Adiós a Keith Flint, el rostro de una generación decepcionada

Por | 04 Mar 19, 23:59

Corría el año 1997: no era extraño entrar en garitos de Malasaña, Chueca y Lavapiés, las zonas más alternativas de la noche madrileña, y, entre minis de calimocho y en una nube de humo (de tabaco, y también de otras sustancias), escuchar de cabo a rabo ‘The Fat of the Land’, el tercer álbum de The Prodigy. Un disco que recordábamos entre los mejores de aquel año por su crossover de big beat y hechuras de rock de estadio que llevó a sus autores a lo más alto: ni Oasis, ni Blur ni The Chemical Brothers en sus momentos de mayor popularidad lograron alcanzar el número 1 de álbumes en Estados Unidos, como sí hizo aquel por entonces trío, del que Keith Flint era la cara más visible de lo más parecido al punk que se vivía en Reino Unido en dos décadas.

Un tipo con dos crestas laterales de cabello, teñidas de verde o rojo a modo de demoníaca cornamenta, la cara repleta de piercings y una sombra de ojos negra desleída e ida totalmente de las manos, con la lengua permanentemente fuera de la cavidad bucal era el rostro de una generación decepcionada, esa “jilted generation” a la que apelaban The Prodigy en su segundo largo, el que supuso su despegue. Una generación post-grunge y post-acid de bajona, que encontró en la electrónica y las raves una nueva forma de dar rienda suelta a su descontento y su ira, para lo que se prestaba especialmente bien la música creada por Liam Howlett y Maxim, ese drum and bass verbenero en el que las baterías y los bajos eran mejor cuanto más gruesas. Parece imposible obviar que, mientras actuaban a las 6 de la mañana en la accidentada edición de Festimad 2005, una revuelta acababa con chiringuitos, contenedores y coches quemados en otra parte del recinto.

Y, por delante de ellos, esa suerte de súcubo en el que se convertía Keith en sus directos y vídeos inolvidables como el de ‘Firestarter’, aunque ya comenzaba a vislumbrarse el personaje, aún con una ondulada melena rubia y cara de buen chico, en los clips de ‘Poison’, ‘Voodoo People’ o ‘No Good (Start The Dance)’, del citado ‘Music for a Jilted Generation’ (1994). Pese a que apenas puso su voz a los trabajos del grupo en contadas ocasiones, Flint fue el alma espiritual y visual del proyecto, bailando y arengando a las masas en sus directos, y por descontado la imagen que ha acompañado y acompañará siempre al grupo de Essex, nacido después de que Flint conociera a Liam en una rave.

El carismático Flint, que llegó incluso a montar su propia banda con el cambio del milenio –un grupo de punk rock bajo su propio apellido con el que llegó a editar un álbum que pasó sin pena ni gloria por el mundo–, no era imprescindible para The Prodigy en el estudio: no participó en el reciente ‘No Tourists‘, si bien en su penúltimo álbum, ‘The Day Is My Enemy’, se implicó por primera vez en la composición. Pero su figura icónica, inherente a la estética del grupo, sí que se antojaba imprescindible: ¿quién no sentiría decepción al acudir a un concierto del grupo y no verle aparecer junto a Maxim y Liam? Últimamente había profundizado en su pasión por las motocicletas de alta cilindrada, creando su propia escudería, que incluso ha ganado algunas carreras del campeonato británico de Superbikes. Pero ni la música ni el motor han sido estímulo suficiente para mantener al diabólico Keih Flint en este mundo.

  • I read †he bes†

    Qué pena. Me sonaban algunas canciones pero apenas conocía este grupo. Lo único que se puede sacar positivo de este tipo de noticias es que mucha gente se empieza a interesar por el trabajo de estos artistas y los que ya los conocían lo revisitan. DEP

  • Julio Bt

    Justamente hace media hora estaba escuchando el temazo No good entro aquí y me encuentro con esto 😯, todo el mes la he traído en bucle junto con toda la música noventera de gran calidad que había y la variedad de estilos algo que hace falta hoy, una pena, QED.

