Yves Tumor / Heaven to a Tortured Mind

Por | 08 Abr 20, 11:33

Yves Tumor es uno de esos artistas inclasificables que hacen de la fusión imposible de géneros su marca para convertirlos en algo único. Partiendo tanto de géneros clásicos como el rock, el R&B, el jazz o el soul como de la música de “vanguardia”, el ambient, el noise o la electrónica, Tumor creaba en su anterior disco, ‘Safe in the Hands of Love‘, un mundo extraño y fascinante en el que adentrarse, lo cual a su vez era fácil de mano de singles estelares como ‘Noid’ o ‘Licking an Orchid’. En su nuevo trabajo, ‘Heaven to a Tortured Mind’, Yves Tumor se sumerge en su lado más rock y ruidoso para llevarlo hacia lugares nuevamente insospechados, sensuales y perturbados.

El single ‘Gospel for a New Century’ no es exactamente “gospel”, pero sí es un ataque implacable de vientos disonantes y baterías que no pueden sonar más agresivas y amenazantes desde el segundo cero. La instrumentación de la canción pervierte los sonidos del funk clásico y la Motown y suena colosal y catastrófica, como si fuera capaz de barrer a cualquiera con el volumen adecuado, y en contraste, Yves camina detrás de ella con una entereza absoluta, como ajeno al caos que sucede a sus espaldas. Preocupado por defender su dignidad ante un amor que no le valora (“yo puedo serlo todo, tú puedes ser más pero no tienes corazón”), Tumor se supera con una ‘Gospel for a New Century’ que solo parece partir del sonido de ‘Noid’ para transformarlo en algo muchísimo más grande e impactante.

¿Y a dónde nos lleva el “big bang” de ‘Gospel for a New Century’ a lo largo de ‘Heaven to a Tortured Mind’? La canción siguiente, ‘Medicine Burn’ presenta, más que un diálogo entre guitarras y baterías, un enfrentamiento entre ellos a vida o muerte, y la canción, que referencia el demonio de “siete cabezas y seiscientos dientes” de Hunter S. Thompson y habla de “cabezas decapitadas en la guillotina mental”, emplea unas capas noise que remiten al trabajo de Merzbow. Así se las gasta el amigo. Lo mejor de ‘Heaven to a Tortured Mind’ es que poco después de esta violenta canción aparece una maravillosa ‘Kerosene!’ que suena como un clásico perdido de soul-rock psicodélico interpretado por una cantautora de los 90 tipo Sinéad O’Connor o Alanis Morissette. En realidad es Diana Gordon (co-autora de varios temas de ‘Lemonade‘ de Beyoncé) quien junto a Yves aúlla esta explosiva invitación a la sensualidad sin ataduras.

Este cruce de ruido depravado y carnalidad (hay que recordar que la mayor influencia de Yves Tumor es Throbbing Gristle) define un trabajo que, al fin y al cabo, recibe el título de ‘Heaven to a Tortured Mind’, pero quizá eso ya lo sabíamos del disco anterior. Este es especial porque, en él, Yves Tumor crece como compositor pop sin renunciar en absoluto a su visión experimental y por momentos antagonista (la ruidosa ‘Romanticist’) de la música, aún desperdigando por el camino algunos temas que pasan más desapercibidos. Así, las maravillosas cuerdas sintetizadas de ‘Hasdallen Lights’ están tan hechas para tocarnos la fibra sensible como su mensaje de confrontación personal “¿De qué huyes? ¿Qué echas de menos? ¿Qué anhelas?”, y el psych-rock gritón de ‘Dream Palette’ interpretado junto a Kelsey Lu habría sido, quizá, desde otra forma y en otras circunstancias, un éxito en alguna emisora de radio alternativa. Hace unos años, Tumor reconocía a Pitchfork que no concebía otra cosa que escribir “hits” y en ‘Heaven to a Tortured Mind’ nunca ha estado más cerca de conseguirlos.

