
De cualquier manera, una comedia de Woody Allen siempre divierte aunque sólo sea por verle interpretándose a sí mismo (aunque aquí hace de mago, no de profesor universitario ni director teatral ni va al psicoanalista) y burlándose de ciertos tópicos ingleses como que conduzcan por la izquierda -algo determinante en esta película-. El personaje de Allen mejoraría si sus bromas no fueran tan tan tan repetitivas. Scarlett Johansson vuelve a ser el objeto de deseo en el filme, dando vida a una estudiante de periodismo americana que pasa el verano en Londres y recibe una súper exclusiva de la mano de un periodista muerto que se le materializa de la manera más inesperada. Scarlett hace el papel de aguerrida profesional pero, eso sí, sexy como ella sola. Es tan aguerrida que a veces se hace hasta pesada, e incluso choca un poco su carácter de chica muy trabajadora y esforzada detrás de sus gafotas con el de la bomba sexual que es en realidad. Desde mi punto de vista el resultado del personaje de Scarlett es poco creíble. Más suerte corre Hugh Jackman como el aristócrata Peter Lyman, muy propio dentro de su papel de niño rico inglés, tanto que podemos incluso dejar de pensar en Lobezno de ‘X-Men’ desde el primer momento en que aparece en la pantalla.
Con una producción cinematográfica tan frenética -va a película por año y ya tiene un título preparado para 2007, ‘Cassandra’s Dream’- es normal que no todos tus trabajos sean geniales. Y no es que ‘Scoop’ sea una mala película, es simplemente una comedia menor de un Woody Allen más relajado y con menos ganas de epatar que otras veces. Mientras escribo esto recibo un mail de la distribuidora de la película en el cual me informan de que ésta es la película más taquillera de Woody Allen en España ya que en su primer fin de semana ha recaudado 900.000 euros. ¡Y yo que me alegro! 6.5



Joan Wasser tocó el violín en el debut de Scissor Sisters, se enrolló y tocó con Jeff Buckley, ha colaborado bien en el estudio o en directo con Lou Reed, Nick Cave, Sheryl Crow, Sparklehorse, Nathan Larson y Dave Gahan de Depeche Mode, entre otros, aunque por lo que se ha hecho «conocida» es por pertenecer a la chupipandi de Antony & The Johnsons, Rufus Wainwright y compañía. Va bastante de auténtica, dice que su mayor influencia es la vida, que yo puntualizaría «la vida escuchando y grabando la música de otros», y ha llamado su primer disco, después de varios EP’s y singles, ‘Real life’. 
¿Crees que serías capaz de contener el vómito durante, aproximadamente, una hora y quince minutos? Si no es así, te recomendamos que no vayas a ver esta película porque probablemente no puedas soportarlo y tengas que correr al baño a echar hasta tu primera papilla. Y no miento: me considero una persona bastante curada de espanto desde que entré una vez en la cocina de un McDonald’s, pero lo que han hecho con ‘La matanza de Texas: el origen’ no tiene nombre. El filme es una precuela del clásico de cine de terror ‘La matanza de Texas’ y comienza en un matadero donde se ve el nacimiento de niño feísimo ensangrentado. A partir de ahí todo son vísceras y sangre. No hay ni un solo plano en toda la película en el que no se vea sangre por todos lados. El gore o las snuff movies al lado de esto son dibujos animados para niños.


No sabemos si Jonathan Richman ha vendido su alma al diablo, si ha descubierto el ‘Shangri-La’, si se ha machacado en el gimnasio o si es su eterna inocencia la razón de que, a sus casi 60 años, siga manteniendo esa envidiable forma física e ingenuidad sobre el escenario. Tan sólo acompañado de una guitarra acústica, una batería rústica y unos singulares instrumentos de percusión (como un cencerro, por ejemplo), este inclasificable poeta del rock brindó el pasado viernes, en la Sala de Columnas del Círculo de Bellas Artes de Madrid, una inolvidable actuación.

Malos días los tenemos todos, pero Sheryl Crow esta semana tuvo el peor. La cantante de blues-rock-whatever norteamericana de cuarenta y cuatro años es otra persona completamente distinta sin la labor de un estilista, peluquero y experto en Photoshop. No sé, mi madre tiene más o menos su edad y cuando va a la compra un sábado por la mañana con sus peores pintas ya va mejor que Sheryl y con mucho menos dinero. 
Si recientemente muchos nos pusimos tiernos con ‘

Los comienzos


Helado me quedé cuando escuché el primer disco en solitario de Justin Timberlake y me di cuenta de que incluía dos temazos para enmarcar: ‘Rock your body’ y ‘Cry me a river’, éste último dedicado a su ex, desvirgada por él mismo, Britney Spears. Así que a pesar de que ‘Sexyback’ me parecía una caca, la típica canción que creo que ha visto la luz por ir firmada por un famoso y no un desconocido, estaba dispuesto a escuchar su segundo disco, ‘Futuresex / Lovesound’, y me animé cuando vi que en 


Los que defienden la vena bakala de 


Hay veces en las que, sencillamente, la ficción supera a la realidad. Esto pasa en ‘Pequeña Miss Sunshine’, la nueva película de Jonathan Dayton y Valerie Faris, que cuenta la historia de una familia nada convencional que se va en furgoneta a un concurso de misses infantiles. Hasta ahí todo normal, pero lo mejor son las características de cada uno: el abuelo es un heroinómano al que acaban de echar de su residencia por tomar drogas; el padre es un bobo que se cree su propia historia sobre cómo ser un ganador aunque sepa que él es un perdedor; la madre es la típica mujer ahogada por su vida que se intenta refugiar en su familia; el tío es el experto número uno en Proust de los Estados Unidos y tiene tendencias suicidas; el hermano es un adolescente que no habla y que odia a todo el mundo y la niña es una gafotas que -la verdad- pone mucho empeño en todo lo que hace, a pesar de no ser la típica niña que ganaría este tipo de concursos.


En los últimos tiempos, si hay un navegador que ha crecido, ése es 
No me las voy a dar de guay y no voy a decir que siempre he sido fan de The Mountain Goats. Conocía su existencia y tengo algún tema suelto por ahí guardado, pero consideraba a la banda de John Darnielle como otra más en la montonera de alt-country-folk-americana o whatever. De forma casual despertó mi curiosidad sobre este disco una reseña que recomendaba altamente su nuevo ‘Get Lonely’, doceavo álbum de su carrera (llevan en activo desde 1994). Y más casual aún fue encontrarlo en una tienda Daily Price al día siguiente a un precio realmente irrisorio. Doble satisfacción.