«Somos muy poco optimistas de que Tomavistas se pueda hacer en septiembre»

Por | 11 May 20, 11:20

Antes de que la pandemia del coronavirus se cebara especialmente con la comunidad de Madrid, teníamos ganas de hablar con la organización de Tomavistas sobre su personal línea editorial, sobre sus particulares notas de prensa, sobre sus espinitas clavadas, sobre el camino que ha seguido como pequeña empresa hasta convertirse en una de las citas imprescindibles de la ciudad… Lo que leéis bajo estas líneas es una entrevista en dos mitades: una se realizó antes de la covid-19 y la otra obligadamente se ha hecho ahora dada la nueva situación. Tomavistas, que había confirmado a artistas como Suede, Jarvis Cocker, Amaia, The Horrors, of Montreal, Austra, Los Punsetes y León Benavente, ha sido aplazado desde mayo al primer fin de semana de septiembre. A día de hoy aún su futuro es incierto tras la suspensión de toda fiesta popular este verano en Madrid, y a la espera de medidas y restricciones por parte del gobierno central. Hablamos con la organización del festival, esto es, Imarú Aledo, Jose Gallardo y Willy G. Blesa. Foto: Javier Rosa.

¿Cómo estáis viviendo el confinamiento? ¿Cómo ha sido la decisión de retrasar el festival debido a la covid-19? ¿En qué momento se tomó exactamente la decisión?
Jose: «Pues la verdad es que no hemos dejado de trabajar de forma intensa, así que está siendo un confinamiento entretenido y emocionalmente complicado. Ya desde el 5 de marzo fuimos conscientes de que la cosa se podía poner difícil, así que lo primero, sin tratar de alarmar mucho a las bandas, fue pensar en un aplazamiento, elegimos unas fechas y empezamos a tantear a las agencias. En todo momento considerábamos que nuestra obligación era mover el festival como única opción, siempre y cuando se confirmara que las autoridades no nos dejaran hacerlo en mayo como así ha terminado siendo porque aún estamos en estado de alarma y el festival tendría que celebrarse dentro de 10 días. En 20 días ya teníamos asegurado el cambio con el line up intacto en un 90% y conservando a todos los cabezas de cartel, hemos recibido mucha comprensión y apoyo por esa parte tanto de bandas como del público».
Willy: «Entiendo que como todos, intentando sacar adelante los días con el mejor humor y predisposición. En esta nueva normalidad hemos tenido que tomar muchas decisiones en muy poco tiempo, una de ellas, retrasar el festival. Nos dimos cuenta bastante pronto, ya que toda la información que recibimos era muy poco positiva en relación a los eventos masivos. Una vez pudimos hablar con todas las partes integrantes y valorar el impacto de aplazar el evento, decidimos anunciarlo en medios».

El ministro de cultura no ha querido aún hablar del escenario de los festivales, pero según algunas voces tampoco habrá conciertos en otoño o muchas bandas no podrán venir porque no girarán hasta 2021. ¿Cuál es vuestra situación? Hay cierta desazón al respecto tras la no devolución del dinero en algunos festivales, pero se está explicando que «aplazar» es la única manera de que los festis no se declaren en bancarrota.
Jose: «Los festis vamos a quedarnos muy tocados sean cual sean, y sean cuando sean, las decisiones del ministro, que parece que posterga a no se sabe cuándo, mientras vemos que en todos los países de nuestro entorno están cancelando todos los festivales hasta septiembre y octubre. Somos muy poco optimistas de que Tomavistas se pueda hacer en septiembre y en este momento lo que queremos es ponernos a trabajar en 2021 si queremos que esto no nos hunda del todo. Tenemos hipotéticamente un año por delante para la próxima edición y hay que ponerse a trabajar ya.

Sobre las devoluciones tenemos un problema y es que los seguros de cancelación no cubren la Fuerza Mayor provocada por una pandemia, así que estamos desprotegidos y el dinero de las entradas ya se ha invertido en pago de impuestos de las entradas, adelanto de cachés de artistas, comunicación y publicidad y pagos del personal que lleva trabajando desde hace más de un año en esta edición, es decir, el dinero en su mayor parte ya no está y tenemos que valorar muchas opciones para poder afrontar esa situación tanto para el aplazamiento que tenemos anunciado como para una posible cancelación definitiva que bien podría materializarse en breve. Como no depende de nosotros, el agotamiento tanto nuestro como de todas las agencias de contratación, es bastante importante al tener las dos opciones activas encima de la mesa y eso empieza a ser ya insostenible».

