Richard Hawley / Further

Por | 04 Jun 19, 21:05

Richard Hawley ha conseguido hacerse con un merecido hueco entre los grandes crooners del siglo XXI: su bonita voz, sus composiciones orquestadas y sus obsesivas referencias a Sheffield han ido construyendo su universo personal, logrando un considerable número de fieles seguidores, para los cuales es muy querido. Tras el aval que supusieron maravillas extraídas de ‘Coles Corner’ (2005) como el corte titular o la emotiva balada ‘The Ocean’, y la bailable y veraniega a su manera ‘Tonight the Streets Are Ours’ de ‘Lady’s Bridge’ (2007); vinieron el oscuro ‘True Love’s Gutter’ (2009), el guitarrero y sucio ‘Standing in the Sky’s Edge‘ (2012) y finalmente un ‘Hollow Meadows‘ (2015) amparado en las canciones sobre todas las cosas.

¿Es también el caso del nuevo álbum ‘Further’? Realmente lo fue siempre, pero aquí Richard Hawley sí ha buscado hacer algo diferente. Ha querido dejar las referencias expresas a Sheffield atrás para centrarse en construir canciones de mayor tempo que no excedieran los 3 minutos de duración, porque él mismo quería averiguar si podría “expresar [su] mensaje como si fuera una bala”. El resultado son grabaciones más o menos intrépidas como la rockera ‘Alone’, el single ‘Off My Mind’ (tocado según él mismo “como si el mañana no existiese”), ‘Is There a Pill?’ o ‘Galley Girl’.

Lamentablemente, la idea no da lugar a las mejores canciones de la historia de Richard Hawley. ‘Off My Mind’ suena más que nada a Oasis pese a su aproximación glam, ‘Is There a Pill?’ recuerda demasiado a los Manic Street Preachers entre 1994 y 1996, ‘Galley Girl’ parece una grabación de finales de los 70 de Patti Smith tipo ‘Dancing Barefoot’ o una de Bruce Springsteen, y ‘Alone’ solo remonta cuando deja atrás su holgazán juego de guitarras para pasar a depender más bien de las cuerdas, estupendas como siempre. Cuando llega el tampoco muy original rock a lo Rolling Stones de ‘Time Is’, uno se pregunta dónde quedó la voluntad de que las “canciones nunca superasen los tres minutos”, expresada por el propio Richard. Al final, cuatro rebasan por bastante los 3 minutos y esta innecesaria ‘Time Is’ llega a los 4, por lo que el disco conceptual y “de inflexión” no lo es tanto.

A las composiciones de Hawley no hay quien les tosa, ni tampoco a la producción de Colin Elliot y Shez Sheridan. Es solo que el artista vuelve a defenderse mejor en los momentos más melancólicos, que aquí son solo la mitad. ‘My Little Treasures’ es una canción que le ha costado grabar 12 años. En ella narra el encuentro con dos amigos de su padre después de que este falleciera en 2007, lo que le sirve para reflexionar sobre el paso del tiempo o cómo afrontamos nuestros recuerdos: “de niño no podía seguirte / de mayor, no te recuerdo bien / durante un tiempo brindaré por ti / y llenaré mi copa de rabia”. “Eres algo más que viejos huesos y en alguna pequeña medida, nunca estoy solo”, concluye en otro momento.

Pese a tratar obviamente la muerte de su padre, la canción contiene la necesaria calma y aceptación con la que Richard Hawley gusta de cantar las cosas. Quizá por eso ha esperado 12 años para afrontarla, pero lo cierto es que esa hospitalidad también está presente en la reconfortante ‘Further’, en ‘Not Lonely’ o en ‘Midnight Train’. ‘Emilina Says’, con la protagonista resultando infiel pero a su vez libre, presenta un aire más tristón, si bien el disco termina con el notable medio tiempo ‘Doors’, una de esas maravillas que es capaz de hacer: pura luz que, aunque él no quiera, habría cabido perfectamente en ‘Mystery Girl‘.

Calificación: 6,8/10
Lo mejor: ‘Doors’, ‘Further’, ‘Emilina Says’, ‘My Little Treasures’
Te gustará si te gusta: Roy Orbison, Harry Nilsson, Manic Street Preachers, los Rolling
Escúchalo: Spotify

Etiquetas:
  • Laveriano

    Hawley tiene sobrado crédito. No en vano es el culpable indirecto del noventa por cien de mis romances.

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