La desaparición de Richey Edwards, guitarrista y letrista de Manic Street Preachers en 1995, es uno de los grandes misterios de la historia del pop. Aunque hay quien ve como obvio que murió accidentalmente en el río junto al que se encontró su coche, jamás se ha encontrado ninguna prueba concluyente, por lo que su familia se ha negado siempre a declararle oficialmente muerto, a pesar de tener esta opción desde 2002.
Los Manic Street Preachers restantes obtuvieron el mayor éxito comercial de su carrera con el álbum posterior a su desaparición, que contenía la enorme ‘A Design For Life’ y ‘Everything Must Go’, inspirada en su ausencia de la banda.
En 2009 el grupo publicará ‘Journal For Plague Lovers’, producido por Steve Albini y con letras de Richey Edwards. Molaría que algún día se supiera que Richey decidió esconderse de los medios voluntariamente y que acaba de pasarle las letras a sus ex compañeros, pero parece que no, que James, Nicky y Sean han reconstruido el legado literario que dejó sin publicar hace 14 años para construir canciones. Veremos qué tal el resultado.








Ymac Sumac murió el pasado Día de Todos los Santos a los 86 años después de que en febrero le fuera diagnosticado un cáncer de colon. Nacida en Perú como Zoila Augusta Emperatriz Chavarri del Castillo, era conocida como soprano por alcanzar entre cuatro y cinco octavas. Su primer nombre profesional fue Imma Sumaq (significa «qué linda»), y bajo este pseudónimo grabó una veintena de canciones de folk peruano en Argentina en 1943 junto a la Compañía Peruana de Arte de su marido y descubridor, el compositor Moisés Vivanco. En 1946 se mudó a Nueva York, donde formó Inca Taky Trio. En 1950 firmó con Capitol Records y pasó a llamarse Yma Sumac.
Duro el disco que da continuidad al genial 
Cuando hace unas semanas hablamos de 



Irlanda es un país pequeño, pero quizá aunque fuera tan amplio como Rusia, no valdría para acoger el ego de U2. No hay un edificio en toda la isla, incluyendo Irlanda del Norte, tan alto como la torre U2 que lleva años planeando construirse en Dublín. Pero ahora, (¡oh, drama!) se ha decidido suspender el proyecto porque la economía irlandesa ha entrado en recesión. 
Los 






Parece ser que la crisis no sólo está afectando a la economía así en general, también a las cadenas de televisión. Es lo que pasa cuando los programas se reponen o hacen como que se reinventan pero al final no. Un claro ejemplo es ‘Gran Hermano’, que misteriosamente, conserva unos datos de audiencia bastante aceptables pese a que este año sigue bajando su cuota de pantalla. No ha pasado lo mismo con ‘Factor X’, que firmará su última gala este miércoles. Después de ser incapaz de competir contra ‘Mira quién baila’ y ‘CSI’ los lunes, la cadena lo situó en el miércoles, pero ni por esas. Aunque bueno, lo del reality de Cuatro se veía venir, y ya os lo avisamos en 




A pesar de la marcha de Antonio Glamour, Luis Miguélez y Juan Tormento, a quienes el gran público conoce sobre todo por sus colaboraciones con 
Cuando los medios internacionales publiquen su lista de discos de esta década, muchos incluirán el primer álbum de los Streets, ‘Original Pirate Material’, incluso en sus primeros puestos. Hablarán de cómo Mike Skinner revolucionó la escena hip-hop y en concreto el UK Garage acercando su sonido al indie, al pop y a la música electrónica, alejándose del R&B, pero gustando tanto a los fans de la música negra como a los que no lo son. También hablarán de la grandeza de sus letras y de su reflejo de la (miserable) vida cotidiana británica: paro, peleas callejeras, sexo, drogas y clubbing.
Hace unos días, estando en casa de unas amigas con ganas de salir pero con poco dinero de por medio, decidimos ir al cine como terapia de choque, a ver ‘Diario de una ninfómana’. Digo terapia de choque porque a estas alturas una ya ha tenido la genial idea de empezar el nuevo curso con ganas de comerse el mundo y a los cinco días se da cuenta de que está harta. Seis amigas, dispuestas a apuntar nuevas posturas y nuevas formas de relación influidas por un título llamativo y una polémica, surgida a raíz de la censura del cartel del filme. Al final, completamente embriagadas por esa sensación de feminismo revolucionario, alguna planteó quemar sujetadores, pero al final todo se quedó en agua de borrajas.


