‘Mrs. America’: Cate Blanchett como anti-heroína de una ERA que no tiene fin

Por | 06 Jun 20, 11:04

Casi tres meses después del 8M, este sigue ocupando titulares y cabeceras en los diarios de nuestro país. La virulencia con la que el establishment ataca al feminismo desde las más diversas esferas dice algo muy claro: las mujeres lo están haciendo bien. El patriarcado ve cómo se resquebrajan su dominio y sus privilegios, cómo un mensaje de igualdad está calando en nuevas generaciones, y ataca con todo lo que tiene. Pero no hay que ser demasiado optimista, porque la Historia ya ha mostrado cómo el machismo ha logrado desmoronar el castillo de naipes justo cuando faltaba la última carta. Ese momento exacto que retrata la miniserie de FX/Hulu ‘Mrs. America’ –emitida en España por HBO– y deja un mensaje duro: «aun hoy, sigue quedando mucho por hacer».

Dahvi Waller –experimentada guionista y productora de series como ‘Mujeres desesperadas‘, ‘Mad Men‘ o ‘Halt and Catch Fire‘– y el tándem formado por Anna Bodden & Ryan Fleck –’Half Nelson, ‘Capitana Marvel’– en el guión y dirección, respectivamente, son los principales responsables de plasmar esta historia. Historia que detalla, con un diseño de producción espectacular y suma precisión (a veces tanta que abruma, con diálogos que parecen dar por hecho que aquí conocemos tan bien como en Estados Unidos determinados hechos históricos), la vida de la Enmienda por la Igualdad de Derechos que distintos movimientos feministas trataron de hacer llegar a la constitución estadounidense en los años 70 y que, sorpresa, a día de hoy todavía no ha llegado a hacerlo. Y eso que tenían a la mayor parte de la sociedad y la clase política (los presidentes Johnson, Nixon y Carter, de distintos signos políticos, apostaban por acercarse a estos movimientos sociales e incluyeron comisiones de asuntos de la mujer en sus gabinetes) de su parte… o eso parecía.

Un solo aparentemente común y dócil ama de casa de Illinois, Phyllis Schlafly, esposa de un reputado abogado de St. Louis con aspiraciones políticas en el Partido Republicano y madre de seis hijos, se convirtió en el mayor azote del feminismo, un icono para los conservadores que consiguió aglutinar a la América más reaccionaria. Ella es, en realidad, la «heroína» de la historia que nos cuenta ‘Mrs. America’, interpretada magistralmente por una verdaderamente espectacular Cate Blanchett –que se prepare el resto de candidatas a los Globos de Oro y Emmy: todo apunta a que se los llevará de calle–. Pero los nueve intensos episodios de esta miniserie son mucho más que una mera biografía de Schlafly, de sus rivales –figuras históricas del feminismo como Bella Abzug, Gloria Steinem, Shirley Chisholm, Betty Friedan o Jill Ruckelshaus, interpretadas por un reparto brutal, con Rose Byrne, Elizabeth Banks, Margo Martindale y Tracey Ullman a la cabeza– o del camino que vivió la llamada ERA. ‘Mrs. America’ son, en realidad, historias de mujeres.

Historias entrelazadas con enorme habilidad narrativa que, por descontado, retratan a la perfección una época convulsa y llena de cambios, previa a otra –la de las administraciones Reagan y Bush padre– de tanta estabilidad (no siempre para bien) como rigidez moral. Pero que sobre todo hablan de vidas de mujeres, de feminismo desde un punto de vista humano y emocional, por encima de connotaciones políticas e históricas. De hecho, en el soberbio penúltimo capítulo ‘Houston’, pese a estar ambientado en una crucial convención feminista, el peso argumental y escénico está en la evolución personal y emocional de un personaje ficticio pero fundamental, Alice Macray (una Sarah Paulson estratosférica). Un perfecto preámbulo a un capítulo final también fabuloso.

