Yana Zafiro / Lucero del Alba

Por | 08 Dic 20, 14:59

Los primeros temas de Yana Zafiro se editaron en 2019, en el EP ‘Mi perro se va a morir’, editado por Mont Ventoux. Después aparecieron singles como ‘Crepúsculo’ o la estupenda ‘Qué bien me siento’ a principios de este año. La ucraniano-murciana se daba a conocer con estos cortes de pop de habitación de baja fidelidad, muy seductores, pero también más convencionales que el despliegue que ofrece en este ‘Lucero del Alba’, su primer largo (aunque dure sólo 25 minutos), producido junto a Celia Spellman de Las Martirio.

Yana se ha desatado aquí; ha abandonado el inglés de su primer EP y se dedica a lanzar puñales extraños. Quizás ha perdido parte de esa candidez de pop lo-fi, pero a cambio ha ganado en cromatismo: en este álbum hay K-Pop, autotune, techno-pop de dormitorio, música urbana, mákina, happycore y distorsión. Todo unido en un compendio de furor y hastío adolescentes, en que caben el romanticismo averiado, el humor, los ansiolíticos y la melancolía como estilo de vida.

Yana no lo pone fácil, por eso. La producción busca que las canciones resulten deliberadamente irritantes; una no sabe si eso es baza o lastre, porque la escucha de este disco puede poner la cabeza como un bombo pero, a la vez, le otorga un marchamo de estilo propio. El inicio, por eso, es de los fulgurantes, primero con la breve ‘Lolita’ y su pegadizo mantra: “trastornos, pastillas, enferma, Lolita”, breve y machacona. Y segundo con ‘Cáliz de sangre’, debidamente enervante y seductora, con su certera melodía envuelta en distorsión electrónica, autotune y arreglos casi barrocos; toda una declaración de principios repleta de imaginería de terror, que consigue una pieza próxima al death metal, aviesa pero encantadora a la vez: “Aquí están todos muertos menos tú y yo”.

La humorada ‘Hola tío!’ es una descacharrante historia de acoso machista y venganza que puede horrorizar, descolocar y finalmente triunfar por su pitufismo, sus ritmos quebrados, la violencia y su final machacón. En ‘Xti’ colabora Valverdina (alias de María Talaverano de Cariño), y es una declaración de amor y romanticismo muy 2020, lo más urban de todo el álbum, entre lo siniestro (“Por ti dejaría de tomar pastillas, por ti que he dejado de hacerme daño”) y lo naïve (“no he pillado tabaco por invitarte a un postre”).

Hay un cierto retorno a sus primeros temas en ‘Quiero un castillo’, dream pop ensimismado, hermoso pero amargo. O en el desamor resentido hasta el paroxismo de ‘Otra vez’: “No quiero verte jamás, prométeme que morirás”, con un pie en la extrañeza electrónica a lo BSO de Angelo Badalamenti. Pero también hay concesiones, como una carta de amor al… Lorazepam (‘Lorazepam 5mg’), en que perversamente Yana entona: “Tú, solo tú, me haces sonreír”.

A pesar de todo lo exasperante que puede resultar la escucha; de que quizás, puestas en una balanza, me gustan más sus temas anteriores que los este LP en concreto; ‘Lucero del Alba’ es un disco que tiene la virtud de clavarse en el cerebro. Extraño, con un poso insano y perverso, pero también ingenuo e infeccioso, personalísimo.

Calificación: 7/10
Lo mejor: ‘Lolita’, ‘Cáliz de sangre’, ‘Xti’, ‘Quiero un castillo’
Te gustará si te gusta: Rebe, Cariño, PC Music
Escúchalo: Youtube

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