De todos los ganadores de los Brits, sin duda alguna me quedo con el premio a la mejor cantante femenina británica del año. Amy Winehouse no deja de escalar posiciones en mi lista de Last FM. Vaya vicio tengo con su último disco.
Arctic Monkeys, muy injustamente, de nuevo, en mi opinión, ganaron el premio al disco del año y entonces también al grupo. En el vídeo de agradecimiento se disfrazaron de Mago de Oz, primero, y luego de Village People. Aunque quién quiere un premio que se llama Premio Mastercard. James Morrison ganó a Jarvis y a Thom Yorke como solista británico. Los Killers ganaron el premio al disco y al grupo internacionales. Nelly Furtado y Justin los de solistas. El mejor single, que tradicionalmente escoge la audiencia, fue tristemente para la horripilante ‘Patience’ de Take That, y el premio a toda una carrera, para Oasis. Lily Allen no ha ganado nada. Lo dicho, lo mejor, Amy. La lista completa de ganadores puede verse aquí.




Primero los Pixies, luego Afghan Wigs y ahora… ¡Oh, yeah! Estaba cantado. Después del refrito ochentas tiene que venir el noventas. ¿Y qué mejor, para empezar con el fiestón, que una 




El título de este post plasma lo que me vino a la cabeza después de una primera y descuidada escucha de 
Starbucks, esa macro-cadena de cafeterías con un café de calidad más que cuestionable pero a la que todos acudimos religiosamente, está preparando un nuevo álbum para vender en sus tiendas (y usarlo además como banda sonora de las mismas) que se llamará ‘Sounds Eclectic: The Covers Project’.
La solución está en los sueños. Ésta parece ser la conclusión a la que llega Michel Gondry al terminar su tercer largometraje, ‘La ciencia del sueño’, su obra más personal hasta la fecha y una de las más bellas historias de amor de los últimos años. 






«Quiero ser como Momus», sentenció Teresa Iturrioz, Single, en la 
Air, desde el principio de su carrera, se han movido (levitando, eso sí) en una frontera estrechísima entre el ensimismamiento arty o la emoción analógica, entre aburridas postales o bellos paisajes, entre sintonías de relleno o canciones eternas. Entre el pan sin sal o el pan tumaca. ¿Y qué les hace ser/parecer unas cosas u otras? Siendo claros, la diferencia entre el coñazo y la gloria es que tu amiga 


Gracias a 
Todavía no me he recuperado del susto. Animado por las afirmaciones de los periódicos, al más puro estilo «este programa es como la San Miguel, que donde va triunfa», me decidí a poner el lunes el estreno del nuevo concurso de las tardes de Cuatro: ‘Mon€y, Mon€y’. Y yo sólo digo que este programa puede hacer que aumenten las visitas a los loqueros de este país, porque hay que ver cómo está el patio.



