Con el paso de los años Matt Ward ha pasado de ser el músico de sesión favorito de Howe Gelb (Giant Sand), Chan Marshall (Cat Power), Beth Orton o Conor Oberst (Bright Eyes) a mostrarse como uno de los más geniales y sólidos autores de cancionzacas de esta década. Desde que debutara en 2001 con ‘Duet For Guitars #2′, su carrera no ha hecho sino crecer y crecer y crecer y crecer en calidad y en reconocimiento. En estos días se publica su sexto disco de estudio tras el éxito del año pasado junto a la bella Zooey Deschanel en el proyecto She & Him, y cuando todos pensábamos que se casarían, serían felices y comerían hamburguesas de perdices… llegó Ben Gibbard y se llevó a la chica. No siempre se gana, Matt.
Tonterías aparte, ‘Hold Time’ se presumía como El Disco Definitivo de Ward, ahora que ya es sobradamente conocido. Y él, astuto, no defrauda. Siempre dentro de ese personal revisionismo de la música norteamericana de los ‘50 y ‘60, Ward deja un poquito de lado esa faceta suya de blues oscuro y fantasmal que a menudo poblaba sus anteriores álbumes (sobre todo ‘End Of Amnesia’) y se abandona un poco a ese maximalismo del que había hecho gala en su discografía solo de forma puntual (sobre todo en ‘Post-War’). En ‘Hold Time’, 4AD ha tirado la casa por la ventana y no ha escatimado en medios para Matt. Hay un buen montón de cuerdas y vientos arreglados y dirigidos por Tom Hagerman de Devotchka, que contribuyen a que gran parte del álbum suene soleado y exuberante.
La primera mitad del álbum está plagada de estribillos maravillosos que te descubres tarareando casi de inmediato, desde la inicial ‘For Beginners’ y su “Aaaa-haaa”, pasando por otro mini-hit junto a Zooey como es ‘Never Had Nobody Like You’, ese “Help me, help me nooow” en ‘Jailbird’, la versión de ‘Rave On’ que popularizó Buddy Holy o ese homenaje de 3 minutos al ‘Pet Sounds’ que es ‘To Save Me’, producida e interpretada junto a Jason Lytle (ex-Grandaddy, proximamente en solitario). Y aunque la segunda parte del disco sea más reposada, sus canciones suenan aún luminosas y amables, como el crescendo de ‘Stars Of Leo’ o la bluesy ‘Fisher Of Men’. Incluso en la maravillosa versión del clásico de Don Gibson ‘Oh Lonesome Me’, un dueto junto a una genial Lucinda Williams que deja totalmente sin aliento.
Sin embargo ‘Hold Time’ presenta un lado turbio que no hace sino ampliar su profundidad. Esos sonidos positivos, casi festivos, contrastan enormemente con unas letras en las que hay una gran profusión de temas religiosos y místicos (menciones al Mount Zion en ‘For Beginners’, metáforas sobre Jesucristo en ‘Fisher Of Men’) y que a menudo reflexionan sobre muerte y enfermedad. Y no deja de resultar curioso que la auténtica joya del disco sea la canción que lo presentó y que le sirve de título: ‘Hold Time’ es una prodigiosa, contemplativa y enigmática balada que bien podría estar en la banda sonora de ‘Terciopelo Azul’ o ‘Twin Peaks’, con unos teclados, un piano y una voz que sobrecogen y duelen, pero también arropan y curan.
Calificación: 8/10
Temas destacados: ‘Hold Time’, ‘For Beginners’, ‘To Save Me’, ‘Never Had Nobody Like You’
Te gustará si te gustan: She & Him, Jenny Lewis, Giant Sand
Escúchalo: en Myspace



8 Comentarios
DISCAZO. El de She & Him mola mucho, pero este juega en otra liga. En mi clasificación personal de lo mejor del año (y sólo estamos en febrero!) le está resoplando en la nuca a Animal Collective. Que vigilen los de Baltimore
Un disco enorme, esperemos q venga en algun momento con un directo igual de grande
Viene de gira por salas esta primavera.
Un buen disco, pero me parece que le ocurre lo mismo que a Micah P. Hinson. El “Transfiguration Of Vincent” y el “…And The Gospel Of Progress”, primer disco de Matt Ward y de Micah P. Hinson respectivamente, brillaban por sus melodías y su sencillez casi punk. Con sus siguientes discos han ido creciendo en arreglos, haciendo canciones más complejas, pero han perdido carácter y emoción.
Nota: 7
Pues a mí que la versión de “Oh Lonesome me” me espanta con tanto gorgorito de la chica…
es buenisimo, no se entiende la nota que le han puesto los listillos-repelentes de pitchfork.
Cremita.
Es un maestro. Me encantan las guitarras estilo Revolution o Get It On de Never Had Nobody Like You, debería ser un hit en toda regla.
Parece que ha tirado por un estilo nostalgia época dorada del rock’n'roll y lo ha bordado. Es uno de mis nuevos héroes.
PD: Estoy muy de acuerdo con la nota, esta vez no os habéis quedado cortos!!
5 Trackbacks
[...] sorpresa que M. Ward haya entregado uno de los discos más destacados en lo que llevamos de año, ‘Hold Time’, un magnífico compendio de clasicismo pop tamizado por su personal visión. Así que no podíamos [...]
[...] ‘Hold Time‘, la última entrega de M. Ward, es uno de los discos que más alto hemos puntuado últimamente. Entre todas las canciones suyas del álbum encontramos una versión de Buddy Holly, que ha escogido como nuevo single. Se trata de ‘Rave On’, una de las que contaban con los coros de Zooey Deschanel, compañera de Matt en She & Him y prometida de Ben Gibbard de Death Cab For Cutie. Precisamente el vídeo comparte con el último de Death Cab For Cutie a las bicicletas como protagonistas. Aunque poco más. La historia en ‘Rave On’ es menos dramática y más abstracta. Tags: M Ward, zooey deschanel [...]
[...] más que por presencia) banda que le acompaña en esta gira europea presentando su reciente ‘Hold Time’, que cuenta entre otros con Adam Selzer (Norfolk & Western) o el singular Mike Coykendall (una [...]
[...] qué disco esperabas mucho y has terminado odiando? ‘Hold Time‘ de M. [...]
[...] 26.-M Ward / Hold Time: ‘Hold Time’ presenta un lado turbio que no hace sino ampliar su profundidad. Esos sonidos positivos, casi festivos, contrastan enormemente con unas letras en las que hay una gran profusión de temas religiosos y místicos y que a menudo reflexionan sobre muerte y enfermedad. Y no deja de resultar curioso que la auténtica joya del disco sea la canción que lo presentó y que le sirve de título: ‘Hold Time’ es una prodigiosa, contemplativa y enigmática balada que bien podría estar en la banda sonora de ‘Terciopelo Azul’ o ‘Twin Peaks’, con unos teclados, un piano y una voz que sobrecogen y duelen, pero también arropan y curan. [...]