El fascinante universo cinematográfico de Nick Cave y Warren Ellis

-

- Publicidad -

El fascinante universo cinematográfico de Nick Cave y Warren Ellis

En 1995 Warren Ellis se unió a la banda de Nick Cave (The Bad Seeds) cuando estaban grabando ‘Murder Ballads’. Desde entonces, ambos no han dejado de colaborar juntos, no solo en el resto de discos del grupo, sino también en otros proyectos, destacando su música para cine. En palabras del propio Cave, su relación con el violinista trasciende mucho más allá del marco profesional, ya que considera a Ellis su mejor amigo. En este entendimiento mutuo a tantos niveles es donde surge una de las colaboraciones musicales más constantes y entrañables que vienen a la mente. En su catálogo encontramos varias bandas sonoras para películas entre las que a menudo se puede establecer un vínculo en común: un interés notable por el género western en todas sus variadas vertientes, y frecuentemente, por la figura del hombre que se enfrenta a entornos y épocas hostiles y trata de sobrevivir a ello.

El tándem comenzó su trayectoria con ‘La propuesta’ en 2005, una película dirigida por su compatriota australiano John Hillcoat y en la que Nick Cave, además de la música, también escribía el guion. Algo que también pasaba en ‘Lawless’ (2012) y en ‘Ghosts… of the Civil Dead‘ (1988) – en esta la música está compuesta sin Warren Ellis-, ambas dirigidas por Hillcoat. Como dijo en la rueda de prensa de ‘Lawless’ en Cannes, para Cave es imposible escribir un guion sin ir pensando en la música, y por ello siempre que escribe se ha encargado también de la partitura. Esta primera colaboración en 2005 surgió cuando Hillcoat le dijo al cantautor que su música encajaría perfectamente con un buen western, y que solo necesitaba encontrar el guion adecuado para que él pudiese ponerle música. Al final, el director le propuso que escribiera él mismo el guion, e inmediatamente Cave pensó que Ellis debía ayudarle a componer.

- Publicidad -

Un par de años después vendría el que es probablemente su trabajo más importante (y mejor) para cine hasta el momento con ‘El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford’, un estilizado western dirigido por Andrew Dominik. Cave y Ellis capturan la oscuridad y melancolía de la propuesta principalmente a través de unas hipnóticas melodías de cuerda y piano, creando sonidos típicos del “americana” y transportándonos así al oeste de finales del siglo XIX. Sobresalen las bellísimas ‘The Money Train’, ‘What Must Be Done’ y, especialmente, ‘Song for Bob’, una de las piezas más emocionantes de todo su catálogo.

En una línea más decididamente country y alejada al completo del estilo de ‘Jesse James’, encontramos la banda sonora de ‘Lawless’, otra de las más destacadas. Ambos habían trabajado también en la anterior película de Hillcoat ‘La carretera’ en 2009. En esta, su tercera colaboración con el director, Cave y Ellis se hacen llamar The Bootleggers y están acompañados de varios cantantes como Emmylou Harris o Mark Lanegan. La versión de ‘So You’ll Aim Towards the Sky’ de Grandaddy y la original ‘Cosmonaut’, cantadas por la primera, son dos de las canciones más bonitas y emocionantes de un disco que, como siempre, funciona en su propio universo aparte. A diferencia de otras bandas sonoras, que pierden su fuerza si las separas del contexto de la película, las de Cave y Ellis se sostienen perfectamente por sí mismas y no necesitan de apoyo visual para que se pueda apreciar la delicadeza atmosférica de las composiciones.

- Publicidad -

Las películas que suelen escoger encajan en un perfil de producción medio: cine de autor o independiente pero de cierto presupuesto. De los mayores éxitos inesperados de los últimos años fue que una película como ‘Comanchería’ (2016) llegara a los Oscar, consiguiendo 4 nominaciones, incluyendo la categoría reina. Ninguna de ellas fue para Cave y Ellis pero bien podría haberlo sido. El tema principal, que lleva el nombre de la película es una intimista e inquietante pieza a piano y violín que sirve inmejorablemente para asentar el tono de thriller oscuro y dramático que tiene la cinta. Los envolventes violines de Ellis resuenan a lo largo de toda la película con especial capacidad para generar tensión, desasosiego y ese característico tono melancólico que tiene su música, como en la breve e intensa ‘Texas Midland’.

En esta misma línea, la música para ‘Wind River’ (2017), se sitúa también en el terreno del thriller con ese toque melancólico que caracteriza la música de ambos. Esta y ‘Comanchería’ guardan bastantes similitudes, aunque ‘Wind River’, ambientada en una reserva de nativos americanos, juguetea más con los sonidos de ese folclore. En ‘First Journey’, ‘Second Journey’ y ‘Third Journey’, la sugerente voz de Nick Cave nos lleva por terrenos poéticos y misteriosos, utilizados para guiarnos dentro de la historia de la película.

Warren Ellis y Nick Cave llevan más de 15 años trabajando juntos de forma constante en música para películas manteniendo siempre una calidad notable, y afortunadamente, no parece que esto vaya a parar en un futuro cercano, y menos tras la buena aceptación de ‘CARNAGE’. Sorprende que ningún premio importante de Hollywood haya rescatado su trabajo hasta ahora, pues cualquiera de los mencionados más arriba podría haber tenido un hueco en cualquier ceremonia de premios que se precie. Pero más allá de esto, en algún lugar de la memoria siempre estarán grabadas las tensas, tenebrosas y desesperadas melodías de su música para cine. Y es un placer inmenso volver a ellas y disfrutarlas por sí solas, porque si cierras los ojos y escuchas atentamente puedes ver y sentir las imágenes, escenas o emociones que sus composiciones evocan. Pese a la diferencia de sonido entre una película y otra, todas comparten un oscuro magnetismo, el mismo de su música con The Bad Seeds. Entre ambos han creado un universo cinematográfico fascinante en el que merece la pena perderse.

Lo más visto

No te pierdas

Cuando un tema inédito se viraliza en TikTok

De 'Toosie Slide' a Doja Cat, analizamos este extraño fenómeno.

Podcast: los mejores conciertos de nuestra vida (y los peores)

Los mejores conciertos de nuestra vida (y los peores).