Swans / Leaving Meaning

Por | 25 Nov 19, 23:53

Tras una trilogía monstruosa en concepto, ruido y duración, Michael Gira sentía que ya no podía ofrecer más con la formación de Swans; que había agotado el camino y toda forma de expresión. Desmanteló la banda y decidió tomar nuevos derroteros. Así lo expresaba en una newsletter del año pasado: “Cuando tomé la decisión de disolver la más reciente formación de los Swans, no sólo lo hice con trepidación, sino también en gran medida con tristeza (…) Éramos (y seguimos siendo) amigos, y colaboramos sin interrupciones como banda. Sin embargo, una demasiado cómoda familiaridad se había instalado y nuestra música no nos podía sorprender ya más a ninguno, así que lo dejamos de momento”. En ese mismo comunicado insistía en la necesidad de cambiar el enfoque que había dirigido sus tres últimos álbumes: “Voy a continuar editando y tocando música usando el nombre de Swans (…) Las nuevas canciones están dirigidas por las letras (…) y esto necesariamente cambia el acercamiento al sonido y los arreglos si los comparamos con los tres últimos discos. Es tiempo de seguir adelante, en cualquier circunstancia. Veremos hacia dónde llevará esto”.

Y esto ha llevado a un nuevo giro de tuerca en el universo de Gira/Swans. “Descubriréis que el material se apoya fuertemente en las palabras (montones de ellas) y en la voz, lo que imagino que es una inclinación natural tras 7 años de inmersión en música que estaba obsesivamente orientada hacia largos pasajes instrumentales”. En ‘Leaving Meaning’ Gira parece más empeñado en pulir canciones que sean consideradas como tales, antes que en erigir dólmenes. Aquí no hay suites infernales de 25 minutos; el tema más largo dura 12. Aun así, es una obra extensa: 93 minutos de recorrido. Pero sí que es un disco más ligero (todo lo ligero que un álbum de Swans puede ser) que ‘The Glowing Man’, su anterior disco que, ya en su tramo final, mostraba una luz que lo alejaba de las pesadas tinieblas. ‘Leaving Meaning’ aún tiene su parte tenebrosa y los temas siguen actuando como mantras, como es habitual en la banda. Son estructuras circulares, patrones rítmicos repetidos para conseguir algún tipo de trance y enajenación, con un fuerte componente krautrock, pero también tribal y telúrico. Sólo que ahora todo es más leve y luminoso, lo que le acerca al folk de Angels of Light, el otro grupo de Michael Gira. Otra constante que se mantiene es una apabullante lista de colaboradores y escuderos: Anna von Hausswolff con su hermana Maria, Ben Frost (ahí sigue), Baby Dee, la banda de jazz The Necks y un larguísimo etcétera.

El disco está dividido en una suerte de tres partes; una primera más sentida, una segunda más monolítica y una final más convencional y trepidante. Tras una introducción plácida, llega ‘Annaline’, una preciosa balada acústica que pilla con la guardia baja: desborda sentimiento. Es tan sentida que recuerda al último Nick Cave. La sensualidad oscura de ‘The Hanging Man’ nos devuelve a derroteros conocidos; el tema es mantra obsesivo construido a través de líneas que se repiten, una voz que combina lamento y gritos del averno, salpicado con quiebros casi gozosos. La figura principal va repitiéndose cada vez con más insistencia mientras aumentan las percusiones y los platillos, hasta completar sus casi 11 minutos. Sin embargo, no resulta árida de escuchar. Al contrario; apela a ese ritmo primario, casi tribal, para engancharte, mientras Gira aúlla: “I am the hanging maaaaaaaaan”. Y sin caer, que podría ser fácil, en la autoparodia malditista.

