Alejandro y Marina recuerdan los tiempos de Klaus&Kinski: favoritas, aventuras, desventuras…

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Alejandro y Marina recuerdan los tiempos de Klaus&Kinski: favoritas, aventuras, desventuras…

Dedicamos el nuevo episodio del podcast REVELACIÓN O TIMO a analizar la carrera de Klaus&Kinski. Siempre venerado en esta web, el dúo murciano anunciaba su separación en 2013, hace casi 10 años. Celebrando más bien los 15 años que este 2023 cumplirá su debut ‘Tu hoguera está ardiendo‘, recordamos una trayectoria inmaculada de 3 discos formidables, capaces de sumergirse en la influencia noise pop de «My Bloody» y Los Planetas, pero también en el folclore. Pasodobles, boleros, habaneras y flamenco-antes-de-Rosalía pasaron por un repertorio en el que también cupieron la música disco o el country. En este episodio analizamos también sus letras mordaces y debatimos sobre los más y los menos que el grupo tuvo con nuestra web y, sobre todo, nuestra sección de comentarios.

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Alejandro Martínez y Marina Gómez Carruthers han podido participar en el podcast desde la distancia respondiendo a nuestras preguntas mediante WhatsApp de voz, gracias a lo cual hemos podido conocer su visión de aquellos años. Marina nos ha revelado que su disco favorito es ‘Herreros y fatigas’ porque en él tuvieron la oportunidad de crecer, por mucho que la gente siempre se aferre al primer álbum de un grupo. Alejandro coincide: «El primero al fin y al cabo fue una recopilación de lo que íbamos haciendo en maquetas, mezclado un poco mejor, pero no se hizo pensando en hacer un disco. Ocurrió de casualidad a base de recopilar el material que habíamos ido almacenando. Con el segundo había conciencia de hacer un disco y recuerdo pensar “voy a intentar hacerlo bien de verdad” porque como con el primero nos fue relativamente bien… Tampoco ocurrió demasiado (risas) Tuvimos nuestro éxito indie, pero tampoco pasó mucho más».

Recordando aquellos años, Alejandro Martínez habla de una «mezcla de añoranza y descorazonamiento. Hay algo que recuerdas con afecto y mucha intensidad. Ocurrieron muchas cosas durante los años que estuvimos en activo, pasaba todo muy rápido». Apela a unos años especiales en que estás en la madurez, pero aún eres muy joven. Curiosamente, quita hierro al carácter pionero del dúo en su aproximación al folclore español, y recuerda que por aquella época ya estaba en activo Lorena Álvarez: «Es cierto que teníamos cierta querencia folclórica, que podía llamar la atención, y luego se ha puesto de moda inspirarse en el folclore, un poco más ortodoxamente y luego también de manera superficial, aunque no lo digo de manera peyorativa. Tampoco es que nosotros nos inspiráramos en el folclore, lo veíamos de manera bastante lúdica, que nos divirtiera. Tampoco había tanto de folclore estrictamente. Lo único realmente folclórico que hicimos fue un homenaje al Súper 8 de Los Planetas, una versión de ‘Qué puedo hacer’, como si fuera unas parrandas murcianas».

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Marina nos ha contado que se reconcilió con la música de Klaus&Kinski el verano pasado: «Durante mucho tiempo había sentido pudor respecto a los discos y no los había escuchado desde que los ensayaba. Hasta el verano pasado que me reconcilié, a nivel técnico e interpretativo. No puedo ser objetiva, estuve ahí cuando se compusieron y conozco todos los detalles, pero creo que sí que puedo decir que muchísimas canciones me siguen pareciendo preciosas, como ‘Autovía de Albacete’, mi favorita desde siempre. De otras me siento orgullosa a nivel técnico, como ‘Sacrificio’. En otras no me gusta cómo lo hice o cómo quedó la producción, aunque la canción sea chulísima, como ‘Flash-back al revés’. Ahora la oigo y pienso que no está bien».

Alejandro recuerda que «Autovía» era favorita de Marina, aunque él tiene otras preferidas: «‘Mengele y el amor’, por la letra, por ser una canción de amor retorcido y tener elementos que luego fueron constantes: la historia, el humor negro, el amor y la pasión, pero desde el polo opuesto de lo que suele ser convencional. También ‘Nunca estás a la altura’ me gustaba mucho aunque Marina la odiaba. Como éramos pareja me decía «esto me lo estás diciendo a mí» (risas) Era complicado distanciarse de eso, por mucho que le expliques que cuando escribes hay una parte de ficción. Si te ciñeras solo a la realidad serías un psicópata. Y si te ciñeras solo a la ficción, pues todo estaría vacío, porque no habría nada. Marina se lo tomaba muy personal, pero por otro lado es normal».

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Continúa seleccionando favoritas: «Rey del Mambo», por el rollo coplero: a Marina también le gustaba, nos parecía muy entrañable. ‘Ojo por Diente’ pretendía ser de amor sincero. ‘In the Goethe’, por el mundo literario que hay detrás de ella, un romanticismo sarcástico pero que no dejaba de ser honesto… Aunque siempre me escondo en un muro de humor negro, me considero romántico, pero no de Antena 3 por la tarde, sino del siglo XIX».

Alejandro: «Aunque siempre me escondo en un muro de humor negro, me considero romántico»

Martínez también recuerda el éxito de ‘Mamá, no quiero ir al colegio’ aunque no la seleccionaron como single. «Es la más escuchada en streaming. Tampoco elegíamos los singles con mucho criterio. Es representativa de mezclar la ternura con el catastrofismo y la angustia existencial». Finalmente, reivindica su último EP ‘A cuatro reinas moras’, por su punto coplero y de música de cámara. «Se alejaba un pelín de lo más obvio y comercial, y pasó desapercibido». Curiosamente, en ese abarcar estilos y géneros musicales, Alejandro no cree que se hubieran adentrado en el reggaeton o en el trap, de haber continuado en 2015 o 2020. «No lo creo. Aunque a Marina algo más sí le habría podido tirar. No creo que hubiera salido jamás, no por aversión a lo latino, todo lo contrario. Me interesa lo latino pero lo más antiguo. Me ha pasado toda la vida, no es que me pase ahora porque sea un «carlanco». Ya nací viejo, me interesaba lo antiguo y tenía cierta distancia con el presente».

Con Marina hemos recordado el día en que anunció, improvisadamente, la separación del grupo durante un concierto en Moby Dick: «Sobre el día que dije que ya se había acabado, Alex y yo ya teníamos hablado que no íbamos a hacer más discos, que terminaríamos la gira que teníamos a medias, pero que no íbamos a seguir. No recuerdo si se lo habíamos contado a alguien o era una cosa que sabíamos nosotros, pero estaba claro. Aquellos días sentía que ya no podía más, lo dije y ya estaba. Alejandro siempre me ha apoyado y conté con su cariño y comprensión. No estoy arrepentida, fue el final de una etapa de mi vida y no recuerdo ese hecho concreto como algo muy traumático».

En aquella decisión tuvieron mucho que ver los comentarios negativos recibidos en webs como la nuestra y redes, pese a las excelentes críticas que acumulaba la banda. Gómez no ha esquivado el tema: «Con respecto a -no sé cómo llamarlo- «acoso» de entonces, igual es que yo era muy confiada. Compartía demasiado de mí en mi Facebook y el Facebook del grupo. Y eso trascendía a sitios que yo no me esperaba, y me sentía muy mal. A veces las cosas se malinterpretaban. Me sentía muy mal cuando la gente decía que yo caía fatal, gente que yo no sabía ni cómo se llamaba, con la que ni siquiera había hablado nunca. ¿Cómo te puedo caer mal? Eso me generaba inseguridad. Por otra parte, no es ningún secreto que las críticas, especialmente en JENESAISPOP, las llevaba muy mal. No las críticas de los conciertos, sino lo que iba más allá de lo profesional. Me refiero más a ataques personales. Me sentía muy sola porque cuando yo me desesperaba por esto, la gente me decía: “no leas los comentarios”. Y yo pensaba: “es que aunque no los lea, están ahí” y pensar que cualquiera podía verlos, me hacía sufrir bastante. Habría agradecido un montón que esos comentarios los moderara a alguien o incluso que se baneara a gente que insultaba o amenazaba”.

Marina: «No es ningún secreto que las críticas las llevaba muy mal, no las de los conciertos, sino las que iban más allá de lo profesional»

Preguntada sobre si cree que sufrió machismo cuando no se hablaba tanto ni de este tema ni tampoco de salud mental, respondía: «En su momento yo no percibía que las críticas estuvieran centradas en mí por ser mujer, sino en mi falta de talento musical o mi físico, mi manera de ser o de vestir. Me comparaba con otras artistas del momento y, para mí misma, yo siempre era peor. Sin embargo, los comentarios me dolían un montón. Igual estaba pasando por alto que ninguno de mis compañeros solían sufrir este tipo de ataques y que las otras chicas con las que me comparaba, pues sí. Esto puedo percibirlo ahora que el mundo ha cambiado para mejor».

Sin embargo, se queda con lo positivo y no descarta alguna reunión futura de la banda: «Claro que sí que pienso en juntarnos, pero lo que más echo de menos es extramusical: la furgo, las bromas, el tiempo que pasaba con Pili (violinista del grupo), vivir aventuras y alguna que otra desventura. Ahora me siento más responsable y creo que no podría subirme a un escenario sin haber ensayado todo muchísimo y estar más segura de lo que hago. Creo que estamos mayores para hacer esas cosas. No sé si tiene sentido ya la música en directo o igual es una percepción que tengo yo. Ya no me apetece tanto ir a conciertos».

Por último compartimos una playlist de mejores canciones de Klaus&Kinski llamada «This Is Klaus&Kinski» aprovechando que no hay ninguna todavía llamada así, para todos aquellos que no los conocíais o que os equivocasteis y no os rendisteis a su talento.

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