«Hole» / Nobody’s Daughter

Por | 30 May 10, 19:42

Hole_Nobody's_DaughterEl disco en el que Courtney Love lleva trabajando desde 2005, que tenía que haber salido en 2007, se ha convertido esta primavera en una realidad. Está siendo el esperable «flop», pero para qué nos vamos a engañar. Poner su disco en tu equipo de música y escucharla gritar como una loca cada dos por tres cosas como «people like you fuck people like me» entre millones de «fucks» más, tiene su gracia.


No suele ser muy bueno darle vueltas a las canciones durante tanto tiempo. Hay excepciones, como Radiohead, que supieron guardar por ejemplo ‘Nude’ para el momento justo. Pero todos sabemos que esto no es ‘In Rainbows‘. Lo que se suponía el álbum más personal de Courtney (no es la primera vez que escuchamos esto, y mira que la mujer tiene pocos discos) termina siendo un conjunto de melodías imperfectas, mareadas y muy mal rematadas con varias codas que no vienen nada a cuento. Hace cinco años que, animada por una visita de Linda Perry mientras se encontraba de arresto domiciliario, Love comenzó a trabajar en algunos temas que han terminado aquí, como ‘How Dirty Girls Get Clean’, pero en el camino este ha sido descartado o cambiado en varias ocaciones.

Billy Corgan y Linda Perry, que aparecen en los créditos, podemos suponer que han intentado arreglar los defectos de las canciones, pero hace tiempo que ninguno está precisamente como para dar consejos, de manera que nos da igual que un riff de ‘Samantha’ pueda ser de Billy o que ‘Dear God’ sea de Linda. Ninguna es mejor ni peor que el resto. Esta vez, como sucedió en el último disco publicado bajo el nombre «Hole», ‘Celebrity Skin’, hace 12 años, no se puede decir que Corgan haya salvado el culo a su ex.

‘Dear God’ es, además, un tema tan Courtney que parece escrito por ella misma. Su letra es un hatajo de obviedades dirigidas a Dios del tipo «¿estás decepcionado u orgulloso?» o «¿por qué me has mantenido viva?» que le pegan mucho. Estamos efectivamente ante un disco confesional en el que se supone ‘Honey’ «la canción de viuda que nunca quiso escribir» (ya se dijo lo mismo de un tema nunca determinado de ‘Celebrity Skin’), aunque esta parece más bien ‘Pacific Coast Highway’, en la que habla de un hombre, «el único que llegó a saber la verdad sobre ella».

A pesar de que Linda dijera que este sería el disco de rock’n’roll que encantaría a todo el mundo (qué fuerte), predomina la balada y aparece alguna bastante decente, como la apañada ‘For Once In Your Life’, que no es ‘Northern Star’ pero es lo que hay; haciendo que los números rockeros, como el single ‘Skinny Little Bitch‘ o ‘Loser Dust’ parezcan un poco mejor de lo que son, la última de ellas muy R.E.M., que ha sido una de las influencias principales del disco, como ha reconocido Courtney.

Llega la hora de puntuar ‘Nobody’s Daughter y uno no sabe si ponerle un 2 o un 4. Que este conjunto de canciones merezca un aprobado, esto es, que podamos decir que está bien, que lo seguiremos escuchando durante años, es un asunto bastante discutible. Sin embargo, lo cierto es que ‘Nobody’s Daughter’ dice mucho históricamente de un personaje a todas luces histórico. Después de pocas escuchas, algunos de sus delirios, como todo ese odio en ‘Samantha’ hacia una mujer que a veces es ella misma, será recordado siempre. Algo es algo.

Calificación: 5/10
Lo mejor: ‘For Once In Your Life’, ‘Skinny Little Bitch’, ‘Samantha’
Te gustará si : te gustó ‘America’s Sweetheart’
Escúchalo: Spotify

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