La preocupación de Gira por darle más peso a la parte vocal se refleja en su manera de cantar/recitar, que a ratos recuerda a Leonard Cohen. Esto se hace especialmente evidente en ‘Amnesia’. No sólo la voz, incluso la instrumentación toma prestadas las formas del bardo canadiense; el uso de una guitarra acústica que recuerda a una mandolina, la tremenda irrupción de coros de las hermanas von Hausswolff, las cuerdas… Así, ‘Amnesia’ es otra joya, sosegada a ratos, hirviente a otros, con un ambiente de feria decadente y un final inquietante, aunque esta vez la inquietud la aporta el elemento teatral, no el visceral; como si fuera una hermana perdida de ‘The Carny’ de Nick Cave & the Bad Seeds. El parecido con Nick Cave no es baladí; Larry Mullins, actual teclista de los Bad Seeds, es otro de los músicos que acompaña a Michael Gira en esta aventura. ‘Leaving Meaning’, con The Necks, resulta oscura pero adusta, quieta en su letanía. Agota más por repetición que por su estructura circular. Pero la cima del gozo de esta primera sección es ‘Sunfucker’, repleto de huidas blues, con alaridos tribales acompañando a los de Gira, hasta convertirse en new age chunga primero y rock blues sexy y pantanoso después. Las ecolalias de Gira vuelven a cumplir esa máxima de los Swans: generar aprensión. Un delirio tremendista que apela no tanto, por eso, a las tinieblas como a las vísceras, a una rabia primordial, pero gozosa más que angustiosa. Y, al final, la voz de Jennifer Gira como alivio entre tanto marasmo.

Esta primera parte, tan intensa, hace que entremos en un momento de cierta atonía a partir de aquí. Todo lo átono que pueden resultar Swans, claro. Por ejemplo, ‘Cathedrals of Heaven’ es un blues a la manera de (otra vez) Nick Cave. O ‘The Nub’, la pieza más larga del disco (aunque “solo” sean 12 minutos), una letanía apocalíptica de aire medieval construida con los vientos de The Necks y la voz de Baby Dee. Esta tónica se rompe con la espiritual y soberbia ‘It’s Coming It’s Real’, que recuerda, otra vez, al último Leonard Cohen, aunque a la manera de Gira. Su letra sobre redención religiosa (“Reach out, mindless, save us, formless / Rise up, righteous, kneel down, fearless”), se eleva, se aligera e ilumina gracias a, de nuevo, los coros de las hermanas von Hausswolff. Una pieza de liturgia Swans casi alegre. A partir de aquí viene una tercera parte bastante eufórica. ‘Some New Things’ es sucia, punk y adictiva; ‘Whats Is This’’ melódica y alegre, casi de… ¡fantasía navideña de Sufjan Stevens! (¡esos coros!). La final ‘Phantom Limb’ vuelve a las letanías “nickcavistas”, aunque la voz de Gira suena diferente, incluso irónica.

Se han abierto los cielos en el reino de Michael Gira. Los que huyeron de Swans por los excesos de los últimos años, pueden regresar felices. Encontraran un álbum más accesible y menos duro. Los fans de la trilogía ‘The Seer’-‘To Be Kind’-‘The Glowing Man’, los que ansían asfixiarse, seguirán encontrando piezas sofocantes, densas y envolventes. Y motivos de sobra para renovar la fe en Michael Gira.

Calificación: 8/10
Lo mejor: ‘Annaline’, ‘The Hanging Man’, ‘Amnesia’, ‘Sunfucker’, ‘It’s Coming Its’ Real’
Te gustará si te gusta: Nick Cave and the Bad Seeds, Anna von Hausswolff, Leonard Cohen, el krautrock

  • david

    Otro discazo q nos regala esta leyenda. Míticos e inconfundibles. Este álbum junto el de Nick Cave y TR/ST los últimos mejores de final de año. Comparto la nota.
    Grandes Swans.

  • Estevetheque

    Que suerte que existan Swans.

