‘Dummy’ cumple 25 años: una gran obra maestra… y una pequeña losa para Portishead

Por | 22 Ago 19, 20:00

Hoy se cumplen 25 años de la edición de ‘Dummy’, el mejor disco de 1994, uno de los mejores de la década de los 90 y de la historia en general. El debut de Portishead puede presumir de haber sobrevivido al empeño del mercado publicitario de introducirnos sus ideas y melodías hasta en la sopa, y al de otros por convertirlo en música de fondo para oír en grupo y sin prestar atención entre una sospechosa nube de humo. No hay álbum de ventas millonarias que no haya tratado de ser vulgarizado o menospreciado, pero escuchar el largo a día de hoy es darse cuenta de que su hechizo permanece intacto.

Comulgabas con el mundo ‘Dummy’ desde que se abría con la tenue línea de guitarra de ‘Mysterons’, sus scratches, su Rhodes, su theremin cuando no sabíamos lo que era uno y su redoble de batería. Aparte de presentarnos la maravillosa voz de Beth Gibbons, que este año ha publicado un interesantísimo concierto con la Orquesta Sinfónica de la Radio Nacional polaca, dirigida por Krysztof Penderecki, también nos introducía a Adrian Utley, un músico ocho y quince años mayor que sus dos compañeros que después ha tocado en obras fundamentales de Goldfrapp, Sparklehorse, Bat for Lashes o Marianne Faithful; y por supuesto a Geoff Barrow, un personaje para dar de comer aparte, popular por sus viscerales críticas en las entrevistas primero, y en la red después, hacia todo aquello que odiaba. Conocidos han sido su alergia por la etiqueta trip-hop, su desprecio por chorradas del mundo del pop como aquel libro de fotos de viaje de Diplo, por el sonido Danger Mouse (“prefiero cagar en el asado de los domingos de mi madre que dejar que produzca a Portishead”) o por el de Haim. “Parecen Shania Twain, ¿cuándo ha sido eso algo bueno?”, escribía en 2013, ciertamente, arrancándonos una sonrisa. Este mismo año se jactaba de no haber escuchado “nada de Boards of Canada, Black Flag, The Jesus & Mary Chain, Modest Mouse, Wilco ni The 1975”, nada menos.

Sin generar tantos titulares, también Geoff Barrow ha sido conocido por su meticulosidad y su sagacidad, y esta misma semana me inquietaba un post en Instagram en el que criticaba que los productores e ingenieros de sonido actuales comprimieran un sonido percusivo de una única forma. “Abrid vuestras mentes un poquito, por el jodido amor de Dios”. Y no es ninguna sorpresa verle quejándose de que todo el mundo suene exactamente igual: Portishead pueden tener tan sólo tres discos, e incluso pueden sonar homogéneos a oídos poco atentos, pero nadie puede echarles en cara que hayan utilizando siempre el mismo grado de nitidez, reverb, sensación de directo o de lata o sonido grabado deliberadamente como desde el fondo de un pozo.

Todos los ingredientes, aplicados en el momento y grado justo para su perfecto cocinado, funcionaban en ‘Dummy’. Las bandas sonoras del cine negro de los 50 y de ‘James Bond’ en los 60 son una influencia en el álbum hasta el punto de que Lalo Schifrin aparece sampleado en ‘Sour Times’, en concreto uno de los temas de ‘Misión Imposible’ (1969). De hecho, el disco se presentó con un corto de 10 minutos llamado ‘To Kill A Dead Man’. Pero también el modus operandi del hip-hop o la cadencia del jazz aparecen de manera natural y poco pedante. ‘It Could Be Sweet’ tiene la esencia de los medios tiempos de R&B de mediados de los 90, pero con un acabado muy distinto tanto en cuanto a beats como al tipo de teclado elegido, de nuevo un Rhodes. Su dulzura (al menos posible, en el título) contrasta a continuación con el carácter decadente de ‘Wandering Star’ que, desesperada, se arrastra con la penosidad de un caracol en una inabarcable explanada. “Por favor, ¿podrías quedarte un momento para compartir mi dolor?”, empieza preguntando Gibbons; mientras el estribillo, con una referencia a la Biblia, se pregunta “para quién estarán reservadas las estrellas errantes”. Solo una ligerísima armónica sampleada del ‘Magic Mountain’ de Eric Burdon and War atenúa su “tristeza, oscuridad eternas”.

