30 años de ‘Enjoy the Silence’, el gran éxito de Depeche Mode que pudo no ser

Por | 05 Feb 20, 9:59

La de Depeche Mode ha sido una carrera irregular: después de dar varios tumbos en sus primeros años, triunfaron masivamente con su sexto disco, publicaron su obra maestra con el séptimo, y lo que vino después no ha alcanzado la aceptación popular de aquellas dos obras. Hoy cuesta creer que haga 30 años de ‘Violator’, pero así es. Cumplirá tres décadas de existencia en marzo, pero antes, exactamente hoy 5 de febrero, es ‘Enjoy the Silence’ el que celebra este aniversario, aunque parezca mentira pues escuchada hoy ha de ser una de las producciones del año 1990 -y de los 90 en general- que mejor han envejecido. El tiempo no ha hecho mella en su elegante producción electrónica ni en su emocionante melodía, que compuesta originalmente por Martin Gore con intención de aplicarla a una balada, en su forma definitiva se convertiría en el mayor éxito de toda la carrera de la banda sin realmente nadie esperarlo.

Fue gracias al input de Alan Wilder (componente de Depeche Mode hasta 1993) y Flood (productor del álbum), que en un momento de iluminación, consideraron que ‘Enjoy the Silence’ debía ser una canción uptempo en lugar de una fúnebre balada. Gore rechazó la idea en una primera instancia, como ha contado el jefe de Mute Records y «miembro invisible de Depeche Mode» Daniel Miller, al opinar que la canción era suya y por tanto debía quedarse tal y como él la había concebido. Al final cedió y la canción, en palabras del propio Dave Gahan, tampoco cambió muchísimo más: en base a un animado ritmo electrónico, a una melodía de guitarra eléctrica añadida por Gore por deseo expreso de Flood -melodía que se repite a lo largo de la canción- y a la actuación vocal de Gahan, nació ‘Enjoy the Silence’ tal y como hoy la conocemos. Sin duda, este es un ejemplo de cómo una decisión artística en principio anecdótica puede cambiar para siempre la carrera de un grupo.

Y vaya si la cambió: con la mismísima ‘Personal Jesus’ en la calle desde hacía meses, ‘Enjoy the Silence’ llegó un tiempo después para convertirse en la canción más exitosa de toda la carrera de Depeche Mode, y probablemente también en la mejor. Fue un éxito global que alcanzó el número 6 en Reino Unido y el número 8 en Estados Unidos además de muy buenas posiciones en toda Europa. Curiosamente, España fue uno de los dos países en que la canción llegó a ser número 1 (también en Los 40) junto a Dinamarca, y esta también logró grandes posiciones en mercados europeos como el alemán (2), el holandés (5) o el francés (9). Y si ‘Enjoy the Silence’ fue uno de los mayores éxitos comerciales de todo el año 1990 en Estados Unidos y Europa, también es uno de los más han perdurado en el tiempo al margen de sus cifras originales: con 190 millones de reproducciones en Spotify y 175 millones de visualizaciones en Youtube (nada mal para una canción tan vieja) es el mayor éxito del grupo en la era del streaming.

Uno de los motivos por los que ‘Enjoy the Silence’ ha permanecido en la conciencia popular en la manera en que lo ha hecho ha de ser su aparente simplicidad, evidente en la instrumentación y sobre todo en unos sencillos riffs de guitarra eléctrica que el grupo reproduce al final de la canción también desde un teclado. Así, ‘Enjoy the Silence’ va elevando el vuelo poco a poco hasta alcanzar una enorme majestuosidad capaz de erizar la piel a cualquiera, y la presencia de unos coros de corte eclesiástico en la composición puede explicar por qué la canción ha sido adaptada a lo largo de los años por artistas como Lacuna Coil o HIM. Aaunque no son desde luego los únicos que la han abordado con más o menos acierto: si Carla Bruni, Keane o Nada Surf la han interpretado íntegramente, el productor neerlandés Junkie XL buscó que su producción para Britney Spears de 2005 ‘And Then We Kiss‘ fuera un ‘Enjoy the Silence’ contemporáneo. No le salió nada mal la jugada.

¿Pero cómo no iba a perdurar una canción que habla tan poéticamente sobre buscar paz en un mundo lleno de ruido? ¿Una que no puede resultarnos ya más emblemática gracias a frases tan simples como «todo lo que he querido es que estuvieras en mis brazos» o «las palabras son innecesarias, solo hacen daño»? Hace poco hablábamos con Bombay Bicycle Club sobre la importancia de trabajar canciones lo justo y necesario y ‘Enjoy the Silence’ es un ejemplo de que la frescura y la espontaneidad pueden hacer maravillas históricas. Hoy, en pleno 2020, tampoco puede sonar más relevante su mensaje, pero lo que siempre ha estado claro es que pocas canciones que han abogado por «disfrutar del silencio» nos han hecho amar más la música.

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