile, Chino Moreno de Deftones, un par de miembros de The 1975 o Shane Moran de Title Fight. Al margen de la emoción que ha manifestado por poder colaborar con Hayley en ‘Nothing to Prove’, un tema que ya se autoexplica con su título y es ni más ni menos que lo que imaginas, la gran colaboración es la de Brendan Yates. ‘Powerlines’ suena como un tema realmente abrumado y desangrado por la separación -pimpinelesca- que representan de manera teatral: «A pesar de todo, solo quiero lo mejor para ti».

Por lo demás, ‘Pylon’ es un disco agradable, para escuchar de fondo, sin fallos ni aciertos históricos, ni tampoco grandes exabruptos pese a la inclusión de cuerdas, por ejemplo en el primer tema. Sí es curioso que, entre todo este drama de relaciones decepcionantes y dificultades para encontrar tu lugar en el mundo a los veintitantos, la mejor canción resulte la más alegre. ‘Memories’, que ofrece una visión feliz de una relación, y eso transmite, suena a los mejores Sundays.

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Publicado por
Sebas E. Alonso
Tags: beabadoobee