Víctor Coyote: «Dentro de 20 años los intelectuales dirán «qué maravilla aquellos artistas del reaggetón»»

Por | 06 Mar 20, 13:28


Víctor Coyote publicaba hace unos días ‘Las comarcales‘. Es su primer disco desde que en 2014 lanzara el disco de versiones ‘De pueblo y de río’, producido por Pablo Novoa (Golpes Bajos, Mastretta, Iván Ferreiro). Este nuevo trabajo es como una extensión amplificada en arreglos del sonido arrabalero y folclórico de aquel trabajo, con los ritmos tradicionales de América (del Sur… y del Norte) como punto de partida. Ritmos latinos en los que el gallego fue pionero al revestirlos de punk allá por los primeros 80, en plena vorágine cultural de lo que se conoce, bien o mal, como la Movida. [Foto: Antonio Alay.]

Le sacamos de un ensayo de los primeros conciertos de presentación de este disco –hoy, 6 de marzo, en la sala Funhouse de Madrid; 12 de marzo, en Sidecar de Barcelona; 13 de marzo, en La Bóveda, Zaragoza– para charlar con él por teléfono sobre este disco, en el que destacan unas letras que equilibran costumbrismo con mensajes políticos y sociales, con referencias a la precariedad laboral, a los falsos autónomos y la crisis medioambiental. Víctor es un conversador fantástico, divertido, expresivo (de ahí el énfasis de las mayúsculas) y ocurrente, al que cuesta seguir el ritmo a veces y que deja un posible titular cada pocos minutos. Pese a que comienza dejando entrever que no sabe si lo que tiene que contar (por su disco) interesará ahora a alguien, al terminar la entrevista la respuesta es evidente.

Se echaban de menos noticias musicales tuyas.
Ya, bueno, he sacado disco hace no tantos años. Debido a mi profesión (Nde: es pintor y dramaturgo), no puedo sacar uno cada año, pero vamos…

Sí, ‘De pueblo y de río’ salió hace 6 años, pero era un disco de versiones. Y de tu último disco de composiciones propias sí hacen 10 años. ¿Qué te mueve para hacer un nuevo álbum de temas tuyos?
Yo siempre tengo cosas que decir, aunque a lo mejor no son muy importantes, pero bueno… El disco de versiones, por otro lado, al ser cosas muy escogidas lo considero bastante mío. Pero sí me apetecía volver a hacer canciones mías, que ya hacía tiempo. Es una cosa que me gusta, no sé si lo necesito o no, supongo que sí, un poquillo. Y no sé si la gente lo necesita, pero procuro ir haciendo cosas que no tienen demasiado que ver con la música que se hace (ahora).

Al hilo de lo que dices, sí que se percibe que, en lo musical, este disco sí es una especie de continuación de ‘De pueblo y de río’…
Sí. Yo he dado unos cuantos bandazos en los discos que he hecho, y me apetecía hacer una cosa más continuista con Ricardo Moreno, sobre todo, con el que llevo bastante tiempo tocando. Pero a la vez no quería hacer una cosa tan cruda, tan mínima de instrumentación como ‘De pueblo y de río’. Quería algo más como de banda. Pero sí es continuista. Hay gente que lo ve como una vuelta a los primeros Coyotes, a ‘Mujer y sentimiento’. Yo no lo veo así, pero bueno, tampoco pasa nada.

‘Las comarcales’ es un nombre muy evocador, que remite a muchas cosas. ¿Por qué lo escogiste?
Primero escribí la canción, y fue primero Ricardo, precisamente, quién planteó que a lo mejor estaba bien ese nombre para el disco. Y de repente, me pareció que sí. Ahora quizá se use más el término «carreteras secundarias» o algo así. Es un poco viejuno, quizá, pero me gusta más ‘Las comarcales’. Igual ha caído en desuso, pero en los pueblos sí se usa lo de «comarcales». Y claro, también hace alusión a que yo he sido más de ir por las comarcales que por…

Las autopistas…
¡Las autopistas del rock! (Risas)

«Sobra viaje. La gente debería viajar menos, soy completamente contrario al turismo… y al viajero»