  • mardebering

    su estética era un refrito de multitud de tendencias, poco original en el fondo pero a él le sirvió para ganarse la vida, en The Prodigy era un poco la mascota sin apenas trabajo musical, más o menos como Popocho en la Mondragón, Bez en los Happy Mondays o Paul Rutherford en Frankie Goes to Hollywood, un producto personaje de la época.

  • Mons Martyrium

    Aunque tras los 90 su música ya no tenía mucho que aportar ni supieron reciclarse siempre será una banda icónica y sus primeros trabajos aún siguen siendo la bomba… y al mismo tiempo dan bajón, porque a los de esa generación nos recuerdan la primera juventud, probablemente uno de los motivos por los que alguien acaba así es por no trascender la juventud o lo que fuiste. DEP.

  • mardebering

    opino lo mismo, comentario destacado.

  • xabier

    DEP, aunque musicalmente nunca me gustaron.

  • Jaime

    Lo has clavado. Joder, Paul Rutherford, no crei que hubiera quien se acordara ya de FGTH y menos aun del nombre de su bailarin-locaza. Welcome to the pleasure dome el primer disco que tuve.

  • Jaime

    Yo los vi en el parque de Castrelos y el tipo bajo a cantar al publico con micro inalambrico. Se recorrio toda la zona de pago entre carreras y saltos. Daba mucho mas miedo en los videos que visto en persona. La peña se reia en lugar de huir.
    Fat of the land tenia un pase como disco de temporada.

  • mardebering

    “Welcome to the Pleasuredome” es un discazo pop de un genio como Trevor Horn.

  • mardebering

    es que cuando movía la cabeza era un poco de risa jajaja

  • Jaime

    Hace muchisimo que no lo escucho. El fin de semana lo pongo. Y despues “Liverpool”

  • El Humano

    Todos estos grandes artistas suicidándose debería generar un debate en torno al ultimo tabú de nuestra sociedad, el suicidio.

  • mardebering

    Empieza con la deliciosa “San José” de Bacharach y luego la de 13 minutos “Welcome To The Pleasuredome” uahh¡¡ uhaha¡¡
    y del “Liverpool” “Rage hard” me encanta la parte que canta ..

    “…Don’t give up and don’t give in
    Strength to rise up, strength to win
    Strength to save the world from losing…”

  • mardebering

    es tabú porque las cifras de suicidio son infernales, y no quieren dar datos que nos sorprenderían para mi es un poco como los incendios que callan quienes son los culpables y desvían (SIEMPRE) la culpa a tarados pirómanos, colillas o rayos etc.etc cuando los culpables son otros.

  • Jaime

    Ya te digo que “Welcome…” hace mucho que no lo pongo, pero en el doble vinilo la Cara A del disco 1 viene completamente ocupada por una versión extendidísima del tema titular, que dura veintitantos minutos. Me gusta también la versión de “Born to run” del aguerrido Springsteen interpretada por esta banda de locazas.
    Y que videoclips, el de “Two tribes” es genial.
    Y aún tuvieron tiempo para dejar un clásico navideño, “The power of love”.
    De “Liverpool” me gusta mucho “Lunar bay”. Producción ochentera a tope, pero le da sopas con honda a muchos de los grupos de technopop que publican actualmente.
    https://youtu.be/g2wXo-cBvRM

  • PongoLove

    “No Good” la sigo pinchando a menudo en mis sets. Temazo legendario.

  • El Humano

    Es cierto que las cifras son infernales, pero tapando lo no lo vas a arreglar. Solo que habría que aceptar que este sistema tiene fallos muy graves y es más faci l poner la excusa de que los medios quieren generar un efecto llamada.

  • Random Guy #RBB

    Me acabo de enterar.. madre mia..

  • Random Guy #RBB

    Al menos no terminaron como Muse que por mucho que me gusten sus últimos trabajos.. son un bajon tremendo.

  • Tucaramesuena

    Y uno que yo sé es una mezcla de pordiosero, reggaetonero, cani año 2004, hippy, rapero, brasileño, redneck, chulo Mujeres Hombres y Viceversa y pijo. Y le va bien también al señor…

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