Hudson Mohawke / Lantern

Por | 12 Jun 15, 13:08

hudsonmohawkeLos seis años que han pasado desde su debut en Warp no han sido precisamente baldíos para el escocés Hudson Mohawke. De hecho, probablemente hayan sido, hasta ahora, los mejores de su carrera. Kanye West se fijó en él llevándole a su sello G.O.O.D. Music y a los créditos del disco que se editara en esta compañía hace tres años; de manera más significativa todavía era la mitad del dúo TNGHT que llamaba la atención de la prensa especializada en aquel verano (la otra mitad era Lunice); y además se ha entretenido publicando EP’s o produciendo a Azealia Banks, John Legend, Drake o Selah Sue, cuando no remezclando a gente tan dispar como Björk, Dan Deacon o Paolo Nutini. Una superestrella de la electrónica internacional, en resumen.

Esa nueva condición permite a Hudson incorporar al elenco de este segundo álbum a gente más grande todavía, como es el caso de Antony en un sentido ‘Indian Steps’ que se mueve entre la delicadeza propia de Hegarty y el medio tiempo impuesto por sus potentes beats; o de Miguel, desgarrado pero accesible como un The Weeknd en ‘Deepspace’. Pero son puras anécdotas en un disco que, como el anterior, se estructura a partir de entretenidos y breves instrumentales que toman ideas del UK garage, el minimal o el soul, sólo para dar más fuerza todavía a unos pelotazos que ya han funcionado por sí solos.

Mohawke dice que no quiere adherirse a ningún género concreto y eso es lo que hace en ‘Lantern’. Sin renunciar a la atractiva experimentación de la casi instrumental ‘Lil Djembe’, ofrece singles de una calidad indiscutible. En ‘Very First Breath‘ Irfane entona un estribillo tan lleno de euforia como de nostalgia y esperanza (“bring us back to the second we met”), mientras que ‘Ryderz’, con su modernización de los clásicos del soul, es la explicación de por qué Kanye West se ha fijado en Hudson, para el que la necesitase: el tema podría pertenecer a cualquiera de los dos primeros álbumes de Mr Kardashian.

Continuando por la senda pop con casi el mismo poso soul, ‘Warriors’, con Ruckazoid y Devauex, incorpora sonidos a medio camino entre Junior Boys y los Röyksopp de ’49 Percent’; y Jhené Aiko nos trae una semibalada que podría aparecer en el próximo disco de Chvrches o en el último de Purity Ring; aunque -de nuevo- lo mejor es que Hudson Mohawke no necesita artistas invitados para convencernos de la solidez de este largo. Ahí está ese pelotazo vibrante ‘Scud Books’, de momento su mayor éxito; o ese celestial ‘Portrait of Luci’. Entre beats más salvajes, cosmic, techno, algún guiño muy puntual al moombahton o a la grandiosidad de Woodkid y sin entregarse a ninguno de ellos, Hudson arma muy bien un disco que nunca decae, a pesar de que sus highlights están marcadísimos.

Hudson Mohawke actúa en Sónar Barcelona y en Mulafest, Madrid.

Calificación: 8/10
Lo mejor: ‘Very First Breath’, ‘Scud Books’, ‘Ryderz’, ‘Warriors’
Te gustará si te gustan: Rustie, East India Youth, Bflecha
Escúchalo: The Guardian

  • TVF

    En conclusión, ni idea de lo que estoy criticando. Amplía la mano con los colaboradores y hazte un favor.

  • PASCAL_

    jaja bien dicho

  • PASCAL_

    que genial el disco :D

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