Es un título que evoca «viaje», al igual que las influencias de música distintos puntos del mundo que suenan en él. ¿Dirías que falta «viaje» ahora mismo?
No, no. Sobra viaje. La gente debería viajar menos, soy completamente contrario al turismo… y al viajero. ¡Soy más contrario al viajero que al turista! Porque el viajero es un tipo que se cree especial, que se cree que «conecta» (Nde: lo dice con retintín) con la gente y con los sitios donde va. El viajero es un turista pedante. O sea, el típico insoportable. Estoy en contra del turismo, sobre todo al de las ciudades. La gente que va a las ciudades se coge un vuelo de diez euros, se come una pizza, se va a ver las estatuas… Y me refiero a los tipos vestidos de Bob Esponja y tal… Y que va a los Starbucks, esas cosas… No entiendo mucho. Soy contrario al viaje. A lo mejor soy más de viaje a Soria, como Gabinete. O mejor dicho, a los sitios que están cerca de donde estás tú y que no conoces. Me parece que se adquiere más conocimiento de eso que yendo a Berlín. (Risas) Berlín no le puede enriquecer a nadie. Esa cosa viejuna, esa cosa de hippies jubilaos… ¿Qué vas a ver ahí? Nada, cero.

O sea que este es un disco más localista que internacional.
Sí, sí… pero los localismos pueden ser también de Madrid, de Barcelona, de Nueva York… Woody Allen es un tipo local, te cuenta las cosas de su pueblo. Yo, por ejemplo, he viajado muy poco por Hispanoamérica. He ido a Argentina, Brasil y poco más. Esa cosa de que la gente del «primer mundo» vaya a un sitio, lo entienda en tres días y te lo explique luego… Hay una soberbia alucinante en eso. Aquí un vasco te dice que tú no puedes conocer la realidad del País Vasco en tres días, pero él se va a Jamaica y vuelve entendiéndolo todo. ¿Pero qué soberbia es esa?

«Dentro de 20 años, los intelectuales, los escritores y los cineastas, que siempre van retrasaos, dirán «qué maravilla de aquellos artistas del reggaeton»»

En la nota de prensa hablas de un término llamativo que es «música cateta». Lo que entiendo que te refieres, con ironía, es a los prejuicios que hay hacia lo popular. Algo que parecía que estaba superado y no lo está.
Hombre, sí. Prejuicios hacia lo popular siempre ha habido y hay: ahora mismo lo popular es el reggaeton y hay un montón de prejuicios. Me refiero a eso, no tanto al folclore, a lo antiguo. Eso es un rollo. Además, dentro de 20 años, los intelectuales, los escritores y los cineastas, que siempre van retrasaos, dirán «qué maravilla de aquellos artistas del reggaeton». Como pasó con Peret, como pasó con María Jiménez, como pasó con Las Grecas… que los consideraban unos horteras de tomo y lomo. ¡Cuando no los consideraban unos cómplices del franquismo! Yo estoy completamente en contra de eso, las cosas hay que disfrutarlas en su momento. Después ya es un postureo.

Pero curiosamente algunos de los artistas jóvenes más interesantes parten del folclore, como Rosalía, Rodrigo Cuevas, Vicente Navarro…
Rosalía me gusta. Rodrigo Cuevas, no me gusta. Rosalía me parece que es personal y es intransferible. Rodrigo Cuevas me parece más Martirio. Y yo esa cosa del POP no la entiendo. El pop es una cosa que murió ya hace tiempo, cuando Andy Warhol. Incluso cuando Andy Warhol vino aquí a la Movida ya era una vieja, y hacía retratos a viejas. Y lo pop y lo kitsch, no me interesan NADA, cero. A mí Las Grecas o el reggaeton me parece hortera, y la horterada es POWER. Lo kitsch es antipower. Tiene como una ironía, una cosa… Rodrigo Cuevas usa toda esa cosa de lo kitsch, que no me interesa nada, porque tiene algo de…

¿Con cierta burla?
Sí, sí. Hombre, Rodrigo Cuevas tiene cosas que están bien, el folclore lo hace bien… pero me parece afectado en la forma de cantar y juega con la cosa kitsch antigua, que es la permitida por la intelectualidad. Pero Rosalía me encanta, tiene burla cero, y no hace pop ni es kitsch.

«Algunos escuchábamos música A PESAR de la dictadura. ¡Y la comprábamos en España!»

