Curro: «Ni tengo la voz ni la poca vergüenza para considerarme flamenco»

-

- Publicidad -

Curro: «Ni tengo la voz ni la poca vergüenza para considerarme flamenco»

Autor de al menos una de las Mejores Canciones de 2025, ‘A toro pasao’, Curro es uno de los nombres revelación de la temporada. Su álbum ‘Dios dirá, Dios proveerá’ incluye temazos como ‘Ningún mar’, en el que las colaboraciones son a cargo de gente como Estrella Morente y Kiki Morente; y en la vibrante y rítmica ‘Lágrimas y suspiros’ encontramos a Queralt Lahoz.

Invitado a nuestra sección Meister of the Week, comisariada por Jägermusic, Curro ha querido hablar de su tierra, de Cádiz, de flamenco, de la música que ha mamado en las calles de Sanlúcar desde pequeño. Y no, no se considera a sí mismo ni flamenco ni nuevo flamenco…

- Publicidad -

¿Recuerdas cuál fue exactamente tu primera aproximación al flamenco de pequeño? ¿Fue familiar, a través de fiestas populares, la radio…?
El flamenco no siento que llegase en un momento concreto de mi vida: siempre estuvo ahí desde que nací. No sé exactamente cómo ponerlo en pie, por el mero hecho de que los recuerdos son bastante difusos, pero tengo constancia de que no hay ningún momento de mi vida en el que algo de flamenco, por ínfimo que fuese, no estuviera sonando.
Piensa que es algo popular, de la calle, y en Sanlúcar está por todos los sitios, es una omnipresencia constante, casi como una deidad a la que la gente le rinde pleitesía cada vez que se celebra algo —y celebramos absolutamente todo—.
Mi abuelo, aun así, era aficionado al cante y muy de vez en cuando nos cantaba un poco, pero ha sido algo muy puntual.

¿Y tu primer concierto o tablao, aproximación a lo que es el flamenco en carne y hueso?
Si no recuerdo mal, fue en la Feria de mi ciudad, ya que tablaos como tal hay pocos en mi zona y el flamenco se vive y manifiesta, como bien he comentado antes, en la calle.

- Publicidad -

¿Te imaginas la carrera de Curro sin la influencia de Cádiz y el flamenco?
Sinceramente, me es imposible, porque tanto mi tierra como el flamenco son parte de mi yo. El primer contacto que tuve con un instrumento fue para crear patrones rítmicos del género; entonces, todo mi desarrollo artístico se ha ido ramificando y construyendo con este como columna vertebral artística de lo que soy a día de hoy.

¿Quizá en el futuro crees que podrías hacer algo totalmente desvinculado?
Puedo alejarme y ojalá en algún momento lo consiga, pero a la vista está que sin considerarme flamenco —por el respeto que le tengo al género—, la gente y los medios me categorizan como tal, con lo cual no sé exactamente en qué momento mi cuerpo, mis manos y mi voz se irán de ahí —y si serán capaces de no hacerlo—.

- Publicidad -

¿Qué representa Cádiz para ti, en lo musical?
Es como el cariño incondicional que se le tiene a una madre, algo que al 100% no se puede explicar. No sé si es el aire y la energía que se respira en la provincia, que es algo casi embrujador, o si es esa fuerza invisible que viene y te arrebata la cordura —que puede que sea provocado por el viento del Levante—. Pero es algo que está ahí y quien nace con esta vocación, probablemente tenga el don de saber transformar esta energía de la forma más mágica que se pueda. No conozco artista que haya pisado esta tierra que no sienta esto. A día de hoy, que vivo en Madrid, siento que cada vez que vuelvo es cuando mi creatividad funciona en su totalidad.

Si pensamos en artistas de Cádiz vienen a la mente Rocío Jurado, Niña Pastori, Camarón… ¿cuáles han sido más importantes para ti?
La banda sonora de mi vida está construida por la Niña Pastori y Chaboli, porque son al final los que acercaron mi oído hacia un flamenco más fusión, global, más del mundo, pero sin perder esa esencia de raíz. Son una gran inspiración para mí.
Al igual que Camarón y Paco de Lucía, sin ellos el “nuevo flamenco” siento que no existiría; son mis padres y unos absolutos genios. Además con José me pasa que desde que vi su documental, experimenté una conexión casi familiar con él, hasta tal punto que sufrí durante varios días su muerte como algo personal, aún no habiéndola vivido ni de lejos. Es una figura indispensable en mi forma de crear y de entender este mundo.