Mención especial merece la excelente producción de ‘Heaven to a Tortured Mind’, en la que ha tenido un papel clave un Justin Raisen conocido por su trabajo con Kim Gordon, Sunflower Bean, Marissa Nadler… y también por su polémica con Lizzo. Al margen de lo exquisita que suena la distorsión en dos joyitas del disco como son la glam ‘Super Stars’ y la pesadillesca ‘Asteroid Blues’, ‘Heaven to a Tortured Mind’ es probablemente uno de los discos de rock mejor producidos que se oirán este año por la nitidez con la que suena su densidad de elementos. Una observación reflejada en otro contraste: el del single principal del álbum y la tierna balada final ‘A Greater Love’ que lo cierra. Escuchadas una detrás de otra es posible comprender el disco casi en su totalidad.

Calificación: 8/10
Lo mejor: ‘Gospel for a New Century’, ‘Kerosene!’, ‘Hasdallen Lights’, ‘Dream Palette’
Te gustará si te gusta: Ariel Pink, St. Vincent, Childish Gambino, Unknown Mortal Orchestra
Youtube: vídeo de ‘Gospel for a New Century’

Etiquetas:
  • Williamreid

    Su anterior disco ademas de experimental y electrónico, también tenia momentos apocalípticos que hubieran puesto una buena banda sonora a la desgraciada actualidad. Por eso se agradece que en este nuevo disco haya optado por una linea mas pop, aunque solo sea para evadirnos un rato escuchando esta colección de canciones. En cualquier caso un pop lo suficientemente marciano que difícilmente atraerá a un publico mayoritario. No creo que podamos hablar de un genio, Yves Tumor no es el nuevo Prince o el nuevo Bowie (se apellida así por cierto) pero si de un tipo con la suficiente personalidad como para distinguirse del resto y llamar la atención de críticos y melómanos varios. El rollo andrógino ayuda mucho. Un 7,5.

  • Carabiruri

    Creo que estamos en los nuevos años 70, un momento de transición en el que los estilos se fusionaban y que la verdad para mí siempre ha sido una década un tanto meh en comparación con los 60 (aunque me gustan muchos discos, también es cierto). Este disco es un poco como el reflejo de los tiempos en los que vivimos; lo nuevo no acaba de nacer y lo viejo no acaba de morir. Está bien y tiene clase (que tiene calidad, vamos), pero enganchar enganchar no me engancha.

  • Pablo

    Safe in the Hands of Love me impactó mucho en su momento y se convirtió en mi álbum favorito de la pasada década. Éste sigue una dirección muy diferente con la que no empatizo tanto, pero igualmente me parece bastante bueno.

  • David Núñez

    Mola pero qué crispante es!!.

  • Avalancha

    De entrada, no me parece tan impactante como Safe in the hands of love pero me gusta. No he parado de escucharlo desde que salió. Me hubiera gustado que Romanticist durara más porque tiene mucho potencial, aunque Yves ya la anticipó junto a Dream Palette, y juntas cobran mayor consistencia. Otros de mis momentos favoritos es esa espiral de ruido que es Medicine Burn o la melodía de la segunda mitad de A Greater Love. Pero todo el álbum me parece muy entretenido, la producción es muy rica en matices muy minuciosamente insertados y las voces femeninas le da mucha sensualidad al conjunto. Un detalle que me hace gracia, es que Gospel for a new century, la canción que abre Heaven to a tortured mind, usa el mismo recurso de interrumpir la música con una serie de cortes, de la misma forma que Garbage hizo con Supervixen, la primera pista de su álbum debut. Que ya sé que es un recurso que no solo ellos han utilizado, ahora pienso en Don’t Tell Me de Madonna, pero me parece curioso que ambos abrieran el álbum de esa manera. Coincidencia o referencia, no lo sé. Quizás la única queja que tengo es la corta duración de la mayor parte de las pistas, me hubiese gustado que se explayara más porque me encanta su sonido. En fin, que me parece un buen álbum pero él lo puede hacer mejor. Ya tengo ganas de escuchar nuevo material de Yves. xD

  • Zexion

    Diría que el recurso del corte podría nacer en la escena del hip hop, desde luego es muy usado.

  • ZeRaLoGe

    No esta gustándome mucho. Ni entiendo cual es el hype. El disco anterior estaba mucho mejor.

  • No soy millenial

    Es el Tumor de la industria

  • Omar Gonzalez

    Un 8?? esto mrece un 9,5 fijo. Es un album que puse por azar en el spotify y me di cuenta que comenze a llorar con kerosene de lo mejor que llevamos en cuanto a producción este año.

Send this to a friend