‘The Fate of Ophelia‘ cumple su 10ª semana no consecutiva en el número 1 del Billboard Hot 100: ningún single de Taylor Swift lo había logrado. Mientras, la canción permanece en los puestos más altos de la lista global de Spotify, alternándose entre los puestos 1, 2 y 3 según el día, pues el retorno de Bruno Mars en solitario no está suponiendo, de momento, ninguna amenaza para ella. Con este escenario, parte de la redacción de JENESAISPOP debate cuál debería ser el segundo single oficial de ‘The Life of a Showgirl‘, si es que Taylor Swift planea lanzar alguno. ¿Tiene sentido hablar de «singles» a estas alturas?
«Por muchos récords que rompa, lo cierto es que Taylor Swift no ha sacado un buen disco con ‘The Life of a Showgirl’. Ni siquiera es un disco fallido que con tijera se hace bastante decente, como lo fue ‘The Tortured Poets Department‘: aquí hay un magnífico primer single, un par de canciones buenas… y para de contar.
Por eso, aunque ‘Opalite’ y ‘Elizabeth Taylor’ (y si eso ‘Eldest Daughter’) son bastante mejores, a mí me encantaría que el siguiente single fuese ‘Actually Romantic’, con su correspondiente videoclip y yendo a por todas con el beef hacia Charli XCX. No ha llegado a pasar mucho con esto porque como canción es un tanto olvidable, desaprovechando sus capacidades en la letra, y diluyendo los pocos dardos con una producción bastante gris. Pero, ¿y si aprovecha para hacer un remix, como aquel de Kendrick en ‘Bad Blood’? O ni eso: simplemente con un videoclip en condiciones que potencie los mejores momentos de la letra, Taylor podría darnos el primer gran momento pop del 2026.
Dentro de un disco plano y aburrido (y un contexto musical que también), hacer algo inesperado que agitase todo sería actually romantic fun. Además, ¿no iba a ser ‘Reputation 2.0’ este ‘The Life of a Showgirl’? Pues qué mejor que un ‘Look What You Made Me Do Pt.2′». Pablo Tocino
«El público ya ha decidido que el segundo single de ‘The Life of a Showgirl’ debe ser ‘Opalite’, pues es el segundo tema con más streams del disco, con mucha diferencia. Pero resulta que también es la mejor canción de ‘The Life of a Showgirl’ y la más representativa. El secreto está en su uso del símbolo del ópalo, un mineraloide conocido por sus colores claros. En la canción, Taylor celebra la llegada del amor a su vida metaforizando que su «cielo» solía ser oscuro, pero que ahora empieza a ser claro. Swift no habla de felicidad plena, sino de un momento de transición.
Por eso ‘The Life of a Showirl’ suena tan sorprendentemente melancólico: el disco surge de encontrarse sola en la cima, anhelando el amor. ‘Opalite’ irradia felicidad, especialmente en su estribillo de saltarines «oh oh oh», que remite a las Ronettes; pero la letra aún contiene un poso de melancolía, pues llega a mencionar directamente el fin de la vida, que acaba «como lo hace una canción». No quiero decir que ‘Opalite’ sea un pozo de oscuridad, pero sí logra representar el contenido del disco sin renunciar a ofrecer una composición mucho más edificante que ‘The Fate of Ophelia’.
Ahí entran las cristalinas guitarras jangle (¡que alguien llame a The Drums!) de la canción, su suave y acolchado ritmillo disco, los simpáticos «ah ah ah» de las estrofas, de nuevo similares a las de los girl groups de los 60, un estribillo que es un caramelo irresistible para cualquier fan del pop y, sobre todo, ese puente que alude a la propia carrera de Swift y que vale oro. «Esta es una tormenta dentro de una taza de té, pero refúgiate aquí conmigo, mi amor, esta vida te va a dar caña», canta Swift. «Este es solo un bache temporal; el fracaso te brinda libertad, y yo te puedo amor, amor, amor, amor». El mejor momento del disco, en general». Jordi Bardají