‘Dummy’ es un álbum que sobre una base de sonido elegante y variada, y coherente al mismo tiempo, habla sobre la búsqueda de una identidad propia y un lugar en el mundo. ‘Strangers’ lucha por esa búsqueda de la realidad en la que poder situarnos, concluyendo finalmente: “¿No te has dado cuenta de que nadie puede ver dentro de ti? ¿No te has dado cuenta de que esa vista te pertenece solo a ti?”. Es uno de los momentos más optimistas de un disco que tampoco prescinde de los estribillos claros, y ahí está el de ‘Sour Times’ para demostrarlo (aunque, ojo, hicieron autoversión rockera en contrapartida); pero en el que se evita a conciencia lo almibarado. Quizá por eso ‘It’s a Fire’ no aparece en la edición vinilo, pese a que sus teclados también empiezan tremebundos. ¿Demasiado optimista por melodía? ¿Incluso demasiado pegadiza por mucho que sostenga que “la vida es una farsa”? ¿Demasiado edificante y aliviadora en su estribillo de consuelo, “respira, hermana, respira”?).

Porque luego está lo de ‘Roads’, una composición que muestra a Beth Gibbons librando una batalla “paralizada”, “sin nadie a su alrededor” y “sin nada que decir”. La canción tiene su estribillo, pero es la repetición de la primera estrofa con el añadido de una sección de cuerda la que anuncia que se viene encima el dolor de una guerra de años perdida. Después, el solo de cuerdas es directamente un mar de lágrimas recién salido de una tragedia griega. O italiana: Ennio Morricone había sido una inspiración para el disco y en ‘Roads’ cabe menos esperanza para su narradora que para el personaje de Accattone en la cinta de Pier Paolo Pasolini. Al final, Beth Gibbons vuelve a atacar con la primera estrofa, empezando la canción como acababa, aprovechando la fuerza dramática de la estructura circular. Lo siento, Thom Yorke, pero esta puede ser la grabación más hermosa de todos los años 90.

En una breve entrevista que pude hacer a Geoff Barrow antes de su concierto en el FIB de 2011, charla que nos dejaba el ilustrativo titular “no queremos sacar un mal disco solo por sacar algo”; preguntábamos a Barrow por el apego del público hacia ‘Roads’ pese a no haber sido nunca uno de los sencillos del disco. Jamás ha faltado en su repertorio, en general en penúltimo lugar. “Me encanta esa canción, pero no tengo una canción favorita. Entiendo por qué la gente tiene una conexión especial con ‘Roads’, simplemente les llega”, decía. Por el contrario, el grupo afirmaba haber perdido contacto con el single ‘Numb’, que ciertamente desaparecía del setlist de Portishead en 2011 para no volver en las giras de 2012, 2013, 2014 ni en la última de 2015. “No me gusta tocar ‘Numb’. No podemos tocarla ahora mismo, la hemos sacado del setlist (…) Simplemente no queda bien”.

Tras ‘Pedestal’ y ‘Biscuit’, mínimamente menores, aunque el modo de ralentizar la voz de Johnnie Ray de la última es cautivador (contiene un sample de su tema de 1959 ‘I’ll Never Fall in Love Again’); el disco se cierra con ‘Glory Box’, con el célebre sample en “fade in” y “fade out” de Isaac Heyes, obviamente reconocido como co-autor del tema. Beth Gibbons muestra en ella sus múltiples personalidades como vocalista, como interpretando personajes, desde el más frágil y necesitado como una gata en celo y que le valía comparaciones con Billie Holiday (“estoy harta de jugar con arcos y flechas”), hasta el que irrumpe mucho más autoafirmativo en el estribillo (“dame una razón para quererte, para ser una mujer, solo quiero ser una mujer”) y termina sentenciando en el momento más turbio de la composición “es hora de pasar página”… si bien parece que el “hombre” es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra y, de manera misteriosa, la canción vuelve a optar por una estructura circular.