Pero si hay algo importante en ‘Mrs. America’ son las lecciones que da, a diestra y siniestra, a hombres y mujeres. Para empezar, retrocediendo y plasmando las luchas cainitas dentro del feminismo, deja constancia de cuán importante es la transversalidad y la búsqueda de puntos comunes por encima de las diferencias a la hora de conseguir una victoria global (algo que su contrincante moral supo hacer muy bien, y sin escrúpulos). Para seguir, con el singular retrato que los creadores de la serie y Blanchett hacen de Schlafly, que a veces las apariencias engañan y que detrás de una figura tan conservadora y retrógrada como ella, no había otra cosa que una mujer que luchó por sus objetivos se opusiera quien se opusiera, incluidos los hombres. Por contradictorio que suene, Phillys queda retratada como una mujer tan feminista como las demás (normal que a su prole no le haya gustado un pelo esa imagen, por otra parte). Y, por último una lección que tristemente sigue vigente, más que nunca: parafraseando y retorciendo a Hobbes, el hombre es un lobo para la mujer. 9.

  • Risingson

    Una tontería: puede haber una villana protagista, y Phyllis Schlafly es una de las personas más claramente malvadas del siglo XX. Que no es un Rorschach, que eso sí es un antihéroe, sino un auténtico ser del mal, a veces considerada como el primer troll.

  • Precisamente por eso el titular habla de «Cate Blanchett», no de Phyllis Schlafly, porque el personaje que ella interpreta muestra a una mujer empoderada y fuerte, que reivindica sus capacidades y se impone a muchos hombres, en un entorno hostil, por no hacer más spoilers. De ahí lo de «anti-heroína». No pensaba que hubiera que explicarlo más en el texto, supongo que tiene más sentido si has visto la serie. Un saludo.

  • Cash.S.S

    Me encanta la lucha que tiene el personaje de Cate Blanchett que no se da cuenta que esta luchando contra algo que ella misma desea, el viaje de este personaje con su vida de pareja y como madre es en realidad lo mas entretenido y apasionante de la serie, aparte de que Cate Blanchett es una de las mejores actrices de la historia.

  • Williamreid

    Yo voy a recomendar una serie que lamentablemente no creo que la haya visto mucha gente: LA AMIGA ESTUPENDA, HBO, 2 temporadas.
    La protagonista narradora repasa su juventud y no puede ser mas pardilla y recatada y su amiga estupenda, la guapa, no puede ser mas borde, insufrible y tocapelotas, entonces ¿que hago yo viendo esta serie? Pues resulta que la serie es un magnifico retrato de la Italia de los años 50 y 60, una puesta al día del neorrealismo italiano, un mundo machista, patriarcal, matriarcal, vecinal y todas esas cosas, donde todo el mundo está acojonado ante “el que dirán” en el barrio (sin asfaltar). Excelentes interpretaciones, cuesta imaginarse que esos actores en la vida real puedan ser distintos. Una recreación magnifica de escenarios y vestuarios y por si fuera poco una música maravillosa de Max Ritcher. Una serie con mucho encanto.
    Pero como mi opinión vale lo mismo que la palabra del presidente Sanchez, en Metacritic le dan un 91 sobre 100.

  • maxboomplus

    nwo tv

  • Jaime

    Tenías que cagarla al final con el puto runrún de todos los días. Que pelmazos sois, la hostia

  • Williamreid

    Tienes razón, jaja. No se me ha ocurrido nada menos valioso, pido disculpas a la familia socialista. Pero reconóceme que Pedro Sanchez es un gran actor, a mi me engaña siempre.

  • Jaime

    Yo no voto ni sociata ni podemos, aunque con el aberrante e injustificado acoso y derribo actual por parte de lo más casposo, rancio, mentiroso e hipócrita del panorama político, social y mediatico, me están entrando ganas.

  • Williamreid

    Yo en realidad entiendo las dos posturas, entiendo a los que critican al Gobierno por la gestión de crisis pero también entiendo que el virus vino de sopetón y han hecho lo que han podido. Lo que si estoy muy a favor es de la libertad de expresión y que cada cual diga lo que le de la gana. Prefiero mil veces la crispación que el pensamiento único, la contención o la censura.

  • Williamreid

    Y por cierto no soy yo el que saca los temas, en JNSP tienen por costumbre sacar temas políticos de refilón para que piquemos el anzuelo y nos enzarcemos en discusiones que por lo visto les divierte mucho. Yo también muerdo el anzuelo, no me resisto.

  • Jaime

    Por supuesto yo también estoy con la libertad de expresión. Pero no creo que deba utilizarse como escudo para el todo vale.
    Y además, una cosa es el ciudadano de a pie, y otra los políticos, entre cuyas responsabilidades, aunque esten en la oposición, debería estar no mentir ni confundir ni calentar a la gente.

  • Williamreid

    España tiene el dudoso honor de estar en el primero o segundo puesto del mundo en muertos por millón de habitantes ¿mala suerte o desastrosa gestión? No lo se, pero entiendo perfectamente que la oposición este calentita y desatada.

  • Jaime

    Pregúntale a la presidenta de la comunidad de Madrid, a ver qué paso por alli

  • gdisarli

    Gracias por reseñarla porque la he disfrutado mucho y se la he recomendado a todo el que he podido! La serie es una maravilla pero lo que hace Cate es fuera de este mundo. Sólo por la secuencia casi sin texto de la iglesia es para darle todos los premios que haya por ahi. Todo el cartel está estupendo pero Cate nos da una clase de actuación.
    La Phyllis esta simplemente, y creo que la serie lo retrata muy bien, se agarra a esa bandera porque era la única manera de tener algo de poder y acercarse a lo que quería lograr. Era una señora preparada en política internacional y armas atómicas y nadie la considera por ser simplemente una tia. El como ella, siendo la mujer más liberada en américa, es capaz de navegar con su movimiento sin atragantarse en una contradicción es todo un misterio.

  • Dula Peep

    Si, si… Tres meses después nos seguimos acordando del 8M, pero de los estragos que causó realizar esa manifestación en plena pandemia. Y bueno, si lo que los grupos feministas pretendían era hacer creer a las nuevas generaciones que feminismo es desvestir a un santo para vestir a otro, entonces lo han hecho de puta madre. Lo importante es seguir pintando al hombre como los machistas de hace 40 años, precisamente en el momento en que el hombre es capaz de hacer todo sin necesidad de tener una chacha detrás, convertirlo en un presunto maltratador tan solo por el hecho de nacer, en lugar de mirar hacia ellas mismas para darse cuenta de cuantas mujeres hacen retroceder su lucha o simplemente se aprovechan de ella para un beneficio personal que poco tiene que ver con conseguir la igualdad.

    Comparada con las anteriores, esta ola feminista es la peor de todas, empezando porque la gente sale a la calle con una pancarta sin tener muy claro que es realmente el feminismo, sin coherencia entre sus consignas y sus actos y viendo alegremente como el sistema capitalista utilice su lucha como un eslogan para crear toda clase de productos de consumo. El feminismo de hoy es un comodín y una pose, poco tiene que ver con la lucha de generaciones anteriores.

    Y esta serie, pues otro producto.

  • Vuffy

    Varios epidemiólogos independientes han subrayado que la manifestación del 8 de marzo no impactó más en la propagación del covid-19 que las aglomeraciones, sólo en ese mismo día, en partidos de fútbol, clases de universidad, transporte público, centros comerciales, etc…

    Pero en fin, quien prefiera la postverdad, adelante.

  • David

    Cuánta basura en tan solo un párrafo

  • Jaime

    Desgraciadamente, frente a la obviedad, la postverdad (forma moderna de referirse a la mentira cochina de toda la vida)

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