Red Hot Chili Peppers / I’m With You

Por | 29 Ago 11, 21:58

Los californianos Red Hot Chili Peppers, en su día revolucionarios y personales revulsivos del rock alternativo, han terminado por convertirse en ese tipo de banda-dinosaurio que -no importa que se hayan convertido en una sombra previsible y aburrida de lo que fueron- logra que cada disco sea un éxito de ventas gracias a una irredenta legión de fans que se labraron, sobre todo, con su giro al hard rock. Tras el inabarcable (confieso que nunca logré escucharlo entero) álbum doble de 2006, ‘Stadium Arcadium’, y la marcha definitiva del bueno de John Frusciante, Anthony Kiedis y Flea regresan con nuevo y joven guitarrista (Josh Klinghoffer) y ánimos renovados que les llevan a afirmar que este décimo disco de su carrera (de casi treinta años ya, ojo) es «un nuevo comienzo». Hemos leído eso tantas veces…


Lo cierto es que ‘I’m With You’ presenta una clara voluntad de moverse y cambiar, aunque no sea precisamente el single ‘The Adventures Of Rain Dance Maggie‘ el que lo demuestre: un cencerro no te convierte en LCD Soundsystem instantáneamente. Pero sí encontramos numerosas sorpresas que logran mantener cierto interés en su ya tópica visión del funk y el punk (cada vez menos punk y menos funk), sobre todo en una fase final del disco en la que cobra mayor protagonismo la intervención del siempre solvente Greg Kurstin, que despliega sus arreglos de piano con el beneplácito del archifamoso productor Rick Rubin: sus teclas comandan el psicodélico medio tiempo ‘Police Station’, y brillan en el marcado acento soul de ‘Even You, Brutus?’ y ‘Happiness Loves Company’. Incluso se tiran en charcos como la música disco (en la inicial ‘Monarchy Of Roses’), la balada emo-tiva (‘Meet Me At The Corner’, ‘Brendan’s Death Song’ -destacable por su poderoso final-) y hasta coquetean con ritmos y vientos afro-caribeños en ‘Did I Let You Know’ y el cierre ‘Dance, Dance, Dance’, sin salir del todo mal parados. Merece especial atención también el gran esfuerzo realizado en los coros, con arreglos muy trabajados y variados.

Hay buenas intenciones en ese intento de ofrecer algo nuevo y ‘I’m With You’ puede así llegar a un público distinto al habitual del grupo californiano. Pero, desgraciadamente, no son tan valientes y no rehúsan seguir usando guiños al heavy (¿de verdad es vital que Flea y Klinghoffer muestren todo su repertorio de solos?), puentes innecesarios en casi cada canción (esto resulta casi hilarante) y, sobre todo, una alarmante tendencia a repetirse una y otra vez en las melodías vocales, a cargo de un Kiedis insufrible con los mismos «yeah»s o «ieieiiii»s desde 1992. Al no ir a por todas y no haber corrido tantos riesgos como se presumen, lo que consiguen es que la palabra «pastiche» venga a la mente no pocas veces durante la audición del álbum.

Aun así, ‘I’m With You’ es un disco más que correcto y bien merece una escucha. Ni siquiera la tentación de hacer sangre de todos sus múltiples defectos puede obviar que cortes como ‘Goodbye Hooray’ y ‘Look Around’ (con teclados de Money Mark) recuerdan a la banda contundente, divertida y con gancho que fueron una vez. Se desmonta así la seductora alusión escatológica que sugiere la mosca de la portada de Damien Hirst, y recuerda que a esos insectos también les atrae sobremanera el dulce.

Calificación: 5,8/10
Temas destacados: ‘Look Around’, ‘Goodbye Hooray’, ‘Happiness Loves Company’.
Te gustará si te gustan: los dinosaurios del rock, Lenny Kravitz, Guns N’ Roses.
Escúchalo: en previews de minuto y medio en iTunes.

La Tienda JNSP