Ganador del cuarto Mercury Prize de la historia y por tanto contribuyendo al prestigio del galardón británico, y elegido como disco del año por la revista de avant-garde The Wire; ‘Dummy’ por supuesto puso el listón muy alto para la carrera de Portishead. El grupo reaccionó rápido entregando un segundo disco notable, homónimo, que estaba perfectamente a la altura tres años más tarde; pero el tercero se les atragantó, llevándoles 11 años culminarlo… y hace 11 años de aquello. ‘Third’ presentaba novedades en el sonido, llevándoles a cierta radicalidad industrial (‘Machine Gun’), a la sencillez lo-fi (‘Deep Water’) y decididamente al kraut (‘We Carry On’). Sobresalientes y fundamentales en los anuarios de 1997 y 2008, las continuaciones de ‘Dummy’ han sido también magistrales, pero si ‘Dummy’ continúa siendo una losa para Portishead es porque el público nunca ha llegado a apreciar como merecían sus siguientes álbumes. De las 10 canciones más escuchadas del grupo en Spotify, 8 son de ‘Dummy’, y el disco, con 4 millones de unidades vendidas en modo “sleeper”, permanece como su álbum más popular por más diferencia de la debida. De ser con ‘Dummy’ triple platino en Reino Unido (ha sido certificado este mismo 2019 porque se sigue vendiendo y escuchando) y platino en Estados Unidos, Portishead pasaron a ser “sólo” platino en Reino Unido y oro en Estados Unidos con el segundo disco, y ya solamente oro en Reino Unido con el tercero, dividiendo injustamente sus ventas entre 10 o casi.

Con todo, Portishead jamás dejaron de ser un grupo respetado e influyente, siendo reconocido como inspiración por decenas de artistas, más aquellos que no se atrevieran a mencionarlos por miedo a ser ridiculizados. Para muestra, cómo acabó la cosa cuando The Weeknd trató de samplear ‘Machine Gun’, Portishead se negaron y él los adaptó de todas formas en ‘Belong to the World’. Hay que tener valor para llamar a su puerta: desde luego el grupo ha sabido alimentar un mito, tan grande como su logo.

  • Carlos Fillol

    Este tipo de artículos siempre hace el mismo efecto en mí: me pongo a escuchar el disco entero, de principio a fin.

    “Dummy” ha envejecido muy bien, doy fe.

  • Perlático

    Me quedo con los no tan laureados Lamb.

  • Esteve Theque

    Sin duda, me marcó ese álbum. Sin embargo, recurro más al NYC Live para introducirme en ellos, con el grupo en plena forma (como suena Gibbons, los samplers, la orquesta…).
    Gracias por recordarlo

  • STARBOY

    D-I-S-C-A-Z-O

  • Williamreid

    ¿Cualquier tiempo pasado fue mejor? Estoy convencido de que no, pero los 90 se empeñan en llevarme la contraria siempre.

  • barcelonafan

    idem. Gran disco

  • mardebering

    pues sí.

  • mardebering

    El disco de los 90.
    ¿cual es la losa? voy a la playa no tengo tiempo y hay muchas letras arrejuntadas que leer.

  • mardebering

    Siempre me ha encantado este remix (a volumen alto) de Tom Middleton el de Reload, Link, Global Communication, etc,etc..
    https://youtu.be/3DDswgNRtWc

  • David Fernández Núñez

    Mítico

  • nachob

    La cantidad de maravillas dentro del mainstream que se publicaron en 1994 es increíble. Cuando Portishead sacaron “Glory Box” estaba claro que el album iba a ser especial, pero no imaginaba hasta qué punto y, ni mucho menos, que 25 años después sería uno de los discos de mi vida.

  • EMPRESAS LORCA

    Tremenda banda Portishead, Dummy tiene la mejor cancion de todos los tiempos “Road” pero sus tres discos son fundamentales en la musica, cada temas es una joya, ademas el disco Out of Season tambien es tremendo.

  • Pictrus Domm

    Siempre he sido más fan de su segundo disco, mas visceral, tétrico y fantasmagórico, pero bien recuerdo que “Dummy” en su tiempo sonaba extraño y a la vez hipnotizante, y aún a la fecha su producción sigue sonando moderna. Larga vida a Portishead.

  • Luis

    Me gustan ambos, y pues sí, a Lamb ya no le han hecho mucho caso estos años y eso que sacaron nuevo álbum The secret of letting go.

  • Vuffy

    Enhorabuena por el peazo artículo.

    Escuché mucho este disco durante mi adolescencia y luego me aburrí de su aire melancólico, y de la música tristona en general. Pero ‘Dummy’, efectivamente, es uno de los mejores discos del siglo XX y un hito en la historia de la música contemporánea.

