La canción del día: Tom Boyle demuestran que el noisepop no morirá si hay canciones como ‘Hojas amarillas’

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La canción del día: Tom Boyle demuestran que el noisepop no morirá si hay canciones como ‘Hojas amarillas’

Quienes siguieran nuestra web con asiduidad desde casi sus inicios y aún estén por aquí seguro recordarán a Tom Boyle, un grupo de Getxo que en algún momento se definió a sí mismo a medio camino entre el Getxo Sound (El inquilino coumnista) y el Donosti Sound (La Buena Vida, Le Mans…). Su estupendo debut de 2009, ‘Maniobra de aproximación’, añadía a la ecuación el nombre de Yo La tengo y, sin embargo, el combo no ha gozado en estos casi 10 años de la suerte que merecía, anunciando un parón indefinido por razones personales en 2011 con algún amago de retorno, publicando el escueto ‘Agur’ en 2015.

Sin embargo, Gloria Para y Xabier Setién ni han desistido ni han dejado de escribir canciones en este tiempo. Y ahora, con una formación renovada –Miguel Terán y Oskar Hernández se incorporaron a la batería y guitarra, respectivamente–, han publicado ese segundo disco que pensamos que ya nunca llegaría. Grabado por Raúl Pérez en los sevillanos Estudios La Mina, se titula ‘Vuelve a empezar’ y ya su primera canción supone un reencuentro con todo aquel encanto que nos cautivó en canciones como ‘Desdobladas’ o ‘La caja’.

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Con un videoclip que nos sitúa de lleno ante Gloria, caminando por ese escenario otoñal al que alude su título, ‘Hojas amarillas’ es una auténtica preciosidad que funde en mágico equilibrio ruido, melancolía y melodía perfectos, que ellos mismos emparentan con ecos de Ride y Slowdive. Por si fuera poco, el hecho de imaginar que esas hojas que llenan los suelos de las ciudades y campos podrían ser pensamientos humanos, “unos secretos y otros abiertos, que viven por un momento” es terriblemente encantador. Cuando llega ese “no veo el momento de decirte que lo siento, que me dejo llevar por el viento, que he dudado algunas veces pero al final me quedo contigo”, la emoción es pura y real. Y la certeza de que el noisepop no puede morir mientras sigan apareciendo canciones así, también.

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