  • mardebering

    Que nos engañen jajajaja es un disco aburridísimo, lleno de rellenos, género Sermón Rock, este y el de Cave ideales para pasarse una tarde ver crecer plantas, es que hay cada cosita dentro que¡¡¡ ‘Cathedrals of Heaven’ tiene un recitado infernalmente plomizo o ‘Phantom Limb’ perfecta para misa (negra) de 12, salvo entre alguna más, a ‘Some New Things’ si durara la mitad, o esa ‘The Hanging Man’ intentando imitar a Tool pero sin gracia.

    Que tengan dulces sueños.

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    P.D (cito a la redactora)
    “Las ecolalias de Gira vuelven a cumplir esa máxima de los Swans: generar aprensión. Un delirio tremendista que apela no tanto, por eso, a las tinieblas como a las vísceras, a una rabia primordial”

    Rockdeluxeando again, oye que solo es música no es La Crítica de la Razón Pura de Kant jajajaja como os gusta adornar el muermo con florituras, sois unos cachondos/as.

  • Williamreid

    Los Swans terminan con este disco una década gloriosa de cinco discos monumentales. Nunca la vuelta de un grupo estuvo mas justificada. The Seer y To Be Kind son los mejores, los otros tres están tan solo a un pasito por detrás, pero todos buenos, incluido este ultimo. Michael Gira podría ser un autor maldito, solitario e incomprendido y sin embargo consigue rodearse de grandes músicos que le siguen la corriente en sus chifladuras musicales. No solo eso sino que ademas se esmeran en llevarlas a cabo, son campeones mundiales en intensidad y tensión, pocos grupos les igualan en eso, sorprende mucho porque estas son cualidades mas propias de la juventud y Michael Gira tiene ya 65 tacos. En Leaving Meaning vuelve su versión mas folk, pero igual de amenazante y desafiante que siempre. Un 8,5.

  • mardebering

    Osea hablamos de todo lo anterior como la hostia en vinagre, y del disco en cuestión un poquito….eso se llama vivir de las rentas.

  • Ataulfo

    Curiosidad ¿Los anteriores te gustaron?.

    A mí me gusta bastante el disco, aunque coincido que le metería tijera a algunos temas.

  • Pablo

    El otro día lo escuché en al avión, en un vuelo de 10 horas. Se me hizo eterno, el vuelo y el disco. Me lo he pillado en vinilo también. Soy fans de lo que hace el Sr Gira y sus compinches. Tendré que darle otra vuelta porque, a priori, me pareció como lo que han estado haciendo (quizá menos “eléctrico”) pero, un poco, repitiéndose. No lo sé, a primera escucha, un poco decepción.
    Coincido en que “To Be Kind” y “The Seer” son cojonudos, y en ese orden.
    Hablan por ahí de los Tool. Esa banda son una castaña, hombre. Comparar a Swans con Tool. Ni siquiera comparar el caviar con las huevas de salmón le haría justicia a esa comparación. Swans son relevantes, Tool no.
    Al señor Reid, a su hermano y al resto de la banda (pena de que no esté Douglas Hart ya con ustedes) los vi hace bien poco y OjO en directo siguen en forma. Así que señor Reid, le haré caso y le daré otra oportunidad al nuevo disco de Swans. ;)
    Buen día

  • mardebering

    ¿tijera? saca mejor una motosierra.
    Le sobran muchas canciones de un tiempo para aquí, sin Jarboe se mira mucho el ombligo, mucha pretenciosidad y mucho relleno, sumado a canciones excelentes, muy sobrevalorados por “algunos” es el Vettel del RockSermoneador, empieza totalmente a tener fatiga de materiales y este disco lo demuestra, hay muchas canciones a piñón fijo nada destacables y por momentos intragable algún relleno se hace eterno, pero si algunos ven un discazo pues a disfrutarlo el masoquismo no es delito.

  • Williamreid

    Un divertido cover de To Be Kind alabado por el propio Michael Gira:
    https://www.youtube.com/watch?v=ooT3w3A-2AQ

  • Williamreid

    El vuelo se te hizo eterno? que raro, en los aviones el tiempo siempre se pasa volando.

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