Willy: «Es bastante desolador averiguar que el sector en el que desarrollas tu actividad profesional y vital es probablemente el último en considerarse. No sabemos nada y probablemente seguiremos así algunas semanas más. Necesitamos el apoyo de todas las partes para sobrevivir, desde las administraciones públicas, patrocinadores y obviamente el público. A este último en nuestro caso estamos informando y dando la seguridad suficiente, es nuestra manera de hacer las cosas. Creo que debemos seguir trabajando en ese sentido, informando y haciendo partícipe al público. Es complicado ganar la confianza de alguien y muy sencillo hacerla perder».

«Necesitamos el apoyo de todas las partes para sobrevivir, desde las administraciones públicas, patrocinadores y obviamente el público»

¿Podéis contarme algo sobre la génesis del festival? Mucha gente tiene la visión de que ya es un gigante de Madrid, pero tengo entendido que en verdad es bastante familiar, una cosa montada por amigos, ¿no?
Jose: «Estábamos empezando a conocernos. Empezó con una relación laboral ajena a este proyecto aunque relacionada con el sector y que al final nos hizo muy afines. La relación pasó a convertirse en un festival, luego en una empresa y ahora en un festival un poquito más grande, por el camino hemos formado una familia».
Imarú: «Han pasado ya 7 años y en nuestro caso, el de Willy y el mío, hemos formado dos familias, nuestra querida Familia Tomavistas y una en la que nos acompañan dos niñas de 2 y 6 años. Teníamos un proyecto entre manos, Willy y yo fuimos los primeros que nos juntamos para hacer una agencia de consultoría musical, él viene de discográfica y yo de agencia, vimos una oportunidad y montamos una pequeña agencia, desarrollamos un proyecto para una marca y contamos con Jose para que nos ayudara con el booking y de ahí hasta ahora. Nos han pasado muchas cosas bonitas pero yo puedo resumir estos años en dos palabras: “Lucha constante”».
Willy: «Partimos desde el mismo lugar los 3, teníamos muy claro qué tipo de festival queríamos hacer y qué valores debía tener. Ahora que han pasado casi 7 años, he de decir que somos todavía más amigos y que trabajamos en un proyecto que tiene vida propia. Tomavistas nos dice qué se puede o no se puede hacer».

Supongo que es feísimo elegir, ¿pero podríais escoger un concierto o un par de conciertos que hayan marcado la historia del festival? ¿O alguno del que todo el mundo te hable cuando habla de Tomavistas?
Jose: «Beach House en 2019. Histórico».
Imarú: «En realidad, vemos pocos bolos durante la producción, yo el año pasado gocé en grande un paseo que me di por el auditorio durante el concierto de Morgan, creo que llegué a llorar, el ambiente que se respiraba era acojonante».
Willy: «Yo vuelvo al inicio y estoy absolutamente de acuerdo con Jose, Beach House y Spiritualized 2019».

«Queríamos contratar a Beach Fossils de manera enfermiza», «descubrimos a Boy Pablo en Oslo», «hemos oído el disco de Austra y será su obra cumbre»… vuestras notas de prensa tienen estos guiños más personales que la media. ¿Queréis así diferenciaros o mostrar un lado más humano de la organización?
Imarú: «Hay varios valores que definen Tomavistas y uno muy importante es la personalidad y el cariño con el que hace la programación, estas cosas hay que contarlas, digamos que es una diferenciación, pero no buscada, sale natural».
Jose: «Creo que cuando haces una nota de prensa, hay que tratar de contar historias para que la gente pueda entender cómo una banda y un festival llegan a fusionarse en momentos determinados, explicar un poco la química que hace que las cosas sucedan».
Willy: «Yo no entiendo la vida sin esa pizca de humanidad y empatía. Por ese motivo intento que todo aquello que hago y digo tenga ese componente emocional. Me gusta la gente, que le voy a hacer…»

¿Qué trabajo tiene que hacer la organización de un festival durante el año pero no se ve tanto? Al margen de patrocinios y relación con las instituciones, que supongo que es la parte más rollo, por ejemplo, ¿cuántos viajes al año hacéis para ver a artistas en directo y luego seleccionarlos?
Jose: «Hay mucho trabajo que hacer de todo tipo. Lo de los viajes creo que hacemos menos de los que nos gustaría, pero sí es cierto que visitar otros festivales, como por ejemplo Paredes de Coura, mi festival favorito a parte de Tomavistas, te infecta un poco la cabeza. Allah-Las por ejemplo tocan este año porque en 2015 me enamoraron en el Paredes y por fin les hemos podido hacer después de intentarlo todos los años desde entonces. Aquel año flipé con Temples, con ellos tuvimos mejor suerte y les hemos contratado 2 veces».
Imarú: «Las relaciones con patrocinadores e instituciones también construyen, hacen que el festival sea posible e incluso aportan valor al festival, al final son partners y todos, en su medida, aportan al festival. No es rollo, es bonito, a mí me gusta. Y viajar… sí, menos de lo que nos gustaría, tampoco hemos estado muy boyantes como para ponernos a viajar y ver festivales para crear el mejor…» (risas)

