Beirut / Gallipoli

Por | 01 Feb 19, 0:04

Una generación de público medio alternativo enmudeció hace 13 años cuando sonaron los primeros compases de ‘The Gulag Orkestar’, el tema que abría el primer disco, también así llamado, de Beirut. Como si Goran Bregović nunca hubiera existido, el joven Zach Condon nos sobrecogía transmitiendo toda esa añoranza de los países visitados y también la dulce decadencia de los imaginados, a través de un bonito juego de vientos, llantos coreados e himnos taberneros. Y qué decir de aquella enorme foto de portada, encontrada en una biblioteca y sobre la que Condon buscaba dueño.

Zach nunca superó aquel debut, ni apostando por el continuismo ni abriendo su proyecto a la electrónica: incluso firmó algún proyecto con otro nombre, como fue el caso de Realpeople. Cuatro años después de ‘No No No‘, es buen momento para reencontrarse con el Beirut de los inicios, en un mercado saturado de otras cosas. El artista indica que este ‘Gallipoli’ comenzó a gestarse cuando consiguió que su padre le enviara desde Santa Fe a Nueva York el viejo teclado Farfisa con el que compuso la mayor parte de su primer disco y varias pistas del segundo. Su objetivo de emular el debut que escribió en su habitación es todo lo feliz que cabría esperar en el sencillo que da título al álbum, ‘Gallipoli’, que se pregunta “qué quedará cuando mueras”; o en el corte que abre el largo, ‘When I Die’, que también afronta la muerte: “estoy bien, seré de otra forma diferente”, “he practicado toda mi vida”, revela refiriéndose a sus momentos de malestar.

La intensidad con que Zach Condon percibe la vida o sus viajes -aparte de en Nueva York, ha trabajado en el disco en Italia o Berlín- se ve reflejada más en la nota de prensa, en la que detalla hasta aquel cigarrillo en Prenzlauerberg que se fumó y que le provocó una “epifanía”, que en el disco en sí. “Decidí que me quedaría allí definitivamente”, sentenció en aquel momento. ‘Gallipoli’, en cambio, no deja la sensación de ser tan determinante en la carrera de Beirut, resultando esta vez más agradable que doliente, y eso no es bueno.

Así, ‘Varieties of Exile’ comienza bien entre ukeleles y emotivos quejidos, pero no pasaría nada si durara un pelín menos, el instrumental ‘On Mainau Island’ cumple una mera función decorativa y ‘Family Curse’, pese a su identificativa suma de trompetas y caja de ritmos, no deja tanto poso como sugería su título, pues no nos lleva a esos “extremos” en los instrumentos, a ese “forzar cada sonido hasta su límite” que Zach dice haber buscado -sin mucho éxito- en todo el disco junto al productor Gabe Wax. Ni ‘Light in the Atoll’ nos lleva a ningún “atolón” ni la bossa de ‘Corfu’ va a ningún sitio.

Por el contrario, ‘Landslide’, a pesar de su incapacidad para competir con el tema homónimo de Fleetwood Mac, ciertamente podría haber encajado perfectamente en ‘The Gulag Orkestar’; y ‘We Never Lived Here’, justo antes del correcto ‘Fin’ con el arpegio de teclado que ahora asociamos a ‘Stranger Things’, sí es un tema chulo y juguetón sobre no reconocer el sitio en el que vives porque “no vimos lo mismo que ellos vieron”. Habla la nota de prensa de ‘Gallipoli’ sobre “el lamentable espectáculo de la política en Estados Unidos, el imparable frenesí mediático en torno a él y los prohibitivos precios de los estudios y el alojamiento en Nueva York”, y en ese penúltimo momento sí hallamos una de las especialidades de Beirut, transmitirnos el placer de viajar a sitios maravillosos o la pena de tener que hacerlo porque no eres feliz en el lugar al que se supone que pertenecías.

Calificación: 6,2/10
Lo mejor: ‘Gallipoli’, ‘When I Die’, ‘We Never Lived Here’, ‘Landslide’
Te gustará si: le echabas de menos. Si no le conocías, empieza por el principio.
Escúchalo: Spotify

Etiquetas:
  • De Beirut solo conozco la portada del coche, coincido en que landslide es un temario.

  • Fer el Guapo

    “… ‘Gallipoli’, en cambio, no deja la sensación de ser tan determinante en la carrera de Beirut, resultando esta vez más agradable que doliente, y eso no es bueno”. Por opiniones como esta James Blake criticó a Pitchfork. ¿Un artista ha de ser atormentado para que le tomen en serio?.

  • Williamreid

    La portada mas cutre en lo que llevamos de siglo.

  • Raskolnikov

    Igual si, en cuanto a causar emociones. Que ni lo he oído, pero no creo que haya que tomarlo a mal.

  • Raskolnikov

    Estoy de acuerdo, la de James Blake también me parece bastante cutre.

  • Jaime

    Beirut muy bien, pero en Galicia tenemos un grupo fantastico, Caxade, que con ese mismo concepto, bebiendo de la tradicion musical galega y mezclandola con las influencias anglo propias de chavales de su tiempo, ha hecho un disco absolutamente fantastico, “O señor das moscas”, que ya tiene 3 o 4 años, hermoso y emocionante. Por encima de cualquier disco de Beirut y mucho mas reconocible y cercano. Eso si, sin relevancia mediatica alguna. Sera porque no va de palo flamenco, al parecer la unica musica tradicional española que se tiene en cuenta.

  • aBsol

    Juuu Que tu primer parto sea Gulag Orkestar deja el listón muy alto!
    Scenic World o After the Curtain todavía me encogen el corazoncito.

  • aBsol

    Gracias por la recomendción! Justo escucho y suena muy interesante :)

  • Jaime

    Igual, tiene bastante más chicha que lo que lleva haciendo Beirut en los últimos discos. Gracias!

  • Williamreid

    Me acuerdo que yo también escuche el primer disco de Beirut, pero el interés por aquellas canciones me duro una semana como mucho. Una mezcla de pop, folk y música balcánica que no dejaba de ser una curiosidad. Este señor con apellido anticonceptivo no a resultado ser el nuevo Stephin Merrit ni nada parecido.

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