Los peores momentos de Mecano

Por | 25 Nov 11, 12:55

Algunos no dudan en incluirlos en la categoría de «el mejor grupo de pop español de todos los tiempos». Pero hay que ver qué grande les queda a los Mecano esa afirmación cuando uno se pone a rebuscar entre lo peor, lo más tedioso y lo más cutre de toda su discografía… que en contra de lo que pueda parecer, no es poco. Desde letras inenarrables, que no se pueden ni deconstruir, hasta vídeos de auténtica vergüenza ajena que han marcado (para mal) nuestra infancia y adolescencia. He aquí un top 10 de los peores momentos de Mecano.

1. ‘Una rosa es una rosa’: Por algún extraño motivo, no sabemos qué nos parece más absurdo de esta canción. ¿El acento medio andaluz de Ana Torroja, con todas esas eses aspiradas? ¿El ceceo insoportable y forzado? ¿El intento de Mecano por hacer una rumba? ¿Ese estribillo totalmente impagable que repite «una rosa es una rosa, es una rosa»? ¿El interludio en el que alguien grita «ay, que te pongas los zapatos de tacón y taconea»? Es difícil elegir, sobre todo porque además todo está concentrado en «solo» cuatro minutos y cuarenta y cinco segundos.

2. ‘Bailando salsa’: El ‘Aidalai’ tenía algunas de las mayores joyas de la banda, y una de ellas es, sin lugar a dudas, ‘Bailando salsa’. Un tema en el que también es difícil quedarse con lo peor: no sabemos si decantarnos por la cuidada rima de pista – vista – fisonomista o por el hecho de que La Carmela sudaba tanto que (sic) «dando un giro con transpiración, me regó por aspersión». Menudo asco.

3. ‘Barco a Venus’ (en su versión en directo): En su época dorada, los conciertos de Mecano se llenaban hasta la bandera. Una cosa loca. Y aunque ‘Barco a Venus’ es una canción que mola bastante en sí, su versión en directo es repudiable. Ana Torroja la inicia como una auténtica pitufina gritando «Venga, todos juntos, fuerte las palmas», es prácticamente incapaz de terminar las frases sin ahogarse y después de cada estribillo se oyen unos chillidos en plan «quejé» que suenan de lo más cómico. Pero no podemos dejar de mencionar ese mítico, mitiquísimo «a ver cómo cantáis ahora de fuerte. Que se caiga el techo… bueno, que no se caiga. Pero muy fuerte, ¿eh?».

4. ‘Dalai Lama’: Mullets por doquier. Sobacada con bien de pelazo por todos lados. Cuerpos sudorosos. Cuero que más bien parece polipiel. Bailes sexis (o con intención de ser sexis). Ana Torroja vestida de espantaja con cara de pardilla. «Ay, Dalai Lama, Dalai Lama, Dalai. Ay, Dalai Lama, ay Dalai». ¿Cómo olvidar esta aportación sin par a la factoría del videoclip español?

5. ‘Hawaii-Bombay’: En su obsesión por conseguir las rimas más trabajadas de la música española, Mecano incluso se atrevían a juguetear con el lenguaje. «A la luz del flexo, nos damos un bexo». Porque si no rima de por sí, ¿qué te impide cambiar las letras sin más y formar una palabra nueva? Vanguardia pura.

6. ‘La fuerza del destino’: Hay mucha rumorología con respecto a esta canción, pero sin duda tiene dos momentos álgidos: el momento en el que Nacho Cano parece llamar FEA a Penélope Cruz, protagonista del vídeo pero no de la canción («no sé si esa cara tan rara / un ojo aquí y un diente allá») y ese verso mítico, «te dije nena dame un beso, y tú contestastes que no», que ha quedado para la posteridad y que deseamos saber si repetirán en su concierto de reunión o si alguien les habrá dicho ya: «oye, sabéis que la segunda persona del singular del pretérito perfecto simple no se conjuga así, ¿verdad?».

7. ‘Stereosexual’: Una canción ultra rompedora sobre una experiencia homosexual que, oh, cielos, al final no es tal. En general, salpicada de referencias preciosas y elegantísimas como ese: «a mí me sale a cuenta por un lado nada más», «y por otro lao / por el lao de atrás» o «pero por el squash / es mejor no volver / no sea que un día en las duchas / no me pueda contener». Porque como sabemos todos, los maricas percuten todo lo que se les ponga por delante. ¿Obviamos comentar ese coro gospel del final.

8. ‘No hay marcha en Nueva York’: Generaciones de españoles se propusieron denunciar a Mecano tras cancelar sus viajes a Nueva York porque la banda afirmaba que allí no había mucho movimiento. Cuenta la historia de cómo Nacho Cano, tras tener diarrea en un avión, se planta con la navaja de explorador y la botella de Fundador en la Gran Manzana. Por desgracia, como no hablaba ni papa de inglés, no le dejaron entrar en ninguna disco de moda, así que inspirado por esa preciosa ciudad, terminó sacándose de la manga varias rimas deliciosas «no hay marcha / en Nueva York / y los jamones / son de york» (¡BRAVO!); «traté de hacerle entender / a un policía / a la Estatua de la Libertad me dice usted cómo se va / su señoría» o «que te comen el coco / con los telefilmes / pero es todo un ardid / y estoy loco por irme a Madrid». Normal que en su momento, Alaska y Dinarama se preguntasen dónde se habían metido estos para no encontrar la marcha de Nueva York…

9. ‘Otro muerto’: Muchísima profundidad en esta letra que acercaba a los Mecano al activismo político. «Yo no sé ni quiero / de las razones / que dan derecho a matar / pero deben serlo / porque el que muere / no vive más». ¡TOMA YA!

10. ‘»Eungenio» Salvador Dalí’. Sí, no es que oigas mal o que Ana Torroja se hiciese la graciosa en la letra de la canción: el juego de palabras, bellísimo, es real.

BONUS TRACK: ‘Por la cara’. En serio, ¿a quién se le ocurrió esto?

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