Los talifanes de la banda británica Tindersticks quizá ya habíamos perdido un poco la esperanza de su regreso después del largo descanso que se tomaron tras el (solo) correcto ‘Waiting For The Moon’ (que se editó en 2003, aunque no lo parezca). Estos días se publica ese ansiado regreso al estudio del mítico (puedo decirlo, ¿no?) grupo de Nottingham. Su núcleo duro, Staples, Boulters y Fraser, tras tomarse su tiempo en proyectos personales y con la convicción de que «los seis ya habían hecho toda la nueva música de la que eran capaces juntos», se reunieron de nuevo a principios de 2007 para escribir nuevas canciones, dejando por tanto atrás a Dickon Hinchcliffe, Alasdair Macaulay y Mark Colwill, los otros tres miembros originales. Lagrimilla.
Contando con la ayuda para la grabación de Thomas Belhom (de Amor Belhom Duo) a la batería y Dan McKinna (¡The Jeevas!) al bajo, los Tindersticks de 2008 se muestran como la mejor versión posible de sí mismos que podríamos imaginar. ‘The Hungry Saw’ asusta (para bien) en su arranque con cuatro números que vuelan a la altura de sus mejores trabajos. La excepcional, espeluznante ‘Intro’ es un preámbulo maravilloso para que el grupo muestre sin pudor sus influencias básicas en las tres piezas siguientes: el soul dramático de ‘Yesterday Tomorrows’ (llamadme loco, pero no puedo evitar imaginar a Amy cantando esto y la idea me pone), el folk con toques jazzies del Drake más brillante en el single ‘The Flicker Of A Little Girl’ y el folk elegante y triste a partes iguales del gran Tim Hardin en ‘Come Feel The Sun’. Un inicio de quitarse el sombrero. Sin embargo la parte central del disco reduce la euforia: los dos instrumentales ‘E-Type’ y ‘The Organist Entertains’ coquetean con el tedio y rodean la sosegada tristeza de ‘The Other Side Of The World’, evitando que brille. Afortunadamente el álbum recupera el pulso con ‘The Hungry Saw’, la canción, que demuestra que son capaces de recuperar aquella vibrante bohemia de su primer largo y a partir de ahí se van sumando los aciertos con los latigazos eléctricos de la lúgubre ‘Mother Dear’ y la melancólica nana ‘Boobar Come Back To Me’, para culminar majestuosamente con ‘All The Love’ (como una extensión del ‘She’s Gone’ de su segundo álbum) y con uno de sus más resplandecientes y bonitos temas de los últimos años: ‘The Turns We Took’. Redundando en lo que decía antes, asumamos que es difícil esperar de ellos obras maestras del calado de sus dos primeros álbumes y disfrutemos de lo mejor que pueden ofrecer hoy en día, que es mucho: su mejor colección de canciones en esta década.
Calificación: 7,9/10
Temas destacados: ‘Yesterdays Tomorrows’, ‘The Turns We Took’, ‘Intro’, ‘The Hungry Saw’
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Escúchalo: Web Oficial




Siempre he querido que volvieran Portishead. Me parecía imposible que un grupo con unas influencias tan ricas y una cantante con una voz tan personal se hubiera quedado sin nada que decirnos. El blog de Geoff en el que ponía a caldo a Gnarls Barkley y su consecuente aversión hacia los grupos asociados al «trip-hop» hicieron aumentar mis ganas por oír su nuevo trabajo. De la misma manera que si Javier Aramburu declarara que todo el tecnopop en castellano que se ha hecho después de Family es una mierda, esta opinión haría más apetecible un hipotético regreso de Family. 
En 2005, con ‘Confessions On A Dance Floor’ recién salido al mercado escribí esto: «Habrá gente que siga diciendo que Madonna es puro márketing a pesar de que en Estados Unidos la música disco es un milagro en radiofórmula», refiriéndome al esperable moderado éxito allí de ‘Hung Up’ y al fracaso total de ‘Sorry’, ‘Get Together’ y ‘Jump’. En realidad, ‘Confessions On A Dance Floor’, COADF para los amigos, vendió 1,6 millones de copias en Estados Unidos, una cifra muy alta para los tiempos que corren. El problema es que Madonna no pudo soportar que esas cifras vinieran de sus fans adultos. Sus canciones no sonaban en radio y no llegaban a los adolescentes, de manera que los nuevos jóvenes de este país comenzaban a verla un poco como nosotros veíamos a Sara Montiel de pequeños.


La Monja Enana, que hoy sábado tocan en la Sala Sol de Madrid por el módico precio de 6 euros, han tardado casi 10 años, que se dice pronto, en publicar su disco debut. El dúo formado por Juan Alonso y Ana de Cola Jet Set ha estado por aquí y por allá sacando singles, actuando en directo y participando en recopilatorios y homenajes, pero hasta ahora no se había centrado. ‘Un secret terrible’, que en este blog defendimos 



















La primera escucha de lo nuevo de Kelley Polar me espantó tanto que aparqué el disco. Salen tantas cosas que se parecen a tantas cosas que al final se acaban desechando muchas injustamente. Y la producción de este disco, entre Air (‘A Feeling Of The All-Thing’), 







La llegada del tercer LP de los granadinos Lori Meyers se hizo esperar casi tanto como se ha hecho esperar esta crítica. De entre todo JNSP creo que soy una de los pocos a los que verdaderamente les gustan Lori Meyers -por no decir la única- pero sí, la cosa es que tienen su puntito y como se trata de un grupo que genera