Recuerdo haber visto a Agorazein en Tomavistas, y creo que la gente se lo pasó guay, pero la música urbana no identifica en general el festival. ¿Es una cuestión de gustos personales o estratégica porque veis que hay una gran parte del público que realmente odia todavía esa música a día de hoy?
Jose: «Fue C. Tangana, pero sí, estuvo muy guay. Creo que no hay una música concreta que identifique al festival, creo es más un nexo de otras cosas, más de emoción y trascendencia. Nadia Rose, Mikal Cronin o Austra a pesar de que sus estilos sean muy dispares, tienen muchas cosas en común, les escuchas y dices: «¡guau! ¡Lo tienen! Y tienen que estar en Tomavistas».

«Paridad, cuotas… lo he dicho otras veces, me gusta la música, la haga quien la haga»

Goldrapp, Austra, Javiera Mena, Hercules & Love Affair… se habla mucho de paridad pero parece que vosotros lleváis años cuidando la cuota LGTB+. ¿A qué se debe?
Jose: «Paridad, cuotas… lo he dicho otras veces, me gusta la música, la haga quien la haga y hay gente increíble haciendo música maravillosa, no vamos en búsqueda de contentar a nadie. Creo que va más de apostar por la sensibilidad y no tanto de equilibrar géneros. Si aportamos nuestro grano de arena para fomentar la igualdad, pues encantados porque creo que es muy importante que esto suceda y se naturalice».
Imarú: «Es importante no cerrarse a públicos, pero vamos, yo creo que esto nos sale de manera natural porque es nuestra forma de vivir».

Llama mucho la atención la línea nacional del festival, con muchos grupos noveles interesantes, por ejemplo Pantocrator, Chaqueta de Chándal… ¿es una de vuestras preocupaciones, no? ¿Con cuánto tiempo de antelación se ficha a artistas noveles? Quiero decir, si ahora mismo salieran o empezaran a petarlo, yo qué sé, Adiós Amores, ¿su contratación ya sería para el año siguiente?
Jose: «Digamos que es un fichaje constante. Mira, no conozco a Adiós Amores, de repente los escuchamos y tocan el año que viene. Para este año y con el cartel cerrado ya es imposible, pero tal vez hace unas semanas no lo hubiera sido. La escena alternativa en nuestro país está en un momento increíble y hay que estar atento porque de repente pasan cosas. Siempre dejamos algún hueco final para sorpresas de última hora».
Imarú: «“No conocía esta banda, la vi en Tomavistas y ahora la escucho en bucle”: creo que no hay un testimonio más chulo que esto».

Luego da la sensación de que nunca actuaría en Tomavistas cierto tipo de grupo nacional, como Izal, Love of Lesbian, Vetusta Morla. Sin embargo, sí se ha visto a Pucho como asistente. No sé si le invitasteis o se compró el abono, pero si Vetusta no van a Tomavistas, ¿es por una cuestión presupuestaria o editorial?
Jose: «Nos consta que Pucho es fan del festival y ha venido ya unas cuantas veces. Vetusta Morla podrían tocar en el festival, personalmente les tengo un inmenso cariño y respeto desde hace muchos años, así que con ellos no hay un problema editorial».

Me encanta el parque Tierno Galván y es relativamente céntrico, ¿pero alguna limitación física que impida que la disposición de escenarios, de las barras o de los baños sea como de verdad os gustaría?
Willy: «El parque es increíble, pero como cualquier cosa increíble, tiene sus limitaciones. Por poner un ejemplo, no podemos generar tráfico en el vial de entrada, hacemos más de 300 portes de entrada y 300 de salida, imagina lo tedioso que es ese trabajo».
Imarú: «Si solo fuera alguna…»

Por ejemplo, el escenario 2 tiene muchísimo encanto, pero me parece un poco rara la disposición de su barra: ahí hay gente pidiendo de paso, la gente cenando y la gente que está en ese escenario.
Willy: «Nos gustaría poder ofrecer otros espacios diferentes dentro del parque, pero nosotros no tenemos la última palabra».
Jose: «Sí, es un poco camarote de los Hermanos Marx. Creo que tiene mucho que ver con la pregunta anterior».

