MARINA / FEAR

Por | 29 Abr 19, 13:30

“I’m sorry, the old Marina can’t come to the phone right now”. Quizás hubiese sido interesante que, como en ‘Electra Heart‘, Marina Diamandis hubiese ideado un personaje para esta nueva era, al tener un disco que pretende contar un viaje concreto (no se entiende, por tanto, la maniobra de estrenar sus dos partes por separado). La cosa es que aquí el “personaje” se supone que es ella misma, sin artificios y, sí, sin diamantes. La autora de ‘Oh No!’ ya contó que parte de lo que le llevó a despojarse de ese nombre artístico fue su intención de que los fans pudiesen verla como una persona, no un personaje o una celebrity, algo que influía negativamente en la depresión que estaba sufriendo.

Eso nos hizo pensar que, artísticamente, veríamos aquí más libertad, las letras serían más personales… y llegó ‘LOVE‘, del que he leído comentarios como “la terapia positivista habrá eliminado su depresión pero también su talento con las letras”. Comentarios así son a los que se refería ella cuando decía “creéis que sois graciosos online pero os olvidáis de que hay un ser humano al otro lado”. Pero, a la vez, había cierta verdad en cuanto a que el bajón de calidad es obvio, tanto a nivel de letras como de producción. También es raro por la gente de la que se había rodeado: no se entiende por ejemplo que Noonie Bao, cuyo trabajo en solitario da para otro artículo y que ha participado en la elaboración de temazos como ‘Run away with me’ o ‘1999’, sea responsable de canciones como ‘Enjoy your life’, canciones que, a ver, no molestan… pero es que de ellas dos esperamos algo más que canciones que no molesten.

Ahora llega su segunda parte, ‘FEAR’, que no es ‘FROOT‘ pero demuestra que el talento de Marina sigue ahí. Y lleva a pensar que, quizás, también teníamos aquel disco algo mitificado. Por dos motivos: por un lado, recuerdo que muchos de los temas que ahora me encantan de ‘FROOT’ me hicieron “clic” tras varias escuchas, y aquí me ha pasado con ‘No More Suckers‘ (que puede parecer tontorrona pero es súper efectiva), con ‘You’ (a pesar de ese truquillo de build-up a lo Chainsmokers que tanto le ha dado por usar en este álbum) o con ‘Karma’ (que podría estar en ‘The Family Jewels’ perfectamente). Y por otro, ‘FROOT’ tenía el pepinazo de su tema homónimo, el estupendo medio tiempo ‘Blue’, grandes baladas como ‘Solitaire’ o ‘Happy’ o las autodestructivas ‘I’m A Ruin’, ‘Savages’ o ‘Weeds’, con algunas de las mejores letras escritas por Diamandis… pero también tenía una mitad olvidable con las intrascendentes ‘Forget’, ‘Gold’ o ‘Can’t Pin Me Down’, y el flojo final con ‘Immortal’. El problema de ‘LOVE’ es que, pese a que se escondiesen grandes canciones como ‘End of the Hearth’ o ‘Handmade Heaven’ (sigo siendo un acérrimo defensor de ese tema), tendía mucho más a lo segundo. Y, en ese sentido, y como decía antes, ‘FEAR’ no es mejor que ‘FROOT’ pero sí es mucho más regular: algunas canciones destacan más, pero todas tienen algo, y el final es, al contrario de lo que pasaba con ‘Inmortal’, de lo mejor del disco: la magnífica ‘Soft To Be Strong‘.

No es de extrañar que esta canción esté co-escrita con Rick Nowels (autor junto a Lana, Lykke Li o Dido de algunas de sus mejores canciones), pero la clave puede estar también en cómo aquí, o en ‘Too Afraid‘, o en ‘Life Is Strange’, sí vemos esa vulnerabilidad que estaba detrás de los “diamantes” – la artista también decía que éstos, aun con sus defectos, le proporcionaban una seguridad por el personaje, una seguridad que ya no iba a tener. Así, ‘Life is Strange’ resulta una carta a los fans y a ella misma, poniéndolos al mismo nivel en cuanto a inseguridades y miedos. ‘FEAR’ supera a ‘LOVE’ también en su producción, contando con gente como Ozgo (Ellie Goulding), Sam de Jong (Little Mix), el clean bandit Jack Patterson, James Flannigan (Hayley Kiyoko, Dua Lipa), Alex Hope (Troye Sivan) o Joel Little (Lorde, Khalid).

“Finally, the fear is gone” canta Diamandis en ‘Soft To Be Strong’ y es cierto que en una primera escucha no terminamos de ver ese miedo de una manera clara. Pero es porque aquí el miedo y la (in)estabilidad mental están tratados de forma distinta a la que veríamos en ‘Blue Lips’ de Tove Lo, por ejemplo; Marina prefiere mostrarnos su vulnerabilidad a cuentagotas, quizás por la misma razón por la que muchos de nosotros también lo hacemos así: por miedo. A veces está demasiado dominada por esa “emotional machine” de la canción homónima (con coros de Georgia de Broods, por cierto) y, aunque sería una buena noticia que en el siguiente álbum consiga abrirse del todo, es también comprensible que haya preferido ser algo más hermética, sabiendo por sus propias declaraciones cómo le afecta lo expuesta que está a comentarios y análisis de todo tipo. En ese sentido, ‘FEAR’ nos dice muchas cosas no solo a través de lo que nos cuenta directamente, sino también a través de lo que NO nos cuenta.

Calificación: 6,7/10
Lo mejor: ‘Too afraid’, ‘Soft to be strong’, ‘No more suckers’, ‘Karma’
Te gustará si te gusta: más Lily Allen o Allie X que Dua Lipa o Kim Petras.
Escúchalo: Spotify

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