La canción del día: ‘Bagdad’ de Rosalía es mucho más que su guiño a ‘Cry Me a River’

Por | 04 Nov 18, 14:29

Rosalía ha publicado este viernes al fin ‘El mal querer’, su nuevo disco, sin duda el más esperado del año en España, y uno de los más esperados también a nivel internacional, pues cabe recordar que Rosalía está nominada a cinco Grammy Latinos y que el álbum se había promocionado en los “billboards” de Times Square de Nueva York. Medios anglosajones realmente influyentes como Rolling Stone y The Guardian lo han calificado con 4 y 5 estrellas, respectivamente. Esta noche, Rosalía actúa en los premios MTV Europe Music Awards, que se celebran en Bilbao.

Por supuesto ninguno de estos medios puede pasar alto que una de las pistas de ‘El mal querer’, ‘Bagdad’, utiliza la melodía de ‘Cry Me a River’, el clásico de 2002 de Justin Timberlake. El cantante y actor está debidamente acreditado en la canción y Rosalía ha hablado sobre esta concesión en una entrevista en Beats1, la radio de Apple Music, confirmando que Timberlake aprobó el uso de ‘Cry Me a River’ en ‘Bagdad’ tras escuchar su canción. La artista cuenta que vivió con emoción que Timberlake aceptara su propuesta, ya que él “no suele hacerlo”. Curiosamente, ‘Bagdad’ no es la primera canción de un artista español en la que aparece Justin Timberlake como co-autor. En 2003, Timberlake firmó ‘Why When How’ para el tinerfeño Tony Santos, que entonces debutaba, tras su paso por la segunda edición de Operación Triunfo, donde quedó séptimo, con su disco ‘Alma negra‘. La canción es imposible de encontrar en internet, pero la versión original de Timberlake sí puede escucharse. El cantante firmó al año siguiente otro tema para la madrileña Beatriz Luengo, ‘Go Away…‘ (solo disponible en su momento con la compra de ‘Mi generación’ a través de iTunes).

Producida en cualquier caso por Pablo Díaz-Reixa (El Guincho) junto a Rosalía, ‘Bagdad’ es el capítulo séptimo de ‘El mal querer’, que lleva el subtítulo de ‘Liturgia’. Es una colaboración con el compositor y concertista de piano y clarinete Joan Albert Amargós, quien ha llegado a trabajar con una de las mayores influencias de Rosalía, Camarón de la Isla, así como con Montserrat Caballé, Miguel Poveda, Mecano o Luz Casal; y el Cor de L’Orfeó Catalá, uno de los más importantes coros jóvenes de Cataluña. La canción puede dividirse fácilmente en tres partes, la que utiliza la melodía de ‘Cry Me a River’ (“y se va a quemar si sigue ahí / las llamas van al cielo a morir”), haciendo uso de un efecto electrónico de voz que remite a James Blake (quien parece haber flipado con ‘El mal querer’); la parte que correspondería a las estrofas (“por la noche, la salía del Bagdad”) y finalmente el estribillo “junta las palmas y la separa”, que Rosalía interpreta con un celestial registro agudo acompañada por L’Orfeó, produciendo este un efecto de contrapunto similar al canon que da lugar al momento de mayor belleza de la canción, con un punto incluso espectral.

‘Bagdad’, precedida por el breve recital de la actriz Rossy de Palma en el disco, que habla sobre su descenso a los infiernos por culpa del amor, sitúa a Rosalía en la salida de la conocida sala porno del Raval, en Barcelona, “cabizbaja” y “solita en el infierno”, buscando aliviar su tristeza a través del cante mientras los transeúntes la ven, pero sin mirarla. “Sentaíta, las manos las juntaba, que al compás por bulerías, parecía que rezaba” invoca la imagen de una mujer destrozada que intenta, poco a poco, salir adelante a través de la música y por supuesto también a través de su espiritualidad. No puede obviarse en ningún caso el fuerte componente religioso de una canción que lleva el subtítulo “Liturgia”, pues además al final de ‘Bagdad’ Rosalía parece dirigirse directamente a Dios, a quien “tendrá que cobrar” por “sus males”. Puede que el final del disco sea, pese a su obvio dramatismo, algo más esperanzador, pero ‘Bagdad’ es la canción de ‘El mal querer’ al margen de los singles que la gente más está escuchando -ojo a su sexta posición entre los vídeos más vistos en Youtube España-, y desde luego, visto lo visto es por muchísimo más que ‘Cry Me a River’.

La Tienda JNSP