¿Cuál dirías que ha sido el momento más duro del festival?
Jose: «El final de la edición de 2016. Ese día cambió mi vida para siempre. Hasta ahí puedo leer».
Willy: «Hemos vivido momentos durísimos, hasta el punto de plantearnos si realmente merecía la pena continuar. Mi sensación es que nos ha hecho más fuertes y con una experiencia increíble para resolver casi cualquier problema».
Imarú: «Casi… Sí, después de la paliza de la producción averiguar cuál había sido el resultado del festival fue durísimo, pero nos hizo aún más piña, decidimos tirar para adelante y estamos muy orgullosos de ello porque lo hemos hecho juntos».

«Es realmente angustioso ver por ejemplo cómo entra una borrasca por el norte o cómo una epidemia puede hacer saltar por lo aires todo en cuestión de horas»

Estuvo el año de la tormenta. Como usuario lo viví como algo divertido, no sé si porque ya he ido a muchos festivales y celebro toda anomalía: gente debajo de los bancos, gente secándose con el secador en los bares cercanos, gente trayendo calcetines secos a colegas… No sé si vosotros en verdad vivís estas cosas con verdadera angustia, en plan, parte meteorológico en el smartphone 24/7…
Willy: «3 semanas antes del montaje estamos enganchados a todo tipo de aplicaciones que nos hablan de todo tipo de marrones que van a suceder. Es realmente angustioso ver por ejemplo cómo entra una borrasca por el norte o cómo una epidemia puede hacer saltar por lo aires todo en cuestión de horas».
Jose: «Parte meteorológico, evolución de epidemias, vuelos de artistas, tráfico, flujos de público… Sí, es bastante jodido todo».

No recuerdo que ese año hubiera que cancelar gran cosa, ¿pero qué pasa cuando en un festival hay que hacer cancelaciones gordas? ¿Todos estáis cubiertos por las aseguradoras u os enfrentáis a pérdidas o grandes daños a nivel imagen, ventas para el año siguiente, etc? En resumen, ¿cuáles son las consecuencias de cancelar por temporal en un festival?
Willy: «Por suerte solo hemos cancelado 1 concierto en las 5 ediciones del festival, solo 1 entre mas de 200 bolos. Es horrible porque no sabes si el chaparrón que acaba de caer es pasajero o por el contrario se va a quedar ahí por horas».
Imarú: «Ese día fue muy heavy, “ya deja de llover, ¿no?”, “me ha dicho no sé quién que viene de su barrio y ha durado 20 minutos… Depende del tiempo que lleve el festival en marcha, si se han celebrado más del 50% de las actuaciones o no. No va por el tamaño del artista sino por el tiempo transcurrido, si cancelas a las 11 de la noche, has abierto puertas a las 17.00h y cierras a las 03.00 y no ha tocado el cabeza de cartel, el seguro no te cubre la cancelación porque considera que ya se ha celebrado más de la mitad y no cubren nada. En base a las pólizas de los seguros y las leyes de cada comunidad están hechas las condiciones de venta, gustarán más o menos, pero es lo que hay. También te digo que hay ciertas causas mayores que tampoco cubren los seguros, al final son como los de tu casa, hay que andarse con ojo porque a la mínima… «ay… eso no está cubierto». Si bien tengo que decir que nosotros estamos felices con el nuestro, es bastante coherente».

¿Alguna espinita clavada de artista que os gustaría llevar pero no pueda ser por razones presupuestarias? Si tuvierais el presupuesto de Coachella, ¿quién sería el primer elegido?
Jose: «Si tuviera el presupuesto de Coachella, que por cierto no tengo ni idea de cuánto puede ser, no sabría por dónde empezar, creo que lo primero que haría sería bajar el presupuesto a la mitad, como poco. Estoy infectado por la búsqueda del ahorro».
Willy: «A mí personalmente me apetecían bastantes bandas de los 90. Recuerdo ir a ver 1 hace bien poco y salir totalmente abochornado del concierto. En ocasiones la realidad supera la ficción».

¿Y alguna que no haya podido ser por razones logísticas o de fechas, pero casi-casi (aparte de Beach Fossils)?
Imarú: «De momento logísticas no, pero las limitaciones del parque no nos dejarían traer según qué artistas, no cabe un tráiler, como ha dicho Willy solo hay un vial de producción. En fin, que los Stones con sus 8 trailers (uno el gym de Mick Jagger, no podrían venir a Tomavistas en el formato de producción actual».
Jose: «Por las fechas, cientos, pero no digo nombres porque somos cabezones y si no se puede un año, se intenta otro».

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