Tras años desaparecido, al fin sabemos qué ha estado haciendo Gustavo Salmerón todos estos años: filmar a su madre, una señora de clase alta, maravillosamente excéntrica, capaz de definirse como masona mientras confiesa su amor juvenil por José Antonio Primo de Rivera.
‘Vergüenza’ no es una “revolución” (para eso la tendría que haber estrenado Telecinco en primetime), pero sí una insólita novedad. Como serie cómica de ficción está a años luz de la típica comedia de situación española. No está realizada en un plató, ni tiene una duración inflada hasta casi la hora, ni está escrita por un equipo de guionistas mediocres o amordazados por la tiranía del “gusto mayoritario”.
La unión entre David Fincher como director y Joe Penhall ('El intruso', 'La carretera') como guionista prometía una de las ficciones televisivas más interesantes de la temporada. Y así ha sido. Estas son las razones.
¿Cómo empezar una novela/película? ¿Cuál es la premisa que hará avanzar la acción y atrapará la atención del lector/espectador? A estas preguntas de taller...
La nueva película de Álex de la Iglesia parte de una premisa con enormes posibilidades (¿qué pasaría si un grupo de viejos amigos compartiera durante una cena todo lo que les llega al móvil?), pero se mantiene todo el tiempo en un tono demasiado convencional.
Loriga ha construido en ‘Rendición’ una fabulosa alegoría sobre nuestro presente híper conectado e híper visible, donde todos nos delatamos continuamente y nos (sobre)exponemos al juicio de los demás.
Zack Snyder, el auténtico supervillano de DC, lo ha conseguido: estamos ante la que quizá sea la peor trilogía de películas de superhéroes de la historia, culminada con este fallido film coral. Estos son sus pros (que los tiene), y sus (muchos) contras.