No creo que haya duda en calificarte como un pionero en introducir en el pop y el rock los sonidos latinos aquí en España. ¿Qué te parece que ahora triunfe lo latino no solo aquí, sino en todo el mundo?
Bueno, si hablamos de esa cosa de la Super Bowl, de Shakira y Jennifer Lopez, tampoco me interesa demasiado. Eso por un lado. Y por otro, sí es verdad que se me considera un poco… No es que yo inventase lo latino, porque estaba Santana, estaba Barrabás, estaba Elkin y Nelson… Pero sí es cierto que, desde una óptica un poco punk, sí fui el primero en hacer esas cosas. En aquella época estaba mal visto, pero como en cierta forma también lo está ahora. Entonces España salía de la dictadura, es verdad, pero algunos escuchábamos música A PESAR de la dictadura. ¡Y la comprábamos en España! Que por entonces se miraba a Amsterdam, un sitio que ha mantenido el apartheid hasta el año 1992. No sé qué había que aprender de Amsterdam, aparte de que andan en bici porque es muy plana y la tolerancia con los porritos. (Risas) La tolerancia con los porritos también la hay aquí. (Risas)

¿Pero te parece saludable que ahora los sonidos latino estén más aceptados que cuando era, como dices, algo punk?
Sí, me parece bien. Hay artistas que me gustan y artistas que no, hay gente de reggaeton que me gusta y gente de salsa que me parece espantosa. Me gusta Tego Calderón, me gusta la bachata, la música venezolana, me gusta mucho Rosalía… y Rosalía de Castro, también. (Risas) Me parece bien.

Tú mismo mencionas esa analogía de Rosalía y Rosalía de Castro que aparece en el estupendo mapa, realmente bonito, que has creado tú mismo para el disco. En él das de manera bastante clara las influencias, muchas no musicales, que te han sugerido cada tema. Esto de hablar de influencias o referencias incomoda a muchos artistas, pero a ti claramente no…
No, porque para mí decir las influencia, si no son plagio, es un orgullo. Hombre, no creo que George Harrison dijera «mi influencia para escribir ‘My Sweet Lord’ han sido The Chantelles». ¡No podía decirlo! (Risas) Hay cosas que son influencias directas en la canción y otras cosas que son más sutiles. Hay temas que tienen influencias de Buddy Holly en las guitarras o en los arreglos o lo que sea, y luego tiene influencias de Hidrogenesse en ciertas cosas de la letra. Hidrogenesse son uno de los grupos que me interesan mucho por sus letras, por su manera de contar las cosas… Y hay cosas que están ahí que son más de estilo. Por ejemplo he puesto «Eça de Queiroz», pero no me acuerdo ni en qué canción lo puse. Estaba leyendo un libro de él, del escritor portugués, que me gustó mucho y sí que me ha influido, pero de una manera general. Son como cosas indirectas, posos que quedan por ahí.

Hablas incluso de una carretera, por ejemplo.
Sí, hay una carretera comarcal bastante bonita, que es la carretera de Soutelo de Montes a Lalín. La he descubierto hace relativamente poco y de repente, también es una influencia.

«Nadie diría que ‘Pulp Fiction’ es una comedia. Y yo no tengo que ser Vetusta Morla o Nacho Vegas ni los Mojinos Escozíos»

En las letras, que antes mencionabas, hay cierto costubrismo, pero a la vez vas deslizando de una manera sutil, incluso humorística, algunos mensajes político-sociales. ¿Es una premisa tuya?
A mí me gusta mucho cómo hace letras, por ejemplo, Rubén Blades, que es un clásico de la música latina. Pero mira, yo en los años 80 hice un panfleto que se llamaba ‘300 kilos‘. En el cual decía, «hay esta lista de países, me gustan, y milito en estos países: Chile, Bolivia, El Salvador…» no sé qué. Yo, a partir de ahí, panfletos no he vuelto a hacer, porque ya hice uno. Pero a ver, ‘Soy un trabajador, soy un autónomo, soy un artista’ es una letra completamente política de principio a fin. Yo soy un autónomo, con lo cual mi voto es puro, porque nadie me promete nada. Soy un trabajador, porque tengo un determinado posicionamiento respecto a mi actividad… etcétera. Y después hay otras canciones en las que se cuelan cosas, como ‘Nadie se va a quejar’, que habla de un estado bastante placentero en el amor y tal, pero se van colando cosas de la vida. Estoy con mi novia de puta madre, de maravilla, y coges un telediario y dice que en Chile hay un cristo de cojones y en Bolivia no sé qué. Hay muchas películas «serias» o que no son una comedia, en las que se cuelan diálogos muy divertidos. Nadie diría que ‘Pulp Fiction’ es una comedia. Y yo no tengo que ser Vetusta Morla o Nacho Vegas ni los Mojinos Escozíos. De hecho, Nacho Vegas tiene mucho de humor también. Pero… ¿me entiendes?