  • david

    Una palabra: PERFECCIÓN.
    Eternamente agradecido a Portishead.

  • Júpiter

    Aburridillo Third es mucho mejor

  • Júpiter

    Siempre han sido cruelmente ignorados , sus últimos dos discos son muy buenos ya sabemos que aquí reinan las mamarrachas

  • fresaskizo

    Yo siento AMOR por este disco. SUBLIME!

  • Pedro

    10/10.

  • Zexion

    Que la gente no echa cuenta de sus otros dos discos (según las reproducciones de Spotify).

  • Zexion

    Hombre, la lista de no tan laureados sería enorme, cientos de bandas de trip hop aparecerían en ese momento. Personalmente me encanta Bowery Electric con “Beat” y Kruder & Dorfmeister con “The K&D Sessions”, este último es una maravilla muy poco conocida pero es bestial, de lo mejor del género.

    https://www.youtube.com/watch?v=unGEItr2gMo

  • Pit LastDanz

    Bendita losa. Y que ele Tao bendiga la honradez del grupo por haber mantenido el nombre de Portishead limpio, cuando lo fácil habría sido sacar veinte discos de churrería con el nombre del grupo bien grande, y a cobrar.

  • EMPRESAS LORCA

    Dummy me encanta, pero siempre su disco Portishead será mi favorito, que discografia que tienen, ojala vuelvan con algo, ya han pasado 11 años desde su ultimo disco.

  • Risingson

    El trip hop noventero es un no parar de obras “menores” (“Biscuit” menor? De verdad? Esa tensión no nos sale ni soplados por la musa) y casi todas con voces femeninas, porque si te pones con instrumentales yo digo Fila Brazillia, el único disco de Waiwan, casi todo Ninja Tune…

  • Ganso

    “el mejor disco de 1994, uno de los mejores de la década de los 90 y de la historia en general.” ¿Quién dice esto? ¿Es sentencia?

    “su theremin cuando no sabíamos lo que era uno”. Si estabais escuchando a Madonna claro que no sabríais lo que era un theremin… Se me ocurre a bote pronto Good Vibrations de los Beach Boys y es de casi tres décadas antes…

    “en el que criticaba que los productores e ingenieros de sonido actuales comprimieran un sonido percusivo de una única forma” ¿Un sonido percusivo? ¿Cuál? Creo que Barrow lo indicaba en la publicación. Lo de por el jodido amor de dios ni lo comento…

    “aunque, ojo, hicieron autoversión rockera en contrapartida)” ¿Autoversión? ¡Si fue una versión de Airbus, colegas de Barrow en Portishead y que se incluyó como cara B!

    “pero si ‘Dummy’ continúa siendo una losa para Portishead es porque el público nunca ha llegado a apreciar como merecían sus siguientes álbumes. De las 10 canciones más escuchadas del grupo en Spotify, 8 son de ‘Dummy’, y el disco, con 4 millones de unidades vendidas en modo “sleeper”, permanece como su álbum más popular por más diferencia de la debida.” Fácil, la crítica, los libros de los 1000 mejores discos, las infinitas listas de “los mejores discos de los 90”, la aparición del disco en cuanto se teclea trip-hop… todo contribuye a que este disco haya sido encumbrado y eso se traduzca en vetas y escuchas. Por otra parte, tener en cuenta a Spotify como medidor de escuchas me parece cada vez menos fiable. Spotify contiene miles de listas de reproducción que manipulan al oyente. La gente ya es muy vaga para buscar ellos solitos la música que quieren escuchar, ahora es más moderno escuchar listas prefabricadas (esto da para un artículo).

  • Ganso

    Los 90 son una puta mierda en música comparados con los 80.

  • Ganso

    Hay vida más allá de Spotify.

  • Marcelo Lorca

    Nunca la hicieron con tricky, solo tricky sampleo la misma base que ellos!

  • PongoLove

    La de veces que he escuchado este album… madre mía. Un ultra clásico. Con “Mysterons” y “Roads” en el Olimpo de las mejores canciones de los 90s.

    PERO

    Third sigue siendo mi favorito #sorrynotsorry

  • Kiko Cuadrado

    GORECKI!

  • reason

    sebas es tan infumable

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