«Sin Camarón y Paco de Lucía, el «nuevo flamenco» no existiría ni de lejos»

¿Crees que ‘La leyenda del tiempo’ fue la obra más importante de Camarón o te has acercado a su obra más por actuaciones, canciones sueltas…?
Desde luego que fue la que rompió moldes y estableció las bases de lo que hacen muchos artistas a día de hoy. Consiguió acercar el flamenco a nuevas esferas y para mí es de los mejores discos de la historia de la música de este país.
Aun así no lo conocí por esa obra en concreto; más bien fue porque es una figura que siempre ha estado presente en mi vida desde muy pequeño, tanto en casa como en la calle, y la gente ha cantado mucho por él.

¿Qué otros cantaores, bailaores, artistas… han sido tus favoritos?
Pues desde los ya mencionados hasta Lola Flores, Rocío Jurado, José Mercé, La Paquera de Jerez, David Palomar, Manolo Caracol, Canelita, Alejandro Sanz, Juanito Makandé, Diego del Morao, Luis de Perikin… Admiro a muchos artistas de la provincia.

«Hacer todo por rumbas o por tangos no convierte tu tema en “nuevo flamenco”»

¿Crees que puede saturarse el mercado de propuestas de «nuevo flamenco» o eso es como decir que el pop se va a saturar de guitarras o de sintes?
Sé que la respuesta a esta pregunta me la voy a llevar hacia otro derrotero, pero lo que voy a comentar es algo que llevo mucho tiempo observando con respecto a las múltiples propuestas que se hacen en relación con este género:
El tiempo decidirá quién lo hace por moda y quién lo hace porque lo lleva de verdad dentro. Quien sea por moda desaparecerá y quien lo lleva dentro perdurará porque el público lo recibirá como tal. Es una especie de conflicto interno que siempre me ahonda, porque tengo la sensación de que se ha tomado el flamenco como algo que explotar, y no siento que sea en muchos de los casos algo natural e innato que suene medianamente parecido a lo que tendría que ser.

Se cae muy rápido en el tópico de que por ponerle palmas a una canción automáticamente se convierta en flamenco -nada más hay que entrar en las playlists de Spotify- y aunque sea una herramienta para “acercar” el género, hacer todo por rumbas o por tangos no convierte tu tema en “nuevo flamenco” ni en algo que se le asemeje, y más si tu primer contacto con éste es sin haberte informado lo más mínimo al respecto de cómo funcionan los palos más populares.

Es por eso y por cosas como las que he comentado antes, que no me gusta que se me considere flamenco; el género es parte de mi ser, pero no lo efectúo, simplemente me ha dado unos códigos con los que conviviré toda mi vida, pero ni tengo la voz, ni la poca vergüenza como para considerarme como tal, porque para mí nunca será una moda. Lo que soy es un artista pop que ha nacido entre palmas y jaleos.

Con lo cual planteo, para concluir, lo siguiente, en relación con la pregunta: ¿se ha saturado el mercado de Electrónica, Rock, R&B, Synthwave, Funk, Reggaeton, Nu-disco, etcétera? Sí, todo en exceso satura, pero el flamenco de verdad tiene algo en este país que es que es inamovible: es un bien social y la identidad cultural de los gitanos y varias comunidades autónomas. Si por lo que sea las nuevas derivaciones del género no funcionan, siempre existirá su manera más purista para preservarlo, y si esto al final no ocurre y desaparece, es porque la globalización nos ha acabado robando el alma.

Finalmente, en clave de humor… al buscar cantantes de Cádiz, hemos topado con el torero Jesulín de Ubrique. No habías nacido cuando sacó disco. ¿Quizá ni sabes de quién te estamos hablando?
Toa toa toa, te necesito toa —con esto te respondo, ¿no?—.

Lo más visto

No te pierdas