Sí, sí.
No tengo que optar por ser grupo de chirigota o artista dramático, ¿no? Y además es que me gusta, me gusta porque funciona. Pero sí, hay cosas políticas, ‘Sin guitarras’ es una letra muy política, y «Soy un trabajador», pues también. El que no vea que la gran estafa de la globalización son los falsos autónomos…

Sí, quería hablar de esa canción en concreto, porque habla de la precariedad de los autónomos y también de los artistas. Que es algo que no solo afecta a los que buscan hacerse un hueco si no a todo el estamento, incluida gente que lleva muchos años en esto, como tú.
Sí. Yo desde el punto de vista fiscal no soy un artista, soy un autónomo. Y lo del artista viene también por ese sentido cómico del fontanero que acaba de poner un grifo y dice «¡mire cómo ha quedao, señora, soy un artista!» (Risas) Se juega con esa cosa. Aunque sí, por supuesto que yo también me considero un artista. (Risas)

«¿Qué mierda es eso, una ensalada que necesita una cúpula de plástico para venderse?»

También hay varias pinceladas sobre la crisis medioambiental, sobre todo en ‘Es tarde’…
Sí. Es que a ver, ¡doscientos gramos de plástico protegen una ensalada! ¿Qué mierda es eso, una ensalada que necesita una cúpula de plástico para venderse? Esa ensalada debía estar gravada con un impuesto de lujo, y costar 23 euros. Para que después la gente se considere sana e higiénica. ¡Eso es una mierda! Lo del sobreenvasado me parece alucinante. Los jóvenes, que todo el mundo dice que son tan ecologistas y tal, parece que luego les da miedo comprar un tomate si viene en una bandeja. O aquí en Madrid, que hay unas cosas que llaman bicis, y se llaman ciclomotores, porque ¡tienen motor eléctrico! ¿Qué coño? Eso no es ecológico, o no lo suficiente. O sea, si usted no viajara a China o no fuera al Norte de Italia estos días, ¡sería más efectivo! ¡Quédense en sus putas casas! (Risas) Aparte las grandes corporaciones, con respecto al clima, están intentando que la gente se sienta culpable y que aporte sus nimiedades.

Pero, como decía, a veces lo introduces de forma más velada, como en ‘Nadie se va a quejar’…
Sí, bueno, digo «aquí llenaron de estufas las terracitas / y se gastaron tres millones en lucecitas de Navidad». ¡A mí es que lo de las estufas me parece de lo más alucinante que he visto en mi puta vida! Que hagan lo que quieran, pero… ¡Unas estufas echando gas al aire! No lo entiendo, no lo entiendo… Bueno, lo que decía, es el turismo, y punto pelota. Y que tenemos que viajar todo el mundo para convencernos de que ya no somos clase trabajadora, y resulta que curras más horas que carracuca y ganas un sueldo de mierda. Pues bueno, que te aproveche. Y encima se hacen alardes de ser antiecológicos, que sale el payaso del alcalde de Vigo diciendo que superan a Nueva York y no sé qué, el curita este de los cojones… (Risas) ¡Por favor! ¡Y a la gente le parece muy simpático! De verdad…

«Yo paso de negarme a hablar de que estoy viejo, que «voy al hospital y me hacen unas pruebas que confirman mi edad», como digo en ‘Es tarde'»

Además del amor como antídoto, uno de los temas que veo más recurrente en las canciones es el paso del tiempo. Antes decías «no sé si le intereso a alguien», y me hace pensar en el ageism que muchos artistas dicen padecer. ¿Dirías que tú sufres esa discriminación por no tener 20 años?
No. Yo lo que creo es que debo tener una cierta solvencia cultural, un nivel más alto del que tenía cuando tenía 20 años, decir cosas más interesantes. Eso por un lado. Y por otro, yo creo que el rock como tal está muerto. Ahora estamos en una etapa como pre-rock ‘n roll, como la de Sinatra, en la que ser joven no importaba tanto porque no había una rebelión juvenil. Aunque evidentemente los artistas jóvenes tienen un punch que no tienen los artistas maduros. Pero estos se niegan a hablar de estas cosas. Yo paso de negarme a hablar de que estoy viejo, que «voy al hospital y me hacen unas pruebas que confirman mi edad», como digo en ‘Es tarde’. Y como lo hablo, me dices «tienes interés en el paso del tiempo». Pues no gran interés, pero lo trato. Aparte, odio la figura del persigue-minifaldas, no voy a hacer letras de que estoy en un club y viene una chica… (Risas) No creo en la bohemia, toda esa movida. Eso me parece de ‘Mujeres Hombres y Viceversa’.

«Hubo una historia sobre la Movida, que es falsa, y una contrahistoria, que también es falsa»

Llaman mucho la intención los posters de los conciertos de presentación en Madrid y Barcelona, que has hecho tú mismo, en los que dibujas personajes populares ligados a cada ciudad (en Madrid, aparecen los Gemelos de la Gran Vía; en Barcelona, Eugenio, Joan Brossa y las Hermanas Gilda, de Vázquez).
Bueno, llevo tiempo haciendo posters de los sitios donde voy a tocar, pueden verse todos en mi página web. Y normalmente nunca se centra en mí la ilustración, sino en la ciudad en la que voy a tocar. Me parece más interesante. Como me da corte decir «¡Buenas noches, Barcelona!» o «¡Buenas noches, Aranda de Duero!», pues hago el peloteo desde el cartel, ¿sabes? (Risas)

Para terminar, quería preguntarte por el libro que publicaste unos años, ‘Cruce de perras y otros relatos de los 80’, en el que dabas un poco tu visión de la Movida. Ahora hay una corriente que pretende desprestigiar o desmitificarla como símbolo, y no sé si tienes algo que decir al respecto, tú que lo viviste desde dentro.
A ver, yo lo que creo es… Primero, hubo una historia sobre la Movida, que es falsa, y una contrahistoria, que también es falsa. La historia es «nunca había existido el rock por culpa del franquismo, y ahora como murió Franco, nos hemos liberado». A ver, que venga alguien y me diga qué grupo de la Movida vendío en Europa como vendieron Los Bravos… ¡a pesar de Franco! Que Franco fue un dictador, es indiscutible. Pero que Los Bravos vendieron muchas copias de ‘Black is Black’ y que Los Bravos eran un grupo español durante el franquismo, son dos verdades que no puede rebatir nadie. O sea que eso de que cuando murió Franco hubo una explosión de luz y de color en la música, es una falsedad.

«Nadie dice que Sofia Coppola, a pesar de su marca indeleble, es una pija. ¡Y es lo que es!»

Ahora, la contrahistoria… Decir que todos eran unos pijos y no sé qué, es aparte de falso, descubrir la pólvora. ¿O es que Virginia Woolf era hija de un minero? La mayoría de los intelectuales, en la Historia, no eran hijos de mineros. ¡Vaya descubrimiento que el hijo de Albert Hammond es el de The Strokes! Nadie dice que Sofia Coppola, a pesar de su marca indeleble, es una pija. ¡Y es lo que es! O sea, ‘Lost In Translation’: un actor matao se va a Japón, que le pagan una pasta y está triste. ¡Eso no lo entiende nadie que haya tenido problemas económicos en la vida! (Risas) ¡Claro! Yo tampoco soy hijo de minero, soy un hijo de abogado de pueblo. No pertenezco a una élite, soy de una clase media culturizada. Es evidente que es más fácil que esa gente descubra la cultura que el hijo de un tipo que no tiene libros en su casa. ¿Vamos a descubrir la pólvora si decimos que miles de personas del mundo de la cultura surgen de clases acomodadas? O decimos que no vale eso, y les mandamos a todos a la mierda, o lo aceptamos. Entonces, a mí me parece que la Movida no es ni la historia del PSOE ni la contrahistoria de Podemos. El bloque monolítico de lo que fue la Movida no lo compro yo. Y otra cosa: las autonomías más pijas de España son el País Vasco y Cataluña. ¿Esos son los que hicieron el rock más proletario? Bueno, en fin… (Risas)

Pero esto de acusar a artistas de pijos sigue ocurriendo, a C. Tangana y Bad Gyal se les dice exactamente eso.
Mira, Ripstein, Arturo Ripstein, el cineasta mexicano, decía que solo hacen cine los hipsters pijos, ¡y lo dice el hijo del único productor que había en México en los años 50! ¡Métase la lengua por el culo, señor Arturo Ripstein! Tiene cierta solvencia como director, algunas películas suyas están bien, pero usted no es un progre, no es el hijo de un minero. ¡Váyase a la mierda! Yo tampoco soy un hijo del lumpen, pero en fin…

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  • Carabiruri

    A C. Tangana y a Bad Gyal no se les acusa de pijos (por lo menos ella viene de familia currante), se les acusa de no tener una visión, digamos, alternativa, de interesarse solamente por la mercadotecnia cuando salen de un movimiento musical underground; vamos, que se han vendido en cero coma. Pero más allá de eso, muy buena entrevista.

  • Juanjo Fernández

    Las declaraciones de Víctor Coyote, respetables y bien armadas (+1), aunque para mí son opinables:
    1-«A mí Las Grecas o el reggaeton me parece hortera, y la horterada es POWER. Lo kitsch es antipower» Aunque el kitsch, como el camp y lo hortera pueden y deben ser conceptos artísticos distintos, los que lo pasamos teta primero con las Grecas y luego con Romeo Santos (por decir Paris-Texas) ni entramos en esas menudencias: los disfrutamos y punto. Y como nos importaba lo mismo la intelligentsia lo que a ella le importamos el pueblo bajo, nos pasamos sus críticas a estos grupos por el forro de lo que rima. A ver si a estás alturas íbamos a necesitar a otra Susan Sonntag que validara nuestros referentes culturales.
    2-«desde el punto de vista fiscal no soy un artista, soy un autónomo» Tú no des ideas a la AEAT que le te la lía en la próxima declaración de la renta…
    3-Historias y contrahistorias de la movida. Me he quedado ojiplático. A ver, ni la movida era enteramente una operación mediática, ni era el hobby de unos niños ricos ociosos ni es tan mala ni tan mitificada como pensamos. Ni tanto no tan calvo. Urge cierta revisión de lo que pasó entonces. Hay partes que son ciertas, pero son eso: partes; no son el todo. Para muchas personas está sobrevalorada en nuestra historia sentimental, para otras fue un instrumento estupendo de instauración de España en el nuevo orden mundial. Y sí, había cierto núcleo que hoy día llamaríamos niños bien (buscar ciertas declaraciones de El zurdo en documentales) pero muchos componentes venían de barrios obreros o zonas industriales (eso es algo que les cuesta reconocer a los principales críticos contra la movida) Y hay que reconocer su existencia. A las nuevas tendencias (punk, Tecno, Postpunk…) solo tendrían acceso al principio aquellos que se permitieran tener acceso a esa cultura (viajes a Londres, Nueva York, …) Eso sí, Warhol ya era una vieja cuando nos vino a visitar a España como si fuera la virgen de Lourdes, y bien que le lamieron el **** entonces, en uno de los episodios más cochambrosos de la movida (como el del Tren a Vigo)
    Un saludo.

  • Carabiruri

    «Aunque el kitsch, como el camp y lo hortera pueden y deben ser conceptos artísticos distintos, los que lo pasamos teta primero con las Grecas y luego con Romeo Santos (por decir Paris-Texas) ni entramos en esas menudencias: los disfrutamos y punto». Habla por ti, pero eso es lo que piensa la mayor parte de la gente de manera abrumadora, seas intelectual o no.

    En cuanto a lo del tren a Vigo, ya tuvo lugar en el 86, si mal no creo, y en ese momento ya no había movida como tal, y eso hasta lo reconocen los implicados. Fue una jugada del «compañeiro Soto» para apuntarse un tanto. No te quepa la menor duda de que Abel Caballero si hoy pudiese realizaría algo semejante.

  • Juanjo Fernández

    Hola, la mayoría de la gente dice que ve los documentales de la 2 aunque luego se enchufa cuatro horas al «Sálvame» . Que lo reconozca es otro asunto. Pues aquí pasa lo mismo, y, por la parte que me toca (que cada palo defienda su vela), no se me caen los anillos en reconocer que me gusta lo que para otros es una horterada. Ni entonces ni ahora lo veo como tal. Alguien tuvo que escuchar «Devorame otra vez», o «Macarena» para que se recuerden ¿no?
    La duración de la movida es un tema espinoso. Para muchos comienza y acaba antes de los 80. Alaska por ejemplo menciona un periodo, creo que del 76 al 78, y siempre puntualiza que es la que ella vivió (dando a entender que es subjetivo) «Laberinto de pasiones» creo que es del 81 y ya entonces la tesis de la película era cierto cachondeo con la sensación de modernidad de los tiempos (lo cual ya es un síntoma de su agotamiento) La edad de oro es del 83 al 85. Y Barranco queriendo hacer una oficina de relaciones con la movida es ya entrados en los 80 post Tierno Galván.¿En que punto dejamos grupos como Nacha Pop o Mecano que tuvieron mayor desarrollo en los 80?
    El problema está en la indefinición (conveniente o no) de lo que es movida (o no). Aún habiendo quien la llamé peyorativamente «movida» prefiero quedarme con el concepto de «década prodigiosa» y estirar el chicle hasta casi los 90, para ser lo más inclusivo posible. Pero ya en el 89 «Los refrescos», con «Aquí no hay playa» daban carta de defunción a un fiambre que llevaba mucho tiempo oliendo…
    Un saludo.

  • indecisionmetodica

    2. una cosa es en qué epígrafe estes dado de alta en actividades profesionales y otra cosa es cómo desarrolles esa profesión… un artista del tipo que relata Coyote, salvo que volvamos al mecenazgo del XVII, siempre es un trabajador por cuenta propia, luego atónomo…

  • Juanjo Fernández

    No necesariamente. Una cosa es tu relación laboral. Evidentemente él dice que es autónomo, pero hay artistas contratados por cuenta ajena en el sistema especial de artistas por régimen general de la seguridad social.
    Otra es tu relación fiscal. Como autónomo, dices bien, estará dado de alta en impuesto de actividades económicas y tributará un porcentaje de sus ingresos a la Agencia Tributaria. Yo lo decía más por esas declaraciones a Hacienda de artistas el porcentaje a tributar es increíblemente alto (una queja habitual en los artistas). No fuera que a la AEAT se le ocurriese la mala idea de hacerle una complementaria…qué horror.
    Un saludo.

  • indecisionmetodica

    te entiendo, pero yo me refería al tipo de artista del que se sobrentiende habla, porque parece que un artista por cuenta ajena es como menos artista…
    por lo poco que se es que, salvo la diferencia entre estimación directa u objetiva, todos los autónomos tenemos los mismos tramos de tributación…

  • Juanjo Fernández

    Exacto, a mí tampoco me queda claro exactamente por qué tributa, por artista o por autónomo. Él dice que lo segundo, cuando muchos artistas tributan un pastizal por su actividad (seguramente tributarán en una modalidad distinta al entrevistado) Por otro lado, un artista por cuenta ajena no es menos artista, ni mucho menos. Tampoco que creas que las cotizaciones de uno u otro son una maravilla. En teoría, en la ley, lo que diferencia cuenta ajena de cuenta propia son las decisiones de las condiciones de trabajo y la propiedad de los medios de producción, pero ya ves «los glovos», a los que las sentencias están empezando a reconocer como falsos autónomos…
    Un saludo.

  • JoeCarioca

    Tiene toda la razón sobre Rodrigo Cuevas: se esfuerza demasiado en ser muchas cosas y en todas se queda a medias. Y gracia, más bien poca.

    PD: la ensalada con la cúpula de plástico, mejor gravada que grabada ;)

  • nachob

    ¿George Harrison y The Chantelles? ¿No serán The Chiffons?

  • jesper

    Su disco es exquisito y como dice Coyote, el folclore lo borda

  • mardebering

    Sí. Es que a ver, ¡doscientos gramos de plástico protegen una ensalada! ¿Qué mierda es eso, una ensalada que necesita una cúpula de plástico para venderse? Esa ensalada debía estar gravada con un impuesto de lujo, y costar 23 euros. Para que después la gente se considere sana e higiénica. ¡Eso es una mierda! Lo del sobreenvasado me parece alucinante. Los jóvenes, que todo el mundo dice que son tan ecologistas y tal, parece que luego les da miedo comprar un tomate si viene en una bandeja. O aquí en Madrid, que hay unas cosas que llaman bicis, y se llaman ciclomotores, porque ¡tienen motor eléctrico! ¿Qué coño? Eso no es ecológico, o no lo suficiente. O sea, si usted no viajara a China o no fuera al Norte de Italia estos días, ¡sería más efectivo! ¡Quédense en sus putas casas! (Risas) Aparte las grandes corporaciones, con respecto al clima, están intentando que la gente se sienta culpable y que aporte sus nimiedades.

    Bravo¡¡

    Y añado.
    Hay Turistas, Viajeros y faltan los Viajantes que van a Tailandia para darse un masaje o simplemente porque ir a Córcega o Mikonos va todo el mundo, eso sí cuando vuelven siguen pringando en su trabajo por 900 euros.

  • Buena entrevista, no esperaba menos. Lo único, que no me gusta que habléis de manera despectiva de los discos de versiones.

  • JoeCarioca

    Genial si te gusta. A mi me da mucha pereza. Aparte me resulta bastante pesado, será la sobre-exposición en la televisión autonómica asturiana…

  • Fer el Guapo

    Mucha gente habla de la movida de oídas y no lo digo por Victor Coyote que la vivió en primera persona. Siempre se habla de comienzos de los 80, cuando la movida había empezado años antes, en la segunda mitad de los 70, tras el rock andaluz, Triana, Medina Azahara, etc y el rock catalán, La Compañía Electrica Dahrma, Sisa, Pau Riba, los programas de radio de Onda 2 FM con Gonzalo Garrido, Patricia Godes, Rafael Abitbol y Jesús Ordovas entre otros, comienzan a poner otro tipo de música y programar maquetas de grupos de toda España, muchos de ellos de Madrid, pero también de Galicia, Asturias, Murcia, Granada, Barcelona, Málaga, etc.. Después pasarían muchos de ellos a Radio 3 junto con Diego Manrique y allí la corriente sería imparable. No existía ni un circuito de clubes para conciertos ni discográficas interesadas en estos grupos nuevos que hacían música de muchos estilos diferentes. Costó muchísimo que algún sello discográfico se arriesgase a publicar a estos grupos. En el Rastro de Madrid Ceesepe vendía su fanzine, el Ayuntamiento saca a su vez el fanzine Madriz. La revista La Luna se centra en todo este fenómeno cultural, pues no solo se trataba de música. Las revistas de cómics como El Víbora, programas de televisión como La Edad de Oro, exposiciones como la de Mapplethorpe. La fiesta del PCE. El Festival de los Pueblos Ibéricos en 1976. La Escuela de Caminos. Pepi, Luci, Bom. Arrebato. La feria de arte contemporáneo ARCO se inaugura en 1982…
    Antes de todo esto, éramos afortunados los amantes de la música pop y rock, si conseguíamos de contrabando una copia del Aqualung de Jethro Tull o del American Pie sin censura. Si algún grupo interesante se acercaba por España era por BCN y estábamos fuera de cualquier circuito cultural europeo y mundial con pequeñísimas excepciones.
    En cuanto a si era un movimiento pijo, yo no lo viví así. En los conciertos en la Marquee, El Escalón, El Sol, El Jardín, Rock Ola… no se vendían muchas bebidas, salíamos a los bares de la calle que eran mucho mas baratos, pero es indudable que la gente que seguíamos estos conciertos y eventos culturales, éramos personas interesadas en la cultura y en la contracultura y eso implicaba, no siempre, un cierto nivel educativo y quizás económico, pero no de clase alta. Yo diría que era muy transversal, urbano y de clase media.
    En los años 70 teníamos muy poco y todo bastante gris y de golpe nos abrimos a los excitantes años 80.

  • Carabiruri

    Yo no me meto con que te guste o te deje de gustar, pero que una cosa puede ser considerado hortera y molar no es algo reñido. Te enrrollas como una persiana para justificar algo que no tienes que justificar, en todo caso.

    Por otra parte, tú mismo lo has dicho, hasta el 85. Por otra parte, Mecano nunca fue considerado de la Movida, y ellos tampoco se consideraron como tal, por cierto. Lo del tren a Vigo fue una cosa del alcalde de Vigo, Soto, Barranco creo que tuvo poco o nada que ver. En el año 86 no hay movida que valga, solo tienes que leer lo que dicen los implicados.

  • Perpetuo Sanchez

    XDDDD
    Como siempre Abel Caballero supera cualquier fantasía que puedas imaginar sobre Abel Caballero.
    Esa baza ya la jugó hace años y mandó a unos modernos locales en un acto que además de algunas declaraciones bochornosas no tuvo repercusión, por suerte.
    Lo del tren fue un buen pelotazo, pero muy gordo, como los de antaño, lo que es robar a maños llenas y jactarse de ello usando la coartada de la cultura que tan bien funciona.
    Esperpentos de los grandes ambos.

  • xabier

    Todo demasiado obvio, además de su prisma «elitista y premonitorio».
    Hace muchos años comentó que el futuro de la música vendría de latinoamérica, aquello era lo más, y ha acertado casi del todo; nos la han metido como una plaga, y es lo más, lo más mierda.
    El reggeaton acojonante en